GID

Mercado de trabajo y brechas de género

7 Mar, 2016 - - @politikon_es

Uno de los principales mensajes ciclo GID el año pasado era que el papel de la mujer en la sociedad, y con ello la estructura familiar, ha cambiado radicalmente en el siglo pasado. Una de las caras más visibles de este cambio ha sido el mercado laboral. Como resultado de cambios en la estructura económica, la democratización de los anticonceptivos, las tecnologías de los electrodomésticos, el coste de oportunidad mantener una estructura familiar tradicional aumentó drásticamente. Esto, junto con otros factores, impulsaron a las mujeres masivamente al mercado laboral cambiando para siempre su estatus y sus expectativas vitales.

Sin embargo, hoy aún la situación laboral de los hombres y mujeres dista mucho de ser comparable. En este post y en los siguientes, intentaré una discusión breve de las principales explicaciones. El principal objeto no es proponer una explicación, sino señalar las muchas posible e invitar al lector a pensar en ellas de forma crítica.

Las brechas gemelas en el tiempo y el espacio

Para medir la igualdad de género en el mercado laboral, existen dos grandes indicadores: las diferencias salariales, y las diferencias de participación. De estas dos dimensiones, especialmente en la discusión pública, recibe mucha más atención la dimensión salarial. La brecha salarial se atribuye automáticamente a alguna forma de discriminación.

Sin embargo, son las dos brechas las que, conjuntamente, caracterizan la situación en el mercado laboral porque son dos dimensiones igualmente importantes del fenómeno: los “precios” y “las cantidades”. Sin embargo, ