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La estructura y la superestructura

17 Dic, 2011 - - @jorgesmiguel

Este post de Ian Hazlitt sobre el «milagro» de Marinaleda está recibiendo hoy mucha -y justificada- atención. En resumen, lo que viene a mostrar es que, lejos de constituir un «modelo social alternativo», el municipio gobernado por Juan Manuel Sánchez Gordillo financia su particular experimento socialista con transferencias de fondos de la Junta, el Estado central y la UE, y sólo en un 14,9% con impuestos y tasas del propio municipio.

En el debate posterior en Twitter se ha sugerido que en otras localidades y comarcas las subvenciones y transferencias van a parar a manos privadas, de manera que lo que en Marinaleda se hace no es sino aprovecharlas para el pueblo. Dejando a un lado la veracidad de esta afirmación general, eso no afecta a la sustancia del asunto: la gestión de Gordillo no es «social» sino más bien predatoria, y se basa en capturar renta de otras administraciones, mediante la coacción si es preciso como él mismo afirma en el vídeo que acompaña el post de Ian. El lector juzgará hasta qué punto se trata de un modelo «solidario», sostenible o que pueda proponerse como base de la organización de un Estado.

En suma, el caso no es esencialmente distinto de muchos otros fenómenos en las administraciones local y autonómica españolas: un modelo clientelar basado en la captura de renta y el free-ridismo. Bajo los discursos ideológicos, Marinaleda no representa una alternativa al sistema económico imperante, lo que quiera que sea eso, sino, muy al contrario, una manifestación más de la juerga municipal española. En fin, ya saben uds.: la estructura y la superestructura.