Economía & Unión Europea

El día que China exporte menos

31 Ene, 2011 - - @egocrata

He mencionado unas doscientas veces que la balanza de pagos de China es un problema. China tiene su moneda artificialmente devaluada para subvencionar sus exportaciones, creando un problema serio al resto de la economía mundial. Lo bueno es que esta política de intervención en el mercado de divisas es insostenible a medio plazo; China va a tener que escoger entre dejar subir el Yuan o comerse inflación a espuertas tarde o temprano. Lo malo, como señala Martin Feldstein,es que este reajuste también tendrá unos cuantos efectos secundarios serios en el resto del mundo que no van a ser demasiado agradables.

¿Dónde tendremos un problema? Donde todo parece ir mal – en la deuda pública:

That may all be about to change. The policies that China will adopt as part of its new five-year plan will shrink its trade and current-account surpluses. It is possible that, before the end of the decade, China’s current-account surplus will move into deficit, as the country imports more than it exports and spends its foreign-investment income on imports rather than on foreign securities. If that happens, China will no longer be a net buyer of US and other foreign bonds, putting upward pressure on interest rates in those countries.

Traducido: si su balanza de pagos pasa de tener gigantescos superávits a modestos déficits (sea porque su moneda se aprecia, sea porque aumentan la proporción de consumo interno vía inflación), el gobierno chino va dejar de tener las toneladas de euros y dólares que ingresa ahora. No importa cómo suceda; vía apreciación de moneda será vía caída directa de exportaciones (ya que venden más caro), si es vía inflación será vía subidas salariales y costes para los trabajadores dentro del país.

El efecto, sin embargo, es el mismo: China ya no necesitará sacarse de encima toneladas de divisas como hasta ahora, y por lo tanto comprará mucho menos activos al exterior. Hasta ahora estos activos han sido, más concretamente, montones de deuda pública americana y europea – y cuando dejen de comprar, ese descenso de la demanda va a hacer caer los precios.

Recordad, una caída de precios en los bonos del tesoro significa que los tipos de interés suben, ya que son más difíciles de colocar. El (necesario) ajuste de la balanza de pagos chino, en otras palabras, puede hacer que nuestros déficit públicos (tanto en Europa como en Estados Unidos) sean mucho más peligrosos. Ni China haciendo lo correcto puede salvarnos.

¿Salidas? No es que tengamos demasiadas. Ultimamente no importa lo que hagamos, todo tiene riesgos y posibles escenarios catastróficos. Si tuviera que pedir, sigo siendo de la opinión que hacer el ajuste vía inflación fuera de China (dejar subir los precios al 3-4% en EEUU y la UE unos cuantos años – las tasas de la era Reagan, por cierto) es una buena salida; devaluas tus deudas,  penalizas el ahorro un ratito y te haces más competitivo poco a poco, aparte de facilitar el ajuste a los países de la periferia europea.  El problema, claro está, es que el Banco Central Europeo hace política monetaria para un país, Alemania, y sus dirigentes viven bajo el terror irracional a las subidas de precios, huyendo de fantastas de hace noventa años.

Hay días que pienso que al euro sólo lo salvará un psicoanalista. En fin.