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Primary Colors (III): los candidatos republicanos “oficiales”

25 May, 2011 - - @egocrata

Tras varios meses de dudas y un pequeño interludio de idiotez Trump-iana, el partido republicano parece empezar a tener una lista de candidatos a presidente más o menos consolidada. Aunque aún quedan algunos rezagados que aún no han hecho oficial su candidatura o siguen deshojando margaritas, creo que ya podemos hacer una primera lista de heroícos defensores de la libertad dispuestos a fusilar un año de su vida por la causa. En orden de relevancia (o de las posibilidades de victoria que creo que tienen) estos son los candidatos:

1. Mitt Romney:

El ex-gobernador de Massachusetts y glorioso derrotado en las primarias del 2008 vuelve a la carga, con su peinado impecable, fantástica presencia mediática y su extraordinariamente maleable lista de convicciones personales. Romney parece ser un firme creyente de la máxima Marxista (rama Groucho) “estos son mis principios, pero si no les gustan, tengo otros”, y sus ideas han “evolucionado” con el partido. Tras aprobar en su estado una ley de sanidad prácticamente idéntica a la reforma de Obama (que  por cierto  ha funcionado muy bien), el hombre dice ahora que esa clase de cambios son inconstitucionales y que tiene un plan muy distinto y mucho mejor. Una lástima que su primera idea fuera buena, efectiva y completamente inaceptable para el GOP actual, y su nueva propuesta sea un caos intratable, pero a eso le llaman política.

Romney es, probablemente, un moderado, y sus constantes cambios de opinión han conseguido que un amplio sector del partido desconfie de él. Lo coloco el primero de la lista, sin embargo, por el mero hecho que es el menos malo de los candidatos “oficiales”; hay gente que no ha anunciado su candidatura aún que puede ganarle, pero de los que están sigue siendo el favorito. El hombre es obviamente inteligente, cuando le dejan es pragmático y capaz de afrontar problemas con amplitud de miras y es realmente estupendo en televisión. Los republicanos tienen una tendencia marcada a escoger el candidato menos malo (veáse McCain el año pasado), y Romney, aunque no sea especialmente sólido, creo que lo es.

2. Tim Pawlenty:

El ex-gobernador de Minnesota es un político republicano bastante clásico: conservador, pulcro, bien arreglado y con una devoción fanática a combatir déficits fiscales. Pawlenty fue un gobernador decente, pero sin nada demasiado extraordinario en su currículum. En el pasado el hombre ha dado muestras de cierto pragmatismo, como cuando defendió que era necesario actuar para frenar el calentamiento global hace tres o cuatro años (varias veces. En una campaña televisada). No hace falta recordar que esto del pragmatismo es algo que no se lleva en las primarias republicanas demasiado, así que Pawlenty ya ha tenido que disculparse por decir que no quería destruir el planeta tal como lo conocemos. Aparte de estos flirteos con la realidad, el ex-gobernador es probablemente uno de los tipos más aburridos del país, y tiene una tendencia un tanto preocupante a pasar desapercibido; muy pocos votantes lo conocen.

¿Qué tiene a su favor? Primero, no es Mitt Romney – aunque ha cambiado de opinión en algunas cosas (todo el mundo lo hace, pero Romney lo hace constantemente), es un poco más fiable. Segundo, el primer estado que vota, Iowa, está al lado de Minnesota, algo que le da cierta ventaja. Tercero, no parece estar loco de atar, algo que veremos no sucede a menudo en este partido. Y cuarto… bueno, es un poco el candidato “por defecto”. No emociona a nadie, pero nadie le detesta. Es su gran ventaja.

3. Newt Gingrich:

Empieza la diversión. No creo que Gingrich, ex-líder de los republicanos en la Cámara de Representantes, tenga demasiadas posibilidades de conseguir la nominación, pero el tipo lleva tal cantidad de pifias épicas que merece su propio apartado.

Sobre el papel, Gingrich debería ser una candidato formidable. Tiene experiencia, es carismático, sabe moverse en los medios con facilidad y tiene una reputación (completamente artificial, pero ese es otro tema) de ser un pensador brillante y original. A la práctica, sin embargo, está lleno de problemas no precisamente triviales.

