Internacional

Hoy, en política americana: la sentencia sobre Obamacare

28 Jun, 2012 - - @egocrata

Hoy puede ser un día muy importante en la historia de Estados Unidos… y por una vez, estas palabras no son una exageración dramática. El Tribunal Supremo va a hacer pública hoy la sentencia dictaminando la constitucionalidad de la Affordable Care Act (ACA), la reforma de la sanidad de Obama. El Supremo publicará su decisión a las diez, hora este (cuatro de la tarde, hora española), y cualquiera que diga que sabe lo que va a salir miente, ya que no ha habido filtraciones. Unas notas muy breves pre-sentencia para entender un poco qué puede decir el tribunal son de rigor.

  • La ley no está en vigor, o al menos el «tronco central» aún no está funcionando. Las provisiones que harán efectiva un sistema de sanidad universal efectivo (utilizando el mismo modelo de Romney en Massachusetts, a la vez un calco del sistema suizo y holandés) no entran en vigor hasta la segunda mitad del año que viene / principios del 2014. Esto se hizo en parte por motivos puramente cínicos (la ley salía más barata en apariencia si retrasabas los subsidios) en parte porque era necesario dar tiempo a los estados para que implementaran los detalles. Como casi todas las leyes americanas de este calibre, el gobierno federal paga los costes pero son los estados los que llevan muchos detalles a la práctica, con amplia libertad de acción.
  • Las provisiones de la ley que han entrado en vigor (regulaciones sobre las aseguradoras, controles de costes en Medicare, mejor financiación para Medicaid y un largo etcétera) son populares y están funcionando bien. Por primera vez en décadas el crecimiento del gasto sanitario en Estados Unidos se ha ralentizado.
  • La inmensa mayoría de americanos no tienen puñetera idea en qué consiste la ley, y detestan el sistema actual. Los conservadores se han gastado literalmente cientos de millones de dólares atacando la ley (y hombres de paja) durante los últimos tres años, mientras que los demócratas han sido patéticamente incapaces de defender una legislación que parte de una idea republicana, está bien diseñada y realmente va a cambiar la vida de millones de personas en todo el país si entra en vigor. Si la ACA sobrevive primero al Supremo y después a las presidenciales (una victoria de Romney condenaría la reforma, por mucho que el sistema fuera idea suya) los americanos se va a llevar una sorpresa muy agradable cuando empiece a funcionar.
  • El Supremo tiene tres opciones: cargarse toda la ley (algo un poco inusual – la mayoría de leyes incluyen una cláusula que lo impide, pero la ACA no), declarar sólo algunos artículos como inconstitucionales, aprobar toda la ley. El resultado más probable, según todos los observadores, es el segundo, cosa que garantiza una sentencia confusa que muchos periodistas no entenderán.
  • Si el Supremo sólo se carga parte de la ACA, hay varios escenarios. Cientos de ellos, de hecho. La corte puede declarar el mandato individual constitucional pero aún así dejar la ley funcionalmente intacta. También pueden cargarse el mandato individual y dejar una ley completamente impracticable que destruya las aseguradoras cuando entre en vigor, obligando a los legisladores a arreglar el problema de aquí al 2014 sea a nivel federal o estatal. Pueden eliminar también el mandato individual y a la derogar las cláusulas que obligan a las aseguradoras a aceptar clientes con enfermedades previas, haciendo la ley viable pero dejando a todo aquel que tiene algún problema de salud fuera del sistema. Veremos qué sucede de aquí unas horas.
  • Sí, el mandato individual es la parte central de la ley, pero no es toda la ley.  Es posible que gracias a otros componentes de la ACA (los subsidios para comprar seguros) el sistema pueda funcionar razonablemente bien incluso sin el mandato individual, al menos a medio plazo, sin embargo. De nuevo, hablamos de problemas complejos.
  • Hasta hace un par de años, nadie hubiera dicho que el mandato individual era inconstitucional, por cierto. La idea detrás de la ley es de la Heritage Foundation, y ha sido defendida con uñas y dientes por los republicanos durante décadas… hasta que los demócratas decidieron utilizarla para buscar un plan de consenso. La oposición a la ley es completamente cínica, y los argumentos legales para oponerse a ella son elaboradas imposturas legales que contradicen setenta años de doctrina constitucional del Supremo. El hecho que el caso haya llegado tan lejos dice más de la fuerza de la maquinaria mediática conservadora que de la calidad de la legislación. Recordad, Mitt Romney creo un sistema casi idéntico a la ACA en Massachusetts, con el aplauso unánime de todos los políticos del GOP que ahora dicen que esa misma ley es socialismo antiamericano y anticonstitucional. Un sentencia desfavorable diría más de la politización del Supremo que del diseño legal de la ACA.
  • Diga lo que diga el Supremo, la votación más importante sigue siendo en Noviembre. Si Obama no gana las elecciones, la ley está muerta.

Si queréis más información, Jordi Pérez Colomé tiene más detalles en su último artículo. Esta noche, si tengo tiempo, comentarios varios sobre la sentencia. Crucemos los dedos.