oasis nororiental & Trenecitos y cemento variado

Cuando un mal año se carga un buen político

20 May, 2011 - - @egocrata

Hay políticos que nacen sin suerte. Mirad el caso de Jordi Hereu en Barcelona, el pobre. A pesar de ser el segundo hombre más aburrido de la tierra, el alcalde acaba la legislatura con las  finanzas de la ciudad en orden (especialmente comparada con otras capitales españolas), varias infraestructuras bien diseñadas y mejor encaminadas en construcción (especialmente la estación de Sagrera y el túnel del AVE), un nivel de equipamentos excelente, un aeropuerto de primera clase,  un sector turístico boyante y una economía (dentro de lo que cabe) diversificada y potente. La ciudad tiene una reputación internacional envidiable, un potencial de crecimiento tremendo y una administración local eficaz y sólida. He perdido la cuenta de amigos, conocidos y compañeros de trabajo americanos que se han ido de vacaciones o luna de miel a Barcelona, y todo Dios ha vuelto encantado.

El pequeño problema, sin embargo, es que los compañeros de partido de Hereu han hecho un trabajo entre malo y catastrófico, y la economía española está en un agujero horrible. Por muy bien que vayan las cosas en Barcelona, si la tasa de paro de la ciudad se duplica en tres años los votantes van a cabrearse, no importa que tus números sean mucho mejores. Eso ha hecho que el hombre más aburrido de la tierra esté bastante por delante de Hereu en las encuestas, a pesar que su oponente ha hecho propuestas realmente un bastante irrelevantes los últimos meses. Sus ideas sobre infraestructuras, sin ir más lejos, eran realmente extrañas, y en el caso del «peligroso» túnel de la Sagrada Familia, risibles.

En fin, es una lástima que un mal año a veces se lleve por delante un buen gestor. Aunque parece que los números están cerrándose un poco, no parece que vaya a ser suficiente, pero realmente es uno de esos políticos que no ha hecho un mal trabajo este año, excluyendo ese referéndum de la Diagonal.