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¿Por qué las autonomías no han ajustado el gasto público?

28 Feb, 2012 - - @egocrata

Las cifras del déficit público en España han resultado ser aún peores de lo que todo el mundo el temía: un 8,51% del PIB el 2011. Es un resultado malo, horrendo, de los que dan miedo de veras. Una parte importante del sector público español ha demostrado ser incapaz de ajustar sus presupuestos según lo prometido, y todo ello en un contexto internacional donde cada patinazo corre el riesgo de convertirse en un pánico.

Las cifras señalan que los grandes «culpables» del déficit no es la administración central, sino las autonomías. Con la excepción de Madrid, nadie ha cumplido con los objetivos marcados, algo que ha generado un previsible coro de acusaciones de incompetencia y ataques a la descentralización. El hecho que 16 de 17 gobiernos no hayan hecho su trabajo, sin embargo, creo que debería ser una pista que el problema es estructural, no un capricho político – o más concretamente, un problema derivado del horrendo sistema de financiación.

El mes pasado Ignacio Conde-Ruiz explicaba por Nada es Gratis el peculiar sistema para cerrar presupuestos y definir transferencias fiscales en el sistema autonómico español, una chapuza inexplicable derivada del completamente irracional sistema de financiación autonómica. Llevamos una temporada hablando sobre el temapidiendo reformas estructurales también en este apartado. En vista de las cifras, es bastante urgente.

Por descontado, este no es el único problema. España solía tener, allá por el 2004, una ley de estabilidad presupuestaria bastante sensata que limitaba el déficit público en que podían incurrir las comunidades autónomas. Zapatero, en una de sus primeras acciones de gobierno, derogó esa bonita norma. Por aquel entonces a mí me pareció una buena idea. Creo que la historia ha demostrado que no lo era.

Aún así, insisto: necesitamos una reforma del sistema de financiación autonómica. Y esta es (también) urgente.