ingeniería institucional

Retocando la Ley Sinde (y modernizando el sector)

24 Dic, 2010 - - @egocrata

(republicado – original del 24 de diciembre del 2010)

Ya que hoy es víspera de Navidad y nos podemos tomar las cosas menos en serio (feliz Navidad a todos, etcétera), ahí va una pequeña propuesta de reforma de la Ley Sinde.

El texto original del gobierno tiene, en opinión de muchos, el problema de intentar proteger un modelo de negocio obsoleto a base de intentar poner puertas al campo. Aunque no estoy seguro que esto sea del todo cierto (si uno quiere intentar hacer dinero vendiendo máquinas de vapor o gramófonos, está en su derecho – eso no quiere decir que legalices el robo de vinilos), es bastante cierto que la industria cultural en general ha hecho bien poco para adaptarse a los nuevos tiempos. El mundo ha descubierto la electricidad, y ellos andan insitiendo en sólo autorizar lámparas de gas.

Dado que la propiedad intelectual y los derechos de autor con cosas que queremos proteger (si alguien se gasta dinero en hacer un producto como una película, lo mínimo es que pueda venderlo), queremos evitar la piratería. Aún así queremos evitar proteger una industria que sólo parece preocuparse en hacer dinero siguiendo modelos del siglo pasado. Por este motivo, podemos retocar un poco la Ley Sinde: compartir archivos o crear páginas de enlaces, etcétera sigue siendo ilegal y motivo de cierre si no se borran los materiales que no son tuyos (estilo DMCA americana, vamos) pero sólo si la serie / película / álbum / libro en cuestión  está disponible legalmente en formato digital en internet.

Dicho en otras palabras: si no hay forma legal de ver “Los Mundos de Yupi” en algún lugar de la red, compartir “Los Mundos de Yupi” no es ilegal. Si las productoras no quieren que nos bajemos capítulos de series o películas de internet, tienen que ofrecer una alternativa legal en algún sitio. Si no, el problema es suyo, no nuestro.

Esta regla tendría unas cuantas excepciones. El software estaría excluido, ya que se rige por licencia, no venta. Sólo en el caso que un programa no esté disponible legalmente bajo ningún canal (descatalogado y fuera de soporte – abandonware, básicamente) se libraría. Si una material está  en exhibición pública (serie en televisión, película en el cine) se consideraría como “disponible” y no sería legal compartirlo. Por supuesto, si un material no está disponible en España al no tener aún distribución, se considera como desprotegido. Si el creador no quiere hacer dinero vendiendo sus películas por aquí, allá él; no gastaremos un duro en defenderle.

La idea básica es forzar de forma bien poco disimulada la creación de algo parecido a Spotify para el resto de contenidos. Una vez las películas estén disponibles en la red para streaming o para ser descargadas no creo que las fuerzas del mercado tarden demasiado en hacer su trabajo – aunque el P2P/enlaces sean ilegales, las productoras seguirán compitiendo contra gratis, así que el precio tenderá a bajar rápido. Por descontado, estará completamente prohibido pactar precios o nada que se le parezca. Lo del precio mínimo de los libros debe desaparecer.

Es el modelo “arrastrar la industria llorando y gimoteando al siglo XXI”, digamos. Menos radical que un socialización de los contenidos directa via canon de acceso, pero bastante parecida a efectos prácticos.No estoy seguro que sea políticamente viable, y estoy seguro que al menos dos abogados han perdido el conocimiento durante la lectura de este artículo, pero es un punto de partida.

¿Opiniones?