americanadas & Primary Colors

Primary Colors (XLIV): ¿y este de dónde ha salido?

8 Feb, 2012 - - @egocrata

Rick Santorum ha vuelto. Hoy votaban en  Minnesota, Missouri y Colorado en las primarias republicanas, y Rick Santorum ha ganado en  los dos primeros de forma clara (!!!) y tiene serias opciones de ganar en Colorado.

No hace falta que diga que esto ha pillado por sorpresa a casi todo el mundo. Las elecciones de hoy no son, en teoría, demasiado importantes; si mal no recuerdo las primarias de Missouri son no vinculantes (no preguntéis por qué), y tanto Colorado como Minnesotta son caucus, que favorecen a los candidatos con una base más motivada.

Esto no quiere decir, sin embargo, que no sean relevantes. Missouri es un swing state (un estado donde se espera unos resultados ajustados en las presidenciales) al que Romney no le ha prestado demasiada atención, ya que la votación hoy no daba delegados. La cuestión es, Santorum tampoco lo ha hecho (en gran parte porque no tiene un duro para hacerlo), y está ganando 57-26 en el estado. En Minnesota, otro estado del midwest ( la región decisiva en casi todas las presidenciales) Romney está perdiendo 45-17, con Ron Paul segundo con un 27%. El estado tiene un montón de evangélicos, el electorado natural de Santorum, pero que el presunto favorito de estas primarias se lleve una paliza de esta magnitud en dos estados cruciales es ligeramente preocupante.

Lo realmente extraño, por descontado, es el hecho que sea Rick Santorum el que está sacando estos resultados. Mientras Newt Gingrich hoy se ha estrellado con entusiasmo (11% en Minnesota, tercero de momento en Colorado y ni se presentaba en Missouri) el candidato que todo el mundo parecía haber olvidado tras dos decepcionantes primarias en Florida y Carolina del Sur está otra vez dando guerra.

¿Qué está sucediendo? La verdad, no tengo demasiada idea, y los analistas televisivos parece que tampoco. Ari Flesher por CNN sugería que los republicanos corren el riesgo de tener tres candidatos con bases geográficas distintas compitiendo durante meses: Santorum sería fuerte en el midwest (ha ganado Iowa, Missouri y Minnesota), Gingrich en el sur (Carolina del Sur) y Romney en el noreste y este del país. Suena más o menos racional, pero no estoy seguro que sea así; tengo la sensación que Romney se había tomado las primarias de hoy como algo secundario, especialmente después de ganar por goleada en Nevada el sábado, y le han marcado un gol en un par de estados. El problema, claro está, que Mitt sí había puesto una cantidad considerable de dinero y recursos en Colorado, y parece que también ha perdido ahí.

A efectos prácticos estas primarias / caucus tendrán un efecto más simbólico que real en Mitt Romney. El ex-gobernador de Massachusetts tienen varias ventajas obvias que hacen que sea el candidato inevitable del GOP para las generales, empezando por dinero y recursos organizativos y acabando por el hecho que no es una criatura odiosa y llena de rencor o está completamente chiflado. Esto de perder primarias cuando nadie se lo espera, sin embargo, le fuerza a que tenga que dedicar tiempo, dinero y discursos a sacarse de encima a los palizas que insisten en meterle el dedo en el ojo durante las primarias. Hasta ahora ha tenido que bombardear a Gingrich con una campaña increíblemente negativa en Florida, y parece que va a tener que repartir leña a Santorum con ganas en Arizona y Michigan (que votan el 22) y en los estados del supermartes.

¿Recordáis el efecto que tienen las campañas negativas en unas elecciones? Romney puede apisonar a Santorum señalando la legión de defectos y marcianadas que tiene en su historial, pero esta clase de ataques también desgasta al que los lanza. Los números de Romney en el electorado en general han empeorado mucho estos días, en no poca medida por la inusitada virulencia de las primarias. Si se viera forzado a seguir atacando a rivales sin descanso (y llevándose galletas, que los otros contestan) y teniendo que apelar a la base del partido para garantizar la nominación, corre el riesgo de llegar a noviembre con un largo historial de declaraciones solemnes de integrismo conservador y varias costillas rotas.

Lo más probable es que las primarias de hoy representen la “muerte” (la tercera o cuarta en estas primarias) de Gingrich, el candidato que más horroriza al establishment, una resurrección de Santorum (segunda), un candidato que da menos miedo a las élites pero que sería increíblemente vulnerable en las generales, y una avería seria en la presuntamente imparable maquinaria de Romney, que deberá seguir tirando dinero antes de tiempo.

Estas primarias que tenían que ser aburridas se resisten a cumplir lo que se espera de ellas, ciertamente. No que me vaya a quejar demasiado.