Horarios

¿A qué hora comemos?: El gráfico que demuestra que los horarios españoles son razonables

4 Abr, 2016 - - @MartinOlalla_JM

Con la llegada del cambio de hora de primavera aparecen los ya tradicionales artículos de prensa sobre los horarios. Traigo una pequeña recopilación: este aparecido en el diario ABC o este de La Vanguardia que no son más que rebotes acríticos de la argumentación de la ARHOE (Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles).

Este otro aparecido en El Español viene a decir que el cambio de hora no sirve para nada según demuestran «los estudios». Desconozco que haya habido alguna vez un estudio que compare lo que ocurre en un verano sin cambio de hora con lo que ocurre en un verano con cambio de hora. Imagino que sería posible comparar datos de Arizona (estado de los Estados Unidos donde no hay cambio de hora salvo en una pequeña región navaja) con los de Nuevo México o California (donde sí hay cambio de hora). Es posible que este estudio se haya hecho.

En La Voz de Galicia Jorge Mira, catedrático de Electromagnetismo de la Universidad de Santiago y colaborador científico del periódico, publicó un artículo a contracorriente que explica las razones del cambio primaveral y critica las pretensiones de ARHOE.

Finalmente en El País aparecieron los dos artículos más interesantes. El primero es 100 años cambiando la hora donde se hace un repaso por la historia del asunto. La parte buena del repaso es que liga el cambio de hora a la actividad económica y, particularmente, a periodos de guerra. Esto es útil para desterrar el leyenda urbana de que Franco hiciera el cambio de hora para contentar a Hitler: es un puro accidente geográfico que Alemania esté más al este que España, la dirección hacia la que se mueven los cambios horarios. En el debe del artículo hay que señalar que olvide la historia de España: durante la Guerra Civil la parte de España controlada por la II República también vivió esos cambios horarios y, de hecho, implementó exactamente el mismo horario que manejamos ahora: una hora de desfase en invierno y dos en verano.

El segundo artículo que apareció en el periódico global fue El gráfico que muestra que en España tenemos horarios raros. El título invita a la chanza: ¿de verdad hace falta un gráfico para demostrar que los horarios españoles son raros? No es que haga falta viajar, basta con que te visiten: ver, por ejemplo, a qué hora comen en los restaurantes de la playa los muchos forasteros que nos visitan. La «pistola humeante» es una reconstrucción basada en datos de Eurostat de cómo transcurre el día en España, Italia, Francia, Alemania y Suecia, expresado en horas civiles. Incide en el conocido hecho de que los horarios españoles vespertinos son tardíos y compara acríticamente (es decir, sin anestesia alguna) datos de países con latitud muy diferente.

Lo interesante, sin embargo, es mostrar gráficamente que los horarios españoles a pesar de que puedan parecer raros responden, más o menos, a la misma lógica que inspiran otros horarios. Es decir, que no son raros. A esto dedico algo de mi tiempo desde hace ya unos meses/años y a eso dedico esta entrada.

Después de haberles mostrado cómo entramos y salimos del trabajo; o cómo transcurre vigilia, voy a mostrar aquí a qué hora comemos y me he tomado la libertad de ser sensacionalista en el título del artículo. Las graficas mostrarán las mismas encuestas de tiempo que he analizado anteriormente (Dinamarca, España, Francia, Irlanda, Italia, Reino Unido, Canadá y Estados Unidos); sin embargo la discusión la haré principalmente sobre las encuestas europeas, dejando aparte las americanas (pero mostrándolas en las gráficas).

El análisis de esta actividad (comer) tiene de antemano un problema de difícil solución: de las encuestas de uso del tiempo podemos determinar cuándo comemos pero no cuánto comemos. El cuánto puede ser importante para entender ciertas características del problema. Por ejemplo cuánto tiempo pasa entre una comida y otra.

La primera figura muestra qué hora se desayunan los los trabajadores en Dinamarca, España, Francia, Irlanda, Italia, Reino Unido, Canadá y Estados Unidos en día laborable (L-V):

desayuno_politikon
Hora solar del desayuno de los trabajadores en día laborable (L-V) representada junto a la latitud geográfica. La hora del desayuno se determina por el máximo relativo de la ocurrencia de la actividad «comer» en las primeras horas del día. Los mapas se dibujan para la hora civil promedio expresada entre paréntesis.

