Economía

Esa cultura que es Grecia

18 May, 2012 - - @egocrata

El otro día hablaba sobre la necesidad de tener una administración pública competente para ejecutar políticas públicas y reformas de forma decente. Hoy me encontraba por FT Alphaville una historia curiosa sobre Grecia y sus peculiares problemas para aplicar un ajuste fiscal decente.

Resulta que el gobierno griego, en un momento de inspiración, decidió que era hora que la gente empezara a pagar un impuesto sobre propiedades para tapar el enorme agujero fiscal del país. Es un impuesto decente, bastante progresivo; los que tienen una casa más grande cobran más, etcétera. Como el sistema de recaudación griego es un verbena, el ministro de turno decidió que el impuesto se cobraría junto con el recibo de la luz. Todo el mundo necesita electricidad, al fin y al cabo; nadie va a quedarse a oscuras con tal de evadir dinero a hacienda.

Bueno, esto es Grecia. Primero, los sindicatos protestaron, montando un pollo tremendo, organizando desobediencia civil y llevando el tributo a juicio. La gente, lisa y llanamente, prefirió dejar de pagar el recibo de la luz antes que (horror) pagar un miserable duro al gobierno. La compañía eléctrica (pública, como todo en ese país), que ya iba justa de dinero, tuvo que  ser rescatada de mala manera por el gobierno ante la barbaridad de gente que sencillamente dejó de pagar por el suministro completamente. Para acabarlo de arreglar, un tribunal decretó que cortar la luz a alguien por no pagar un impuesto es ilegal, así que el gobierno ha acabado no viendo un duro del nuevo tributo y encima gastándose una millonada para cubrir las pérdidas.

La cosa, sin embargo, no se queda aquí. La eléctrica ha decidido que esto de aplicar la ley no va con ella, así que este año ni va a intentar cobrar el impuesto. El gobierno griego, como ni está ni se le espera, no ha dicho nada, así que tenemos un impuesto (otro más) que está en los libros pero que todo el mundo va a ignorar olímpicamente. Y como teóricamente el tributo sigue ahí, un montón de griegos han decidido que lo de pagar la luz no va con ellos, así que buena suerte cobrando facturas. Esto se suma a la imposiblemente larga lista de instituciones disfuncionales del país y su completa y total incapacidad para recaudar un miserable impuesto.Y en serio, ya me dirás cómo evades un impuesto sobre una casa. No es que puedas esconderla, corcho.

Sé de sobras que la salida de Grecia del euro es algo muy arriesgado, traumático y demás, pero ya me direis qué pinta un país gobernado de esta manera en la eurozona recibiendo transferencias fiscales hasta el fin de los tiempos.