Hispania. & Política

El PP habla de reformas estructurales

26 Sep, 2011 - - @egocrata

No quiero pecar de exceso de optimismo, y desde luego es muy fácil convertir un montón de ideas decentes y convertirlas en parches irrelevantes, pero la lista de reformas del PP para los primeros 100 días es mucho mejor de lo que esperaba.

La mayoría se refieren a simplificación normativa y una cierta uniformización legal, tratando de resolver la maraña de regulaciones contradictorias creadas por las autonomías. Algo tan simple que una licencia o autorización de actividad sea reconocida en todas las regiones y no sólo en la de emisión es una buena idea, especialmente en un país en que todo requiere tanto papeleo. Cosas como una ley de transparencia, la exigencia que todas las leyes incluyan un análisis de costes presupuestarios y regulatorios (recordad que la regulación es, en cierto sentido, un impuesto), trabajar para que uno pueda abrir una empresa en 24 horas o una estrategia para evitar duplicidades es algo que deberíamos haber hecho hace diez años, pero como todo se ha dejado a medias.

Como todo lo que viene del PP, sin embargo, hay un par de detalles importantes que quedan sin contestar. Por un lado, hasta qué punto quieren buscar consenso con las autonomías en estas leyes. El Constitucional tiene una larga y gloriosa tradición de cargarse leyes de armonización autonómica, así que más vale que lo que hagan tenga el apoyo implícito de los nacionalistas. Si no, estaremos litigando esto hasta el 2020.

Segundo, la posibilidad que las licencias y demás sean reconocidas en todo el estado pueden hacer que las leyes de bases sean mucho más importantes. Las autonomías tendrán un incentivo muy fuerte para atraer inversión en base a competencia normativa; si una compañía de seguros puede operar en toda España con una sola licencia y Galicia tiene una ley sobre el tema ridículamente permisiva, las sedes sociales de esas compañías migrarían a esa región casi de inmediato. Es un efecto que vemos en muchos sistemas federales (es por este motivo que en Delaware hay tantos bancos), y que puede tener efectos secundarios no demasiado agradables (léase: hipotecas basura, tarjetas de crédito abusivas). En España muchas leyes autonómicas se derivan de una ley de bases que sirve tanto de límite como de punto de partida; en caso de competencia normativa pura, estas leyes pasarían a ser mucho más centrales.  Cosa que no tiene que ser necesariamente malo en algunos casos, por supuesto, pero puede suponer un cambio considerable a la organización del poder autonómico.

Aún así, las propuestas, así de entrada, incluyen un buen puñado de buenas ideas. La lista incluye muchas de las reformas estructurales patéticamente obvias y no necesariamente impopulares que muchos llevamos reclamando al gobierno desde hace un par de años. Ahora sólo falta, claro esta, que sean implementadas como Dios manda.