A Papá le hace ilusión un scalextric. A los niños les hace ilusión un scalextric, y mamá es feliz si papá y los niños lo son. Pero ya de por sí querer un scalextric a ciertas edades es señal de que no se le da verdadera importancia a lo importante, y querer un scalextric cuando se le debe dinero hasta al frutero es franca e inequívocamente estúpido.

Pero Alberto Ruiz-Gallardón quiere su maldito scalextric, y vive Dios que vamos a aplaudirle la gracia con las orejas.

No hay forma de empezar a decir lo cretino que es incluso el pensar en la existencia de un Madrid 2020. Los mismos argumentos que me llevaban a estar en contra de Madrid 2016 perduran, pero más y peor. El modelo de Gallardón para éstas olimpiadas no es Barcelona 1992, sino Los Ángeles 1984: unos juegos planificados en el momento más bajo del olimpismo – fue Los Ángeles porque no había más candidatos – y entregados absolutamente en la mano de la iniciativa privada y que – insistieron sus organizadores, al igual que lo hace Albertito Mediabarba – no le costaron ni un centavo al contribuyente.

Y el PSM, en lugar de poner freno a ésta estulticia del Ególatra Mayor de la Villa, se apunta sin pensarlo dos veces. El motivo de subirse al carro es que a la gente le hace ilusión, y ponerse en contra de los Juegos es romper la magia, ser un niño coñón y un aguafiestas, porque la gente es idiota y no entendería por qué estar en contra de los juegos. Presupuestos, deuda y responsabilidad política y financiera son palabras muy largas y complicadas. Circo, eso es lo que le gusta a la gente. Hell, si hasta Izquierda Unida se lo está pensando.

Puede que la precandidatura no le cueste ni un euro al contribuyente, como promete Albertito Mediabarba. Pero es tiempo y recursos del ayuntamiento que Dios sabe pueden tener mejor uso. Pero lo que más me enerva de toda ésta payasada olímpica es que es la asunción por parte del arco parlamentario municipal de la idea gallardonita de que lo que el objetivo de la municipalidad es impulsar el Madrid como marca, el Madrid como empresa, el Madrid como abstracto de los renders y de las maquetas. Es querer unas olimpiadas, en principio una celebración del deporte, privatizando las instalaciones deportivas que se puedan y abandonando las demás. Es la celebración del Madrid sin esa inconveniente molestia que son los madrileños. Y el hecho de que el PSM se sume a ésta estupidez refuerza mi idea de que la solución para el Partido Socialista de Madrid es un lanzallamas y dos o tres bidones de napalm.

Seguiremos informando.