Hemeroteca Lorem Ipsum - Materias Grises
Un mercado competitivo es un sitio bastante aburrido. Todo el mundo tiene costes parecidos, todo el mundo tiene información sobre precios idéntica, y todos los vendedores tienen un margen de beneficios bajísimos. El resultado es un mercado muy eficiente y gozosamente competitivo, en que los consumidores tienen precios bajos y nadie gana demasiado dinero.
La cosa se complica cuando conseguir información es más complicado. Uno puede tener un mercado con el mismo número de vendedores y compradores, pero si es difícil saber cuánto vale cada producto, la cosa se complica bastante. Imaginad, por ejemplo, que algún regulador iluminado decidiera que uno sólo puede averiguar el precio de un billete de avión por teléfono, y que las compañías aéreas sólo pueden darte información sobre un vuelo por llamada. Los consumidores odiarían el cambio, ya que comprar billetes sería muchísimo más molesto. Las compañías aéreas, sin embargo, estarían encantadas – al ser más difícil comparar, podrían subir los precios a base de ofuscación descarada.
¿Qué tiene esto que ver con los mercados financieros? Más de lo que parece. En Wall Street hay básicamente dos clases de mercados, los abiertos, y los ofuscados. El mercado bursátil clásico es (aunque no lo parezca a veces) un sitio muy transparente, rematadamente abierto: hay una institución centralizada que controla el sistema, los precios son completamente abiertos y las barreras de entrada son relativamente bajas. Es muy, muy difícil «ganar» en bolsa, sacando mejores resultados que el mercado en general – hay buenos motivos para pensar, de hecho, que la única manera de hacerlo de forma consistente es teniendo acceso a información privilegiada adicional.
El mercado de derivados financieros, sin embargo, es muy, muy complicado, y realmente nada transparente. Cuando un inversor quiere construir o comprar un instrumento financiero complicado (CDS, CDOs, etcétera), muchas veces no tiene más remedio que llamar a todos los bancos de inversión y chiringuitos financieros que tiene en su agenda uno a uno, pidiéndoles información sobre el tema. Los precios son cualquier cosa menos transparentes, las condiciones de cada contrato son confusas y los bancos protestan cada cambio y cada pago como si les fuera la vida en ello. Como resultado, nadie sabe exactamente quién tiene qué y cuál es el precio real de los activos y contratos que andan por el mercado – cuando las cosas van mal, nadie realmente sabe qué narices está pasando.
Por descontado, al los bancos de inversión esta clase de tinglados les encanta. Como más difícil sea conseguir información, menos competitivo es un mercado. Como menos competitivo es un mercado, más fácil resulta hacer dinero con él. Cuando hay ofuscación, la competencia técnica y reputación son cada vez más importantes, así que las barreras a la entrada son casi insalvables. El resultado es un oligopolio de gente encantada de complicar las cosas tanto como puedan, intentando mantener las derivadas tan mal reguladas como sea posible.
Uno de los principales objetivos de la reforma financiera es sacar a la luz este mercado tan complicado, creando un sistema centralizado donde se negocien los contratos de forma pública y transparente. Algo equivalente a la bolsa tradicional donde se negocian acciones, sólo que centrado en esos extraños contratos en que se «apuesta» sobre los precios de otros activos. La propuesta de la cámara de representantes es relativamente poco ambiciosa en este aspecto (en gran medida -y lo ha reconocido el mismo Barney Frank- porque no entendían el sistema demasiado), pero la propuesta del Senado, aún con sus problemas, es bastante más ambiciosa.
Por descontado, Wall Street en bloque (y todos sus amiguetes poco amigos de la regulación) están perdiendo la cabeza intentando bloquear todo esto, no sea que un mercado eficiente y con menos riesgo se interponga entre ellos y su sagrado derecho a ganar dinero a costa de todos. Goldman estaba poniéndose las botas explotando estos contratos como posesos, sin ir más lejos, incluso flirteando con el fraude más descarado.
Y sí, hace falta recalcar lo más importante: las derivadas (especialmente los infames CDO y CDS) tuvieron un papel central en el petardazo del 2008. La falta de un mercado transparente hizo que nadie entendiera realmente los enormes problemas que escondían – aparte de ser uno de los motores del sistema de shadow banking que entró en pánico alocado con la caída de Lehman. Regularlas no es sólo cuestión de recortar los beneficios de unos intermediarios que se han puesto las botas inflando márgenes mediante ofuscación contable. También es
imprescindible para prevenir otra explosión incontrolable del sistema.
Cosa que no evita, claro está, que los republicanos se dediquen a bloquear la reforma. Siempre ayudando al hombre de la calle, como de costumbre.
Tengo una duda…
¿Se puede prohibir una compromiso de compra? Porque entiendo que un CDS al fin y al cabo es un compromiso de comprarte algo si tu quieres a un precio determinado.
Si vale más no lo vendes y si vale menos si, ¿como quieren limitarlo? ¿obligando a publicarlos?
No prohibir, pero se puede obligar a que todos los vendedores pongan su producto en el mismo sitio y subasten con los compradores abiertamente, que es lo que pretende la reforma.
El problema de los CDS como «arma de destrucción masiva» no es que no sean útiles (lo son un rato) es que no hay regulación sobre cómo contarlos. Pregúntale a AIG :-).
Ya que el post sobre los Tea Parties ha quedado un poco descolgado, lo escribo aqui. Los que acusan a otros de extremismo y racismo se retratan:
http://www.youtube.com/watch?v=6Eib2di9bq4&feature=player_embedded
McCarthysmo progre o principio de simplificacion y enemigo unico. La SPLC publica una lista de 36 extremistas, incluido Ron Paul:
http://www.splcenter.org/get-informed/publications/the-patriots?page=0,0
De un activista negro se mofan por ser una rareza en el movimiento y por trabajar en un estado (Idaho) donde el 95% son blancos. El SPLC le rebautiza como «ciudadano poco comun»
Yo no saco ninguna conclusion. Pero ya que algunos estan en la actitud de elevar la anecdota a categoria, ahi queda eso
¡Profe! ¡profe! ¿Aquí es dónde los políticos corruptos sacan pasta a base de tráfico de influencias y tráfico de informaciones reservadas?
Así que los M$ 1.000 son la causa del crack.
¡Qué oportuna la denucia de la SEC!!
Y los de ABN amro y el IKB seguro que son hermanitas de la caridad ¿Acaso no sabían los componentes de Abacus?
Además ¿Como se puede hablar de fraude? ¿Acaso los del ACA Capital tenían una bola de cristal?
¿En qué se protege al hombre de la calle limitando los intercambios comerciales ejercidos libremente?
Saludos.
Rodaimos:
Nah. Las donaciones de campañas electorales son más directas 🙂
Xavi:
Leo los comentarios en todos los posts – la próxima vez no te publico el offtopic. 😛
MILL:
¿Has leído la denuncia? ACA no preparó el CDO. John Paulson lo hizo, con intención expresa de tener las peores hipotecas posibles para apostar contra ellas. Goldman, sin embargo, no dijo esto a nadie, vendiéndolo como si fuera un producto AAA sin riesgo de ACA. Eso es fraude, no intercambio libre. Es engañar a los clientes.
Y sí, forma parte del papel del estado combatir el fraude en el mercado. Es su función más básica.
[…] Los mercados misteriosos http://www.lorem-ipsum.es/blogs/materiasgrises/2010/04/reformando-e… por Javert el 03:38 UTC […]
Si, me he equivocado fue Paulson & Co. la que realizó la selección. Pero eso no cambia lo fundamental.
Acaso en el 2007 antes de que comenzase la crisis subprime había hipotecas que no fuesen AAA?
¿Cómo se puede decir que hubo fraude? Acaso los de Paulson & co. tenían una bolita de cristal.
¿¿Y si no se hubiera producido la crisis subprime, cosa que a principios del 2007 no preveia casi nadie y Paulso & Co. hubiesen perdido su apuesta?
Me quieres decir que los clientes, insisto dos bancos, no sabían lo que compraban.
Esto es como si yo le hubiera vendido un pasaje en el Titanic a alguien y al mismo tiempo hubiera apostado que el barco se iba a hundir. ANTES de que el barco se hundiera todo el mundo me habría tildado de loco. Y DESPUES de que se hundiera resulta que son un estafador!!!
Por esa regla de tres todos los mercados financieros y de materias primas del mundo serían una monumental estafa puesto que siempre hay una parte que acierta y otra que falla.
Saludos.
Mill
Paulson aposto un montóin de pasta a que lo que las hipotecas que él había elegido no pagarían. No es que otro distino apostase, es que fue el mismo.
O es idiota redomado o es un fraude.
Él es rico, tú y yo. admitamos que es más listo que ambos y no es idiota redomado.
Ergo, ……….
Tú lo has dicho «apostó» ¿y si la apuesta le hubiera salido mal? Pus ahora diríamos que se jo.. Paulson y entonces los malvados especuladores serían los bancos europeos.
¿Puede alguien de verdad creer que los bancos europeos no sabían lo que compraban?
Mill
Tengo un dado trucado, va del 0 al 5, ¿qué te apuestas a que lo lanzo 1.000 veces y nunca sale 6?
Si me sale mal la apuesta me suicido…. no se si me entiendes…
Si yo le compro algo a Goldman Sachs será porque me creo lo que me dice, no porque sepa que es un basura…
Asi que Paulson y Goldman Sachs tenían una bolita de cristal, haber empezado por ahí.
Es muy, muy difícil “ganar” en bolsa, sacando mejores resultados que el mercado en general – hay buenos motivos para pensar, de hecho, que la única manera de hacerlo de forma consistente es teniendo acceso a información privilegiada adicional
Y García Paramés? Magia negra? Un enchufao? De cientos de empresas, durante lustros?