Internacional

La hierba bajo sus pies

26 Mar, 2012 -

Anoche se celebraron unas elecciones regionales que pueden marcar el rumbo de la estabilidad europea y de las políticas de austeridad que se llevan aplicando en este continente nuestro. Y no, Pedro J., no son las andaluzas.

El Sarre es el más pequeño de los estados federados alemanes (Berlín, Bremen y Hamburgo son menores en superficie, pero son más bien ciudades), con una superficie ligeramente superior a la de Vizcaya. El Sarre no fue parte de la primera República Federal de Alemania (1948), porque los franceses intentaron (dos veces) convertirlo en una suerte de Alsacia norte, creando una suerte de protectorado de juguete (con su selección de fúmbo y todo). Solo se incorporaría en 1955, creando la anomalía de un estado chiquitín y políticamente irrelevante.

El Sarre, además, es la excepción en la Alemania occidental. Es el único estado donde los excomunistas de Die Linke son importantes. La explicación tiene dos palabras: Oskar Lafontaine. Lafontaine era un capitoste del SPD, que llegó a ser ministro de Economía y que salió del partido dando un portazo cuando Schröder empezó la reforma laboral de 2005 (Hartz IV, la de los minijobs). Lafontaine es del Sarre, fue su primer ministro durante trece años y, evidentemente, es bastante popular allí. Pero, obviamente, no quiere pactar con el SPD así le maten, así que hasta ayer, gobernaba el Sarre la llamada coalición jamaicana: los cristianodemócratas (negro), los liberales (amarillo) y los verdes (uh).

Veamos ahora los resultados de las elecciones de ayer:

La parte que todo el mundo le habrá contado: la CDU vuelve a ganar las elecciones, por lo que es un respiro para la Merkel, etc., etc., y lo del Partido Pirata, que a todo el mundo le hace mucha gracia (incluido a mi), pero la noticia del día es esa rayita amarilla que ven ustedes en el centro del gráfico. Son los liberales del FDP. Y, si la pueden leer (porque no he podido encontrar este gráfico en más grande, sorry) la cifra de abajo no está mal. Un 1,2% de los votos.

Lo verán mejor (quicir) en esta otra gráfica, también de la televisión pública alemana:

Crecen espectacularmente el SPD y los Piratas, se desmorona Die Linke, pero lo del FDP no tiene nombre. Pasan de ser el cuarto partido, con un 9,2%, a ser extraparlamentarios. Es una hostia muy, muy importante. Dado que Die Linke sigue sin querer pactar con nadie (y nadie con ellos), la opción que le queda a la CDU es una gran coalición con el SPD en el Sarre.

Pero lo realmente importante es que el FDP es el socio parlamentario de Angela Merkel en el gobierno federal. Y unos resultados como estos les habrán dejado temblando en Berlín. Las dos opciones posibles no son muy halagüeñas: una, la más probable, es que el FDP ponga pie en pared y redoble esfuerzos para forzar a Merkel a adoptar políticas más cercanas a sus postulados, es decir, a los PIIGS ni agua (eso le incluye a usted, señora), austeridad galore, vamos, lo que tenemos visto últimamente, pero más. La otra opción, elecciones anticipadas, todavía es muy improbable. Y tal y como están las cosas no se puede realmente saber qué tal les puede ir a todos.

En todo caso, la CDU puede haber ganado en el Sarre, pero el gobierno de Merkel ha perdido una cantidad importante de hierba bajo sus pies.

Seguiremos informando.