Economía & Partido Popular & Política

Espero que sepan lo que hacen

7 Sep, 2011 - - @egocrata

El País tiene hoy otro de esos artículos en que fuentes anónimas del PP detallan de forma horrorosamente ambigua qué quieren hacer cuando lleguen al gobierno. Aunque lo cierto es que sería un detalle que Rajoy y sus muchachos se dignaran a contarnos todo esto de forma explícita antes de las elecciones (a fin de cuentas, van a ganar de calle igualmente), al menos ahora intentan dejar claro que tienen un plan. Más o menos.

En el artículo hay una ración de buenas noticias, de hecho. Por un lado, al PP se le han pasado las ganas de empezar su mandato recortando impuestos. Aunque las más simples y esenciales leyes de la arimética señalaban que efectivamente bajar impuestos era completamente imposible, hasta hace un par de meses andaban diciendo que ese era su objetivo. Al menos ahora sabemos que saben sumar y restar.

La segunda buena noticia es la reforma laboral. El PP lleva una temporada circulando esta idea en privado, y parece que van en serio. Como he dicho varias veces, esto es una buena idea, no importa el tipo de contrato que tengan en mente. El modelo más probable (contrato único con indemnización creciente) sería una mejora exponencial sobre el desastre ineficiente y regresivo que tenemos ahora. Incluso si se lanzan con algo realmente duro (contrato único sin indemnización de despido), de hecho, tendríamos algo mejor que la chapuza actual. Los detalles, en este caso, son bastante secundarios; cualquier cosa que reduzca la miriada de de contratos actual por algo simple, flexible y comprensible por seres humanos será una mejora.

Tenemos la cal. La de arena es, como de costumbre, voces que hablan de reforma fiscal, pero no explican qué quieren hacer. En principio una reforma fiscal es una idea fantástica: en España recaudamos impuestos tarde, mal y a rastras, y no estaría nada mal limpiar los libros de deducciones fiscales idiotas (nota: eso incluye hipotecas. Espero que no piensen en recuperarla), papeleo obtuso y excesivamente complicado y la miriada de palos en las ruedas que hacen de operar una PYME una carrera de obstáculos. Uno puede bajar el tipo fiscal máximo en sociedades, por ejemplo, y acabar aumentando la recaudación eliminando todos esos agujeros que tanto gustan a los contables.

Esa es la teoría. El PP, como de costumbre, no nos ha contado nada sobre los detalles. En teoría lo que digo arriba es algo que un economista liberal medio debería aplaudir con entusiasmo (y uno progresista – la teoría impositiva y crear impuestos eficientes es de esas cosas que no deberían ser polémicas), pero no sería el primer gobierno conservador que aprovecha una reforma para bajar impuestos a los de arriba y chinchar a los de abajo. Llamadme desconfiado, pero es el PP el que no me está contando qué quiere hacer. No estaría mal que nos dijeran algo.

Aunque claro, el artículo mismo dice que no lo tienen claro todavía. Cosa que tiene mérito a dos meses de las elecciones, por cierto, aunque sigue la (triste) tradición española de tener el partido de la oposición improvisando. La vieja idea británica del shadow cabinet (gobierno en la sombra) es algo que deberíamos copiar cuanto antes.