Primero, tiene una tendencia increíble a meterse en berenjenales absurdos, como tener una cuenta de gastos de medio millón de dólares en Tiffany’s, y dejarla sin pagar.  Segundo, es capaz de cometer errores realmente surrealistas sin motivo aparente, como llamar el plan Ryan de sanidad “ingeniería social radical derechista” en Meet the Press (para referencia sobre medios de comunicación que marcan la agenda en Estados Unidos, leed esto), apoyando el mandato individual (una parte crucial de la reforma de la sanidad de Obama) en la misma entrevista. Tercero, tiene una reputación de ser un cretino en privado; supongo que sus dos divorcios cuando su esposa estaba enferma de cáncer (sí, dos veces. Con dos mujeres distintas), la segunda mientras hacía la vida imposible a Clinton con el caso Lewinsky tendrá algo que ver. Y cuarto, tiene una capacidad casi infinita de soltar barbaridades casi-racistas de vez en cuando, aparte de exagerar todo como un poseso (no hay nadie que caiga en Goodwin más a menudo), algo que acabará por hacerle daño.

¿Por qué lo tengo en la lista? Bueno, es conocido. A veces eso te da puntos. Las bases del partido no le respetan demasiado, sin embargo, así que no creo llegue lejos. La prensa adora a Gingrich, precisamente por su infinita capacidad de armar pollos donde antes sólo había paz, por lo que me temo que la agonía será larga y televisada en directo.

4. Rick Santorum:

Ex-senador republicano por Pennsylvania, y probablemente uno de los pocos tipos en este planeta que hacen que Tim Pawlenty parezca divertido. Es muy conservador, virulentamente anti-homosexualidad y capaz de cometer pifias políticas involuntarias cercanas a las del maestro Gingrich. Incomprensiblemente la prensa se lo toma en serio, a pesar que perdió su escaño el 2006 llevándose una soberana paliza, pero en vista del resto de candidatos oficiales no hay mucho donde escoger.

Nota divertida: buscad santorum en Google. No, no voy a describir qué horrible connotación sexual tiene su nombre, pero la cosa viene de una ingeniosa campaña de Dan Savage, un activista gay, respondiendo a unas declaraciones particularmente ofensivas. Y sí, la palabra está en uso.

5. Herman Cain:

Comentarista radiofónico propietario de una cadena de pizzerías (en serio), Cain sería algo parecido a un Federico Jiménez Losantos alto, negro, carismático y con una voz fantástica presentándose a unas primarias del PP. Algunos dicen que Cain puede ser uno de los tapados en estas elecciones, pero no estoy demasiado seguro. Aunque debate bien y es un comunicador fantástico, los republicanos no acostumbran a fichar a gente tan fuera del partido para la candidatura a la presidencia. Creo que hará un buen papel, mejor de lo que muchos esperan, pero ganar le queda un poco lejos.

Lo que me parece más cargante de Cain, sin embargo, es su retórica. El tipo es un sofista de cuidado, repitiendo todo símil y comparación idiota de comentarista de derechas demagógico que quiere ponerme nervioso. Aunque claro, yo no soy su electorado potencial.

6. Ron Paul:

Lo pongo aquí y no en el apartado siguiente porque tiene sus cultistas obsesivos, pero no, Paul no tiene ninguna opción. Primero porque es viejo para esta campaña, y segundo porque está chalado. Es radical, incluso para los republicanos. Joder, defiende volver al patrón oro, y esa es de las cosas más sensatas que ha soltado ultimamente.

7. El pelotón de chiste:

El resto de la tropa. Gary Johnson, Fred Krager, el incomparable (y completamente chalado) Jimmy McMIllan,Roy Moore y Buddy Roemer. Cero opciones. No sé por qué pierden el tiempo.

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En esta lista, obviamente, falta gente. Hay varios candidatos que aún no han confirmado que se presentan, y que tendrían números para ganar estas primarias… o como mínimo hacer un ruido tremebundo implosionando en ellas al lado de Newt Gingrich. Y sí, Sarah Palin está en la lista. Pero sobre eso, mañana.