Ahora

Un nombramiento curioso en Renfe

31 Mar, 2012 - - @egocrata

Entre todos los nombramientos del PP al llegar al nuevo gobierno, hay uno que ha llamado bastante la atención en foros treneros: Alberto García-Álvarez como director-gerente del área de negocio de viajeros. El motivo es que este buen hombre tiene un libro estupendo y rematadamente técnico con el modesto título «Explotación económica y regulación del transporte de viajeros por ferrocarril» que según dicen los que lo han leído es muy sensato y directo. Por primera vez desde tiempos de Mercé Sala parece que hay alguien en la operadora que se toma esto de la política comercial en serio.

¿Por qué menciono esto hoy? tres noticias que seguro suenan absurdas a prácticamente todo el mundo, pero que para Renfe son una especie de revolución salvaje de escala cósmica. Primero, la aparición de «trenes sombra» en la relación Madrid-Galicia los fines de semana. Un «tren sombra» es, en jerga ferroviaria, un convoy que sigue al «titular» casi con el mismo horario en fechas en que este se queda sin plazas libres. Renfe no hace esto desde tiempo inmemorial; siempre han preferido dejar a gente en tierra antes que sacar material de cocheras.

La segunda noticia es la aparición en horarios de un Alvia (en principio de temporada) Madrid-Valencia-Oropesa-Benicarló-Vinaroz. Renfe, por motivos que se me escapan, siempre ha tenido una alergia absurda a que sus preciosos trenes se llenen de gente que quiere ir a la playa. Añadir una relación así de obvia y así de útil es algo que no se ve a menudo en esa casa. El tiempo de viaje es bastante competitivo (aunque la falta de un túnel pasante en Valencia, cada vez más necesario, se hace notar), así que supongo que serán trenes populares.

Para acabarlo de redondear, Renfe ha hecho lo inaudito y ha añadido un tren de tarde los domingos entre Vitoria y Madrid. La operadora siempre ha tenido una extraña tendencia a ignorar que en España hay una cantidad tremenda de gente que se va fuera de la capital los fines de semana y quiere volver el domingo. Esta relación, como muchas otras en Renfe, se queda sistemáticamente sin plazas en el último tren de la tarde, sin que a nadie le importara lo más mínimo. En un milagroso ejercicio de hacer lo que los viajeros piden, ahora habrá un segundo tren.

¿Quiere decir que Renfe está realmente cambiando? Es difícil decirlo; el nuevo equipo acaba de empezar. La página de la operadora sigue siendo un auténtico cachondeo, los horarios en casi todas partes siguen sin coordinarse lo más mínimo, la política de precios es igual de absurda y siguen utilizando los trenes menos de lo necesario. De momento, en una semana escasa, han anunciado tres circulaciones nuevas patéticamente obvias que hasta ahora habían ignorado, cosa que no deja de ser buena señal.

Y sí, este es uno de los artículos más frikis que habéis leído en años, pero todo el mundo está de vacaciones, así que puedo poner bobadas.