Economía & Globaglobalización & venta de humo

Industria, logística y la importancia del tejido industrial

23 Ene, 2012 - - @egocrata

El New York Times tenía este domingo un largo artículo dedicado a responder una pregunta que parece muy sencilla: ¿por qué Apple fabrica sus iPhones en China en vez de en Estados Unidos?

La respuesta obvia, o al menos la que uno escucha habitualmente, es el coste de la mano de obra. Los trabajadores en Foxconn, el mega-conglomerado industrial que produce según algunos cálculos componentes para la mitad de todos los productos de electrónica de consumo del planeta, cobran $12 al día. Un obrero cualificado en una planta industrial americana cobra $15 ó $20 la hora (si no está sindicado); la diferencia es demasiado grande.

La cosa, sin embargo, no es tan sencilla. Un ordenador de $1.500 tiene un coste en mano de obra de $22 si se produce en Estados Unidos. Singapur ($6) o Taiwan ($4.85) son más baratos, pero estamos hablando de una parte muy marginal del precio total. El iPhone costaría $65 adicionales, según estimaciones. Por mucho el coste de transporte transoceánico haya caído en picado (¿recordáis la revolución en una caja?), una cadena logística más corta probablemente bastaría por compensar este sobreprecio. Y Apple, con sus $30.000 millones de beneficios anuales, realmente tiene margen para cubrir la caída de márgenes, se supone.

La respuesta, sin embargo, no es tan sencilla – y tiene que ver mucho con logística y economías de escala. Dos ejemplos que aparecen en el artículo son un buena muestra. Cuando Apple empezó a fabricar el iPhone a gran escala, calcularon que necesitarían 8.700 ingenieros industriales para supervisar los 200.000 obreros que trabajan produciendo ese teléfono. En Estados Unidos hay, a día de hoy, unos 200.000 ingenieros industriales;  Apple tendría que reclutar casi el 5% de este sector de mano de obra ultraespecializada del país para poder montar el negocio en casa. La compañía calculó que hacerlo le tomaría nueve meses. En China, pudieron encontrar 8.700 ingenieron es dos semanas.

La cosa no se queda aquí, sin embargo: el tejido industrial chino es una ventaja tremenda. Si Apple necesita cambiar el diseño de un componente o aumentar la capacidad para fabricar más ordenadores, teléfonos o ratones, cualquier fábrica china tiene cadenas logísticas parecidas. Y si de golpe necesitas dos millones de baterías de litio más al mes, Foxconn o quien sea puede contratar 3.000 obreros en un par de días sin problema aparente.

Lo triste es que no hace tantos años Estados Unidos era así; un país con un tejido industrial igual de invencible, igual de potente. Por una variedad de motivos que no vienen al caso (y que la verdad, no estoy seguro que entienda del todo) el país dejo perder esta capacidad poco a poco, mientras sus inversores centraban su dinero en Wall Street y otras bobadas parecidas. En occidente sólo Alemania (y en menor medida, Francia) hicieron un esfuerzo consciente en mantener esta energía. Los alemanes son, probablemente, el único país de Europa con la base industrial y cadenas logísticas para tener industria de este calibre, aunque limitada a productos más especializados.

La verdad, es difícil explicar por qué esto ha sucedido, y cómo. Pero cuando el próximo político de turno venga diciendo que necesitamos una política industrial y que es hora de recuperar fábricas y demás, vale la pena recordar que no es tan fácil. Una economía moderna (y una cadena de producción industrial moderna) es una cosa infinitamente más complicada de lo que parece, y algo donde los efectos de red y las economías de escala son mucho más importantes de lo que parece a primera vista.

Krugman ganó el premio Nóbel de economía, por cierto, hablando de estas cosas.