amo al líder & Política

La renovación de los muertos vivientes

30 Dic, 2011 - - @egocrata

Hay días que me revienta tener que escribir obviedades, pero uno no tiene más remedio: si el PSOE quiere una renovación, Rubalcaba no es el candidato más indicado para ser Secretario General.

Lo siento, pero es así. Es una lástima, por que es una persona obviamente inteligente, tenaz y hábil políticamente, pero alguien que entró en el gobierno por primera vez en 1988, cuando Duran Duran eran relevantes y las mujeres llevaban hombreras, no es mi idea de “renovar”. Es como si el PP resucitara a Hernández-Mancha o Pedro Delgado volviera a ganar el Tour. Por muy bueno que seas, el votante medio no va a ver renovación, sino alguien que lleva danto tumbos  por el PSOE desde hace 24 años. Churchill decía que la política es peor que la guerra porque en política uno puede morir varias veces, mientras que una guerra sólo la cascas una vez y listos. Tener un tipo que ha resucitado tres o cuatro veces como líder, sin embargo, es excesivo. No hay mucho más que discutir.

Sí, sé de sobras que esta es una crítica superficial de un candidato. Su discurso de hoy, una presentación de su modelo de partido, ha sido decepcionante. No espero una gran discusión sobre el ideal socialdemócrata en un discurso como este, pero espero que como mínimo el candidato la entienda, sin caer en la manía de cargar contra el hombre de paja neoliberal. Rubalcaba (igual que los autores de ese manifiesto de gente orgullosa de haber ayudado a Zapatero a hundir el barco) se dedicó a defender el programa electoral del PSOE en estas últimas elecciones, un texto lleno de promesas irrealizables y retórica vacia, diciendo que eso es socialdemocracia y que no es momento de cambiar nada. Implícita,  la vieja manía de la izquierda española de creeer que defender lo imposible es progresista, y que las identidades contables y la responsabilidad fiscal es de fachas. El primer paso de cualquier renovación del PSOE debe ser dejar de hablar de esencias, líneas rojas y palabrería, y concentrarse en fijar objetivos de gobierno, políticas públicas que funcionen y concentrarse en gobernar bien, no en meterse en “valores de la izquierda”.

Si desde el punto de vista ideológico la cosa no tuvo demasiado sentido, el capítulo de renovación del partido fue aún más incoherente. Rubalcaba fue capaz de defender en un mismo discurso implantar primarias a la francesa  (una idea espantosa, si se hace así a lo bestia) y defender que el partido diga lo mismo en todas partes, quedándose tan ancho. Los debates de primarias serán aburridos a matar si todo el mundo dice lo mismo, ciertamente.

Lo que más me sorprendió, especialmente dado el contraste con el manifiesto “rival” de hace unos días, fue el hecho que no comentara en absoluto la triste situación interna del partido. El PSOE es una organización enferma incapaz de atraer talento, con una militancia reducida, ninguneada y pasiva y una banquillo de talento entre escaso y nulo. Hacer que este partido vuelva a ser una maquinaria no ya capaz de ganar elecciones sino de generar un equipo de gobierno competente (y no nos olvidemos, un partido político tienen estos dos objetivo por encima de todo) es un trabajo colosal, y algo que desde luego no se arregla con un par de primarias. Y más en un partido con una larga tradición de barones nihilistas zancadilleando cuando de estas sale el candidato equivocado.

Rubalcaba habló mucho sobre redes sociales, internet y demás maravillas del mundo tecnológico, pero todo esto son accesorios, no los cimientos de una organización solvente. Los problemas del PSOE son de fondo, no de forma; tener primarias, Facebook o Twitter no cambiarán las cosas de un día a otro. El manifiesto de Mucho PSOE  por hacer no es que diera soluciones a estos problemas, pero al menos dedicaba páginas y páginas a identificarlos. No estoy seguro que Rubalcaba los entienda.

En fin, quizás estoy siendo demasiado duro con un discurso aislado. No sé. La primera impresión de un tipo que se ha llevado una santa paliza electoral quiera renovar el partido es difícil de superar. Esto no quiere decir, de todos modos, que ahora mismo esté por apoyar a Carmen Chacón; por mucho que su grupo haya soltado un manifiesto aceptable, aún no he escuchado un pensamiento original o una explicación decente sobre qué quiere ser de mayor desde que está en primera fila, y lleva unos añitos. Estoy a la espera de lo que diga la semana que viene, pero tiene bastante que demostrar.

Resumiendo: ¿hay algún candidato potencial por ahí? ¿De verdad que no hay nadie más? No pido un circo estilo primarias republicanas, pero si el PSOE no tiene nada más que ofrecer, realmente vamos mal. En fin, que alguien me dé ánimos, o este va a ser un congreso deprimente.