 

La figura muestra los valores de la hora del desayuno muy bien agrupados entorno a la línea del amanecer invernal, ya que ésta determina la actividad de los trabajadores en esta franja del día. En general a mayor latitud se desayuna más tardíamente porque amanece más tardíamente en invierno.

En el lapso de dos horas solares se agrupan todos los valores observados. En horas civiles el rango se reduce a una hora y cuarto desde las 07:04 de Estados Unidos a las 08:15 de Dinamarca. El eje horizontal se ha expandido sin embargo durante cuatro horas para comparar la situación del desayuno con las del almuerzo y cena.

Poco más se puede añadir para esta ocurrencia.

La siguiente figura muestra la situación del almuerzo también para trabajadores y en día laborable. Los datos se disponen de forma marcadamente diferente a como lo hacen en la Figura 1.

almuerzo_politikon
Hora solar del almuerzo de los trabajadores (L-V) representada junto a la latitud geográfica. La hora del almuerzo se determina por el máximo relativo de la ocurrencia de la actividad «comer» alrededor del mediodía. Los puntos en gris muestran la situación de los horarios españoles y franceses si se retrasasen sus huso. Los mapas se dibujan para la hora civil promedio expresada entre paréntesis.

 

Como se observa en la figura el almuerzo se expande durante dos horas si lo expresamos en términos de horas solares, y durante unas dos horas y veinte (desde las 12:19 de Dinamarca a las 14:38 de España) si lo hacemos en horas civiles.

La figura puede analizarse desde diferentes puntos de vista. El más común sería centrarse en la hora solar que es lo mismo que centrarse en el meridiano local. Así veríamos dos comportamientos diferentes. El primero agrupa la hora del almuerzo entorno al mediodía e incluye a Dinamarca, Francia, Estados Unidos y Canadá. El segundo se agrupa alrededor de las 01pm e include a Irlanda, Reino Unido, Italia y España.

Esta interpretación es poco satisfactoria en mi opinión. Si quitamos mentalmente de la gráfica a Francia y España (son países que tienen el huso horario desfasado respecto del geográfico) lo que destaca ahora en los países europeos es que el patrón de la hora del desayuno se ha invertido. Ahora a más latitud (y, por tanto, día invernal más corto) se le corresponde una hora más temprana del almuerzo. Y si analizamos la hora del almuerzo en relación con la distancia al anochecer invernal vemos que en Dinamarca, Irlanda, Reino Unido e Italia se almuerza unas tres horas antes que el anochecer invernal. Puede ser una coincidencia pero puede ser responder a una lógica elemental: almorzar suficientemente antes de cualquier anochecer.

También puede ser otra muestra de que, contrariamente a lo que suele argumentarse, el mediodía (el tránsito solar por el meridiano) no determina necesariamente las actividades humanas ya que pasa desapercibido. El amanecer no pasa desapercibido, y por eso condiciona fuertemente la hora del desayuno o la hora de la entrada al trabajo.

Ahora déjenme que introduzca en este contexto los casos de Francia y España que cambiaron el huso durante la Segunda Guerra Mundial y no volvieron atrás. En la figura se ve que el horario español es congruente en este sentido como el italiano, británico y danés: almorzamos unas tres horas antes del anochecer invernal. El horario francés, por contra, se adelanta a este patrón y almuerzan hasta cuatro horas antes del anocher.

Esta diferencia muestra la forma en que ambos países se adaptaron al cambio de huso. Mientras en Francia el cambio de huso no alteró, probablemente, la hora del almuerzo, en España el «pueblo» respondió al adelanto gubernativo del huso con un retraso de los horarios, hasta hacerlos coincidir en hora solar con los italianos (más precisamente con las regiones de Italia que comparten latitud con las españolas), quienes no han cambiado de huso. AROHE atribuye el retraso de los horarios españoles a vicisitudes del desarrollo económico durante el franquismo pero sinceramente creo que la explicación más racional y simple es una readaptación de los horarios paralela al cambio de la actividad solar: en España dejó de amanecer en invierno a las 7 de la mañana para empezar a hacerlo a las 8 de la mañana.

