Horarios

Los españoles no duermen 53 minutos menos y la tasa de fertilidad no está asociada al huso

9 Mar, 2017 - - @MartinOlalla_JM

Hace unos días el periódico británico The Guardian publicó una tribuna firmada por el doctor Paul Kelley de la Universidad de Oxford donde de relacionaban diferentes indicadores sociales con, cómo no, el hecho de que España está tiene una hora «incorrecta». El doctor Kelley es un estudioso de la falta de sueño y sostiene que los británicos deberían empezar a trabajar a las 10am (los españoles a las 11am, supongo) para evitar la evitar la tortura de la falta de sueño. El artículo no pasó desapercibido, generó casi mil comentarios y de rebote, los medios españoles se apuntaron a él porque, ya se sabe, todo lo que viene de fuera está bien fundamentado.

La tribuna me ha servido para reflexionar sobre la relación entre indicadores sociales y el desfase horario. Los indicadores sociales son estadísticas que proporcionan números más o menos objetivos. Cuando leemos datos como la esperanza de vida al nacer o la tasa de fertilidad estamos hablando de cosas concretas y objetivables. No son una entelequia por mucho que no sea obligatorio vivir esos años y no sea obligatorio que una mujer tenga esos hijos.

El desfase horario (la diferencia entre el mediodía solar y el mediodía civil) no es una medida de nada porque la hora del mediodía civil es, simplemente, arbitraria y solo se refiere al calibrado de una aparato: el reloj.

La gente de Arhoe anda por ahí mostrando mapas como este (que proviene de aquí) donde se muestra claramente el desfase entre la hora solar y la hora civil pero olvidando que ese mapa solo habla de relojes. La vida es exactamente igual aparezca ahí su hogar en rojo intenso o verde chillón. Y es exactamente igual porque el día dura exactamente lo mismo. Por eso asociar un indicador social (es decir, la vida) al desfase horario (es decir, el aparato) es, a priori, absurdo y solo cabría esperar la falta de correlación. Incluso si se encontrara una correlación habría que pensarlo mucho antes que decir que correlación es causación.

Volvamos a la columna del doctor Kelley y centeremos la atención en el dato de que los españoles duermen 53 minutos menos que los europeos. Es un dato llamativo por la importancia del desfase (casi una hora) y por el número tan concreto. Los cincuenta y tres minutos se han repetido mucho en la última década. Una de las primeras referencias que encuentro es este artículo de 2010. Un poco más tarde el anterior presidente de Arhoe y alrededores Ignacio Buqueras lo soltó ante la Subcomisión que se creó para entender del asunto de la conciliación y quedó registrado en la página 63 del informe final. Y de ahí sale una buena colección de referencias en la red.

El problema es que se desconoce la referencia del estudio. Hay que tener en cuenta que Buqueras no dice cuánto duermen los españoles sino cuánto menos que los europeos. Así que, en principio, el hipotético estudio debió haber analizado datos de sueño en España y en el resto de Europa. Tal estudio es suficientemente complejo como para que su autor no se oculte. Y, al revés, la ausencia de una referencia clara me hace sospechar que tal estudio no existe o es poco riguroso.

Yo conozco un estudio de esas características: la Encuesta Armonizada del Uso de Tiempo en Europa (Hetus) que, si no he entendido mal, es un sofrito sistemático de las encuestas de uso del tiempo que se hacen en Europa. La última es de principios de este siglo y sus datos son ¡públicos!: están aquí y en la primera fila se puede ver ya el consumo de sueño de los varones europeos; algo más abajo están los cuadros relativos a mujeres y al conjunto de la población. El dato español es intermedio de los europeos.

Aparte de Hetus yo he analizado las encuestas de uso del tiempo en varios países europeos centrándome en los trabajadores y en días laborables. La diferencia entre el dato español y el promedio de los datos europeos que he podido analizar está en el orden del cuarto de hora. Un valor significativo pero que no da como para echarle la culpa al huso ni prometer que con el nuevo huso dormiremos como los europeos.

Podría representar el consumo diario de sueño frente al desfase horario pero voy a seguir otra línea argumental ya que el doctor Kelley asocia nuestra supuesta falta de sueño y nuestra hora «incorrecta» a la baja tasa de fertilidad en España, lo que llevó a algunos medios españoles a titular que en España dormimos poco, trabajamos mucho y follamos lo justito, una síntesis prodigiosa de la tribuna.

También, cómo no, en Arhoe preocupa la baja tasa de fertilidad en España: «nos estamos suicidando» dice Nuria Chinchilla y el remedio es… el cambio de huso. Seguro que la doctora Chinchilla dirá que no es solo el cambio de huso, que hay que hacer otras cosas pero la bandera del movimiento es el regreso a Greenwich.

He encontrado una estupenda base de datos en el World Bank de donde se puede sacar la evolución en los últimos 50 años de la tasa de fertilidad. De ahí he podido sacar los últimos datos para hacer esta gráfica que (no) relaciona la tasa de fertilidad y el desfase horario:

Tasa de fertilidad en Europa para el año 2014 según datos extraídos del World Bank Indicators frente al desfase horario (diferencia entre el mediodía solar y el civil). Las etiquetas muestran el código iso-3166-alpha-3 del país.

La falta de correlación es, creo, evidente. Es consustancial a la gráfica: en el eje X tenemos una convención, en el eje Y un observable. Si usamos un propiedad geográfica objetiva como es la latitud entonces sí podemos encontrar algún tipo de correlación por efímera, débil, interpretable o poco significativa que sea:

 

Tasa de fertilidad en Europa para el año 2014 según datos extraídos del World Bank Indicators frente a la latitud. Las etiquetas muestran el código iso-3166-alpha-3 del país.

Ambas comparaciones adolecen de un problema: la tasa de fertilidad ha cambiado sustancialmente en los últimos años mientras que la latitud, evidentemente, no puede cambiar (salvo en escalas de tiempo geológicas o por modificación de fronteras) y el desfase horario es estable en Europa en los últimos cincuenta años.

La evolución de la tasa de fertilidad con el tiempo podemos observarla en esta figura:

La tasa de fertilidad en países europeos seleccionados (Portugal, Francia, Alemania y Grecia) frente a la tasa de fertilidad en España durante el periodo 1960-2014

La tasa de fertilidad de Alemania, Francia, Grecia y Portugal están representados frente a la española. Los dos primeros muestran una forma de L girada. Desde 1960 hasta mediados de los 70, la tasa de fertilidad en Alemania y Francia disminuye un 40% mientras la española no cambia. Después la alemana y francesa no cambian mientras que la española disminuye un 60%.

La tasa de Portugal y de Grecia parecen más correlacionadas con la tasa española y desde los años 80 se mueven las dos por la diagonal, que marca coincidencia con el dato español.

La evolución temporal de la tasa de fertilidad y la coincidencia del dato español y portugués no es en sí muy importante pero, en el contexto de la discusión planteada desde Arhoe, es sí es significativo ya que en Portugal viven con la hora de Londres. Esto no salva que la fertilidad portuguesa sea unas veces mayor y otras menos que la española ni que, en general, sigan la misma tendencia.

Por contra España y Francia tienen ambas una hora oficial adelantadas y eso no impide que la tasa de fertilidad evolucione de forma marcadamente diferente.

Pero quizá la tasa de fertilidad depende del consumo diario de sueño como sugiere el doctor Kelley. Por eso he realizado otra figura con los datos de consumo diario de sueño recogidos por Hetus y por mí. Primero listo los valores en un cuadro:

País Fertilidad Horas sueño
(World Bank Indicators) (Hetus) (Encuestas TUS)
2010 2014 (trabajadores L-V)
Alemania 1.39 1.39 08h12m
Bulgaria 1.57 1.48 09h07m
Bélgica 1.86 1.75 08h25m
Canadá 1.63 1.61 07h45m
Dinamarca 1.87 1.67 07h23m
Eslovenia 1.57 1.55 08h21m
España 1.37 1.27 08h34m 07h28m
Estados Unidos 1.93 1.86 07h43m
Estonia 1.72 1.52 08h25m
Finlandia 1.87 1.75 08h27m
Francia 2.03 1.99 08h50m 07h35m
Irlanda 2.05 1.96 07h26m
Italia 1.46 1.39 08h18m 07h41m
Letonia 1.36 1.52 08h40m
Lituania 1.50 1.59 08h32m
Noruega 1.95 1.78 08h03m
Polonia 1.41 1.29 08h28m
Reino Unido 1.92 1.83 08h23m 07h44m
Suecia 1.98 1.89 08h06m
Datos de tasa de fertilidad obtenidos de la base de datos del World Bank y del consumo diario de sueño según la Encuesta de Uso de Tiempo Armonizada en Europa (Hetus) y los datos referido a los trabajadores obtenidos a partir de las encuestas de uso del tiempo nacionales.

Y a continuación muestro la gráfica correspondiente:

El consumo diario de sueño frente a la tasa de fertilidad. En la parte de arriba datos extraídos de Hetus y referidos al conjunto de la población. En la parte de abajo datos elaborados por mí a partir de las encuestas de uso del tiempo y referidos a la población trabajadora y en día laborable. Las etiquetas muestran el código iso-3166-alpha-3 del país

Sinceramente creo que tampoco hay correlación alguna. Observen que la banda de cambio de la tasa de fertilidad es del 60% mientras que la de las horas de sueño es solo de un 10% en los datos Hetus y un 5% en los referidos a trabajadores. Esto, en dos propiedades que tienen un cero definido, descarta que tenga una correlación lineal simple.

La asociación del huso adelantado español a indicadores españoles cuyos valores son peores que la media europea es también un ejercicio de cherry-picking. Hay otros indicadores en los que somos mejores, por ejemplo la esperanza de vida al nacer. De hecho el último estudio sobre objetivos de desarrollo sostenible relacionados con la salud, computa 33 indicadores diferentes, sitúa a España en el séptimo lugar de una lista con 188 países. No solo eso en el top ten mundial hay cuatro países (Islandia, España, Andorra y Países Bajos) cuya hora es «incorrecta». Cuatro países de diez (un 40%) es una abundancia relativa mayor que la abundancia con la que la hora adelantada ocurre en la Tierra: aproximadamente 10% de países la emplean.

Comportamiento global de los indicadores de salud en el año 2015 extraído de Lim et al (colaboración GDB2015SDB) en The Lancet 2015