Economía

El mayor recurso de un país: sus ciudades

11 Abr, 2012 - - @egocrata

En MR enlazan un buen estudio de Credit Suisse que incluye una gráfica francamente curiosa: en un eje, productividad por hora trabajada en cada estado americano. En el otro, grado de urbanización de la población. El resultado es interesante:

La relación entre productividad y grado de urbanización es fortísimo;  un coeficiente de 0,45 es una barbaridad. Si tenemos en cuenta además que los estados que están fuera de la curva o bien son lugares con muy poca población y petroleo / recursos naturales a espuertas (Alaska, Wyoming) o bien pozos de  bancos y especulación financiera (Delaware, Connecticut) la relación es aún más dramática. La misma relación vemos si comparamos por países*:

¿Qué estamos viendo? los países más ricos son los países más urbanizados, y dentro de estos países las regiones más productivas son aquellas con grandes ciudades. El gran motor del crecimiento de una economía moderna no se basa en eso de «equilibrar el territorio» o llenar regiones con poca población de infraestructuras a ver si así atraemos actividad a la zona. El crecimiento sucede en las areas densas con un montón de población y grandes efectos de red y economías de escala.

Los políticos a menudo confunden la existencia de edificios, oficinas, infraestructuras, puentes y demás con la existencia de riqueza. En realidad, es al revés: los edificios, oficinas y demás aparecen con el crecimiento económico, y las infraestructuras deben seguirles para que la economía no tenga cuellos de botellas que impidan su crecimiento. Las ciudades son ricas porque están llenas de gente, no porque tienen montones de cemento armado. Un buen principio rector de cualquier política de infraestructuras es seguir a la gente, no intentar convencer a esta que vaya a otro sitio.

El mayor recurso «natural» que tiene España ahora mismo es Madrid, Barcelona, Euskadi (como «gran área metropolitana»), Valencia, Sevilla y Zaragoza, no otra cosa. Deberíamos plantearnos seriamente dejar de meter dinero a paladas en sitios poco productivos donde no ha pasado nada interesante desde hace 200 años y concentrar inversiones donde realmente parece que genera retornos.

Y sí, lo de la migración campo-ciudad es una costumbre a recuperar, mal que nos pese; especialmente si dejamos de perder el tiempo en hipotecas idiotas. Nuestra tasa de urbanización está en un 77%, aunque (si mal no recuerdo) con menor concentración en grandes ciudades. Movernos a la derecha en la escala, aunque sea un poco, sería un buen cambio.

* Nota:  realmente no sé qué están haciendo los argentinos en Buenos Aires. Mi intuición es que Chile, Brasil y Argentina generan una parte significativa de su riqueza exportando materias primas relativamente baratas, pero no sé hasta que punto es cierto. ¿Ideas?