La diferente adaptación al cambio de huso en Francia y España puede verse también indirectamente si hacemos que Francia y España vuelvan a su huso geográfico. Como para hacer esto hay que retrasar el huso (pasar del huso CET=UTC+01 al huso WET=UTC+00, es decir, el tipo de cambio que hacemos todos los otoños) los puntos franceses y españoles se desplazarían una hora hacia la derecha, como se observa en la gráfica para el valor medio representativo. Francia caería justamente sobre el hueco que hay entre Italia y Reino Unido y seguiría la tendencia general europea. España pasaría a una situación anómala en la que el almuerzo sería, como mínimo, unas siete horas después del amanecer y llegaría a ser sólo dos horas antes de anochecer.

Reparen, por cierto, en esta paradoja: la tan manida frase de volvamos a Greenwich para estar bien es absurda en sí misma. Volver a Greenwich haría que los datos españoles fueran muy anómalos. Pero igual que el cambio franquista fue seguido de un retraso de los horarios, el cambio arhoeísta, si llega, tiene que venir acompañado de un adelanto de los horarios (esto lo reconoce la propia ARHOE)… para quedarnos como ya estamos.

Last but not least, la coincidencia entre los horarios solares españoles e italianos del almuerzo destruye por sí sola cualquier posibilidad de marcar los horarios civiles españoles como raros. O, mejor dicho, explica la racionalidad de una aparente irracionalidad. Alternativamente habría que ir pensando en pasarse por Italia, por su Mezzogiorno, y pregonar que tienen unas costumbres raras. Y no habría que buscar un culpable alternativo al huso.

La última figura muestra la hora de la cena donde en Europa sigue observándose la tendencia de horarios más tempranos cuanto mayor es la latitud (y más corto es el día invernal).

cena_politikon
Hora solar de la cena de los trabajadores (L-V) representada junto a la latitud geográfica. La hora de la cena se determina por el máximo relativo de la ocurrencia de la actividad «comer» en las horas posteriores al anochecer invernal. Los mapas se dibujan para la hora civil promedio expresada entre paréntesis.

 

Y donde, de nuevo, los horarios del Mezzogiorno italiano y los españoles son bastante coincidentes.

Como he discutido en otra entrada, la situación de la Península Ibérica en Europa (arrinconada en el extremo suroccidental, por donde se pone el Sol invernal) y el huso español amplifica la sensación (sólo sensación) de que sus horarios son tardíos. Veámoslo comparando la hora de la cena británica (18:44) y la española (21:42). Para los españoles las 18:44 (hora civil) es una hora muy temprana para cenar porque, en invierno y a esa hora, apenas ha anochecido. Para los británicos las 21:40 (hora civil) es una hora muy tarde para cenar porque, en invierno y a esa hora, hace cinco horas y media que ha anochecido. Voy a traducirlo a un horario que todos entendamos: en España cenar cinco horas y media después del anochecer invernal supondría hacerlo a las 23:30, aproximadamente.

Visto en relación con el anochecer invernal las 21:40 es muy tarde en el Reino Unido, pero no lo es en España. De hecho las tres horas civiles de diferencia entre la cena británica y la cena española se reducen a sólo una si medimos la cena en relación con la puesta del Sol invernal: en el Reino Unido se cena tres horas después de esa puesta de Sol, en España, cuatro horas después. De esta forma, y teniendo en cuenta que no sabemos cuánta energía se ingiere en uno y otro almuerzo, no parece que haya mucha diferencia ni que seamos tan raros.

El resumen para los trabajadores europeos es: desayunan antes del amanecer invernal; almuerzan unas tres horas antes del anochecer invernal; cenan unas tres horas después del anochecer invernal.

Referencias

 

 

 


26 comentarios

  1. Maratón dice:

    Salir a las 20:00 del trabajo y estar cenando a las 21:45, cuando normalmente 30 minutos de traslado no te los quita nadie y tienes que preparar la cena, te deja muy poco tiempo de vida.

    Si anocheciera 1 hora antes, saldríamos antes de trabajar porque si no la salida del trabajo sería ya muy avanzada la noche. Si además entramos 1hora antes, ajustamos los tiempos de comida y cambiamos un poco nuestros hábitos alimenticios (elaborar más el desayuno, comer menos cantidad al mediodía) creo que ganaríamos bastante en calidad de vida.

