Economía

Desigualdad, ciudades y geografía

25 May, 2016 - - @egocrata

El tremendo, gigantesco aumento de las desigualdades en Estados Unidos en los últimos años es uno de los eventos más importantes de la historia reciente del país. Ha sido un cambio tectónico, mayúsculo, del que he hablado varias veces por aquí, y con características distintivas respecto a cambios distributivos en otros países. Como hemos comentado, la desigualdad en Estados Unidos aumenta sobre todo porque se han disparado los ingresos de las familias más ricas, con incrementos mayores según uno se acerca a la parte más alta de la pirámide de renta, mientras el resto de grupos se han estancado.

La pregunta, obviamente, es por qué esto está sucediendo. Todo apunta que los cambios responden a una variedad de factores que van desde el avance tecnológico, globalización, superestrellas, financiarización o políticas públicas que se combinan para explicar la evolución específica de la desigualdad en Estados Unidos.

Si miramos los datos por ciudades, sin embargo, nos encontramos que el aumento de las desigualdades a nivel nacional tiene un fuerte componente geográfico. Entre el 2010 y el 2014, 20 de los 3.000 condados del país concentran más de la mitad de toda la creación de empresas. Estos 20 condados apenas contienen un 17% de la población del país.

Los datos provienen de un estudio del Economic Innovation Group (vía), y  son especialmente interesantes ya que comparan los datos de creación de empresas de esta recuperación económica con ciclos anteriores. En 1992-1996, 125 condados (32% de la población) concentraban la mitad de creación de empresas. En 2002-2006 fueron 64 (27% de la población). Los datos son parecidos en creación de empleo, aunque la evolución es un poco menos dramática. En el 2010-2014 la mitad de creación de empleos se concentró en 73 condados, comparado con 120 en 2002-2006.

Aunque las desigualdades están aumentado casi de forma unánime dentro de cada área metropolitana (es decir, las desigualdades crecen tanto en Los Ángeles como en Daniels County, Montana), la progresiva concentración geográfica de la riqueza sugiere que estamos ante cambios económicos más profundos que favorecen las grandes aglomeraciones urbanas.

¿Por qué? Como ya hemos mencionado alguna vez, las empresas y trabajadores que viven en grandes ciudades tienden a ser más productivas. Vivir en un lugar donde hay muchas empresas, ingenieros, emprendedores y acceso a capital aumenta la competencia, cosa que fuerza a producir mejor. La existencia de un tejido empresarial reduce costes para todos, merced de efectos de red y economías de escala externas. Es posible que la evolución de la economía americana haya hecho que estos premium de productividad sean mucho más importantes que el potencial ahorro de costes de producir en medio de ninguna parte. Es posible que el cambio de una economía industrial a una basada en servicios haya hecho estos efectos red algo mucho más significativo y potente que lo que veíamos en los viejos clúster industriales.

Los datos son obviamente insuficientes como para dar una respuesta clara, pero todo parece indicar que al menos en Estados Unidos ser una ciudad grande, bien conectada y diversa económicamente parece ser una ventaja cada vez mayor. Las mejoras de las comunicaciones tienden a favorecer a los nodos centrales por encima de las áreas periféricas a las que conectan; en una era donde estas comunicaciones han mejorado enormemente y la producción de bienes tangibles requiere cada vez menos mano de obra, parece casi natural que los nodos más potentes salgan tan reforzados.

En España,por cierto, esto debería ser motivo de preocupación para todo aquello que no sea Madrid y Barcelona, aunque el país en agregado salga ganando.  Pero ese es otro tema.