Estoy a favor de la energía nuclear: son centrales límpias, ridículamente potentes y que generan unos residuos muchísimo más limitados y fáciles de controlar que el CO2. Sí, son caras de construir y mantener, pero la cantidad de electricidad que producen por planta es astronómicamente superior a cualquier central con emisiones comparables (cero), sea eólica, hidráulica o solar.  Si las centrales «sucias» (carbón, gas, etcétera) tuvieran que ocuparse de sus residuos (y sus efectos sobre el cambio climático) del mismo modo que las nucleares tienen (y pueden) almacenar sus externalidades, estoy seguro que serían competitivas.

¿Por qué digo esto? Porque el cierre de Garoña anunciado por Zapatero es una estupidez. Sí, es una promesa electoral. No deja de ser una promesa electoral rematadamente estúpida. Si queremos reducir emisiones, las centrales nucleares ya construidas son una herramienta perfecta. No pido que construyan más (aunque la verdad, deberíamos construir más), pero dioses, hagan algo que tenga sentido. Pensad en Francia y su alegre obsesión nuclear, por una vez.

(Por cierto, ¿para cuándo la fusión nuclear?)