    Si el cambio de horario ayuda a una mejor conciliación de la vida personal forzando un cambio de los horarios laborales, bienvenido sea.

    Fantaseo con jornadas de 9 a 17, como las que tienen muchos europeos…

    • Epicureo dice:

      Vamos a ver: si cambian el huso horario, entramos una hora antes y salimos una hora antes, nos quedamos exactamente como estamos ahora. Tendría usted que cenar a las 8 y pico, si quiere dormir las mismas horas. Así que mejor no adelantar el huso y centrarse en lo que importa: los horarios laborales.

      Para tener jornadas de 9 a 5, lo que hace falta es no almorzar, o como mucho comerse un sandwich en el puesto de trabajo. No es solo un cambio de horario, es un cambio de costumbres. Dígame usted si una ley que impusiera el horario continuo, o una pausa de menos de de 1 hora para comer, no se encontraría con muchos odiadores.

      • Moisés dice:

        Pues también se puede trabajar de 9 a 6 y tener una hora entera para comer. Y sí también tendría detractores, como casi todo en esta vida. Ahora también los hay respecto a la discrepancia entre horario laboral y escolar (@JM Martin-Olalla, cómo es que el amanecer invernal no opera igual para los horarios de los peques?).

  2. durruti77 dice:

    Ahora que el autor, con su estupenda serie de artículos, me ha convencido de que no hay que cambiar nuestro huso horario, va Mariano y dice que hay que cambiarla…
    Menos mal que, como todo lo que dice, quedará en nada…

  3. Moisés dice:

    Ya hemos tenido este debate antes, perdón por repetirme. En ese momento, sí reconocía usted que había algo de opción cultural o socio política en el uso del tiempo: (http://politikon.es/2015/01/22/en-iberia-anochece-muy-tarde-si-en-invierno/#comment-95981) y no solo una adaptación a las horas de luz.
    No estoy de acuerdo en que el amanecer sea el principal condicionante de la hora en que desayunamos y, por consecuencia, tomamos el resto de las comidas del día. Yo desayuno a la misma hora, si tengo que ir a trabajar, en Diciembre y en Julio, en Barcelona y en Berlín. Básicamente para poder llegar a tiempo al trabajo. Eso hace que a veces desayune de noche, claro.

  4. Jose dice:

    En serio no os parece razonable que se acabe la jornada laboral a las 18:00 de forma generalizada?. Una pregunta ¿en que trabajais? seguro que no lo haceis en comercio.

  5. Dato: en España el mediodía solar está desfasado del mediodía legal en al menos una hora, y en la costa atlántica gallega, llega a dos. España está fundamentalmente debajo de Reino Unido, no debajo de Francia. El uso horario británico es el que le corresponde.

    • Javier dice:

      Me temo que no te has leído los posts anteriores sobre el tema…
      Aquí los tienes todos: http://politikon.es/temas/horarios/
      Si de verdad te interesa el tema, te recomiendo que te lo leas. Después entenderás perfectamente por qué el hecho de que España esté en la misma longitud que el Reino Unido (“está debajo”) no es lo único determinante en este asunto. Entre otras cosas, tiene que ver con que la relación entre longitud y hora solar para dos países en distintas latitudes es fuerte en los equinoccios y débil en los solsticios. Pero vamos, que con los posts de JM Martin-Olalla a los que me refiero te quedará perfectamente claro.
      Un saludo.

    • CZ dice:

      El eje rotacional de la tierra está inclinado 23 grados, con lo que ese argumento no aporta gran cosa. Como Martín Olalla ya ha explicado en anteriores ediciones, el amanecer de Berlín y de Barcelona es a la misma hora en invierno:
      http://personal.us.es/olalla/time/animation.gif

      http://politikon.es/2014/10/09/por-que-la-hora-de-berlin-triunfa-en-europa-occidental/

  6. Daniel dice:

    Aunque el artículo está bien documentado y alejado del cuñadismo imperante, cosa que se agradece, creo que hay varias cosas que no son del todo ciertas.
    En primer lugar, como ya se ha comentado, los horarios de desayuno y comida (como mínimo) no vienen determinados por la hora solar, sino por los horarios laborales, no desayunamos en función de la hora a la que amanece o anochece.
    Eso enlaza con la segunda cosa que quería comentar, y es que el artículo sólo habla de las horas invernales, cuando en el medio año restante las horas de amanecer y anochecer cambian totalmente.

    Dicho esto, en mi opinión el problema fundamental en España es la jornada laboral larguísima. Y, al contrario de lo que piensan algunos, con una pausa de 1 hora se puede comer perfectamente, no hace falta que sea un sándwich. Lo digo por experiencia propia, que trabajo en Reino Unido.

    Un saludo

  7. Ciclismo dice:

    Mantener el horario de invierno y adelantar la hora de entrada laboral, podría parecer lo mismo, pero no lo es.
    En mi caso me gusta el ciclismo y lo practico habitualmente.
    Actualmente la temporada la finalizo en octubre cuando se cambia la hora, pues a la tarde cuando termino la jornada laboral ya no hay luz.
    Lo mismo pasa en marzo, empiezo a poder salir por la tarde cuando se vuelve a cambiar el horario.
    Si se mantuviera el horario de invierno todo el año y se adelantara el horario laboral una hora, en teoría sería lo mismo, pero en mi caso podría alargar la temporada un mes más hasta noviembre y lo mismo al inicio, podria adelantarlo a febrero.
    Es decir tendría dos meses más para hacer kilómetros.

  8. Científico dice:

    Como científico no puedo dejar de reírme de aquellos que al no saber mezcláis. Es la soberbia de las “ciencias” sociales y algún “científico” díscolo sin valía.
    España tiene un problema de productividad y de huso horario. La hora solar es la que debe marcar la actividad.
    La latitud para marcar la actividad diaria es un invento nuevo sin utilidad práctica alguna. Supongo q lo haces por publicar.

    • Epicureo dice:

      Mal científico será usted, si contesta a un estudio bien documentado con cuñadeces sin sentido.

  9. Avelino dice:

    Mmmmm….me cuesta comprar la conclusión. A mí me sigue pareciendo absurdo estar picoteando a las 12:30 o 13:00 porque se tiene hambre perro se quiere esperar a las 14:00 para comer.

    Dicho de otra manera, ¿hay algún estudio que compare el intervalo entre comidas y/o la cantidad de comida ingerida? Desayunar a las 7:00, comer a las 14:00, merendar a las 18:00 y cenar a las 21:00 da 7 horas de intervalo entre desayuno y comida y 3-4 en el resto….es muy desproporcionado. Intuyo que de ahí vienen las comilonas del hambre que se tiene a esa hora y por tanto el posterior sopor y las (a mi juicio) fatídicas 2 horas para comer, en lugar de hacerlo en 30 minutos, que se puede perfectamente.

    Y ya puestos, hablemos de los desfases horarios entre los que siguen la hora solar y los que no. Mi caso por ejemplo, trabajo en empresa industrial y entro a las 8:00, mi mujer en servicios entra a las 10:00 – imposible alinear las horas de cena/acostarse/llegada a casa o lo que sea.

    • Pescador dice:

      Hay alguna CCAA since no se tome un tentempie a las 10-11? Porque en Galicia, Asturias, Aragón y País Valenciano se hace, desde un pincho y un café hasta bocata, cerveza, cacaus y café…pero lo de desayunar, como que no, al menos a las 7-8 de la mañana…

  10. Turulato dice:

    Muy interesante todo. Es probable que cambiar el huso horario no sea necesario, pero cada vez que pienso en volver a España y perder mi horario actual de 9 a 17 (o 18, según el día), me dan escalofríos.

    Y sí, en una hora o incluso media da tiempo a comer perfectamente, y no sólo un bocata. Es el tiempo que tenemos a mediodía en mi curro (hay cierta flexibilidad, pero nunca más de una hora) y personalmente llevo siempre comida casera. Salir luego sobre las cinco y media con casi toda la tarde por delante no tiene precio.

    Por no hablar de que adelantar las comidas y cargar más el desayuno me han ayudado a mejorar la dieta y dormir mejor.

    Soy consciente de que esto no es más que una experiencia personal, me gustaría ver artículos que profundizaran más en estos detalles. Pero en serio, es ver los horarios españoles y me da pánico volver.

    • Juanan dice:

      Yo llevare trabajando casi 7 años en 4 empresas diferentes en este nuestro amado pais y siempre he hecho el horario de 9 a 18 con una hora para comer. Es común tambien hacer media hora mas cada dia (entrar 8:30 o salir 18:30) para el viernes hacer solo 6 horas e ir a comer a casa.

      En tiendas, sector servicios si es diferente. O en las pequeñas empresas los autonomos hechan mas horas que un reloj.

      Pero por mi experiencia y en la de mis conocidos, en oficina y fabricas es lo mas común el 9 a 18.

  11. Arturo Lima dice:

    José María, te lo han dicho ya en otros artículos, pero sigues sin explicar aún porque en Portugal los horarios se parecen más a los del resto de Europa que a los de España.

    Una hipótesis (que no sé si está estudiada) es sobre el tipo de economía de un país y la forma que tienen sus habitantes de administrar sus horarios. Supongo que no será lo mismo un país de base agraria, condicionado fuertemente por el sol, que otro del primer mundo. Del mismo modo, ¿no podría ser el turismo, la hostelería y otros sectores en los que se exigen jornadas larguísimas los que estén fomentando, por arrastre, el resto de los horarios de los españoles?

    • JM Martin-Olalla dice:

      Ojalá pudiera incrustar ahí los datos de Portugal. No he podido acceder a su Encuesta de Uso de Tiempo.

      Sí, parece razonable que el tipo de actividad económica de un país pueda influir en su uso del tiempo. No lo he analizado y he preferido dar datos globales que datos muy sectoriales tipo: horarios de comida de los trabajadores del sector vitivinícola en los meses de otoño.

  12. Moisés dice:

    Otra cosa que sería interesante saber, quizás el autor tenga una respuesta, es si antes de que Franco instaurara el horario actual, los españoles también comían a las mismas horas. Mi percepción mal documentada y personal es que sí, lo que tira por tierra la idea de que es la luz y no una convención social lo que hace que se coma a la hora que se come en España.

    • JM Martin-Olalla dice:

      No tengo datos.

      Como he indicado en la entrada sospecho que los españoles comían entonces a la misma hora solar que comen ahora. Aproximadamente.

      Expresado en horas civiles esto quiere decir una hora antes.

  13. JM Martin-Olalla dice:

    Muchas gracias a todos por su atención y sus comentarios.

    Racional: conforme a la razón.
    Irracional: que carece de razón.

    El discurso imperante es que los horarios españoles NO son racionales. Es decir, son irracionales. Y no hacen falta argumentos para sostener esa afirmación. Basta con decirlo.

    Las encuestas de uso de tiempo muestran que los horarios españoles responden a una lógica. Lógica que es muy parecida a la italiana. Es decir, son racionales en el sentido recto de la palabra racional.

    Esto no quiere decir que sean los únicos horarios racionales posibles.

  14. Moisés dice:

    Gracias por responder José María. Seguramente siguen alguna lógica, eso es difícil de negar para un comportamiento social que siguen más de 40 millones de personas en un territorio muy grande. Lo que discutimos (yo discuto) es que sea la misma lógica que el resto de Europa, que, según usted, estaría determinada por el amanecer invernal y la luz solar en general. Cuando dice ” la coincidencia entre los horarios solares españoles e italianos del almuerzo destruye por sí sola cualquier posibilidad de marcar los horarios civiles españoles como raros.” construye usted un pobre argumento. El Mezzogiorno italiano es una región deprimida, pobre, envejecida hace décadas. Con un carácter fuertemente tradicional y agrícola. La lógica horaria de ciudades como Barcelona y Madrid debería asemejarse a la de Roma o Milán, no a la de la Sicilia. En corto: la lógica para los horarios españoles, en mi humilde opinión, está menos condicionada por la luz que por una convención social. Los europeos no se levantan de la cama ni se sientan a la mesa en el siglo XXI mirando la ventana sino la hora en el móvil. Sin necesitar más datos: cómo encaja en su argumento que los horarios escolares españoles no coincidan con los laborales?

  15. Hvjgfhfdyrjy dice:

    Pues en invierno se cenará cuatro horas después del anochecer, pero con este horario de verano y cenando a las nueve menos cuarto, aún es de día. Y los desayunos vuelven a ser todos antes del amanecer.

Comments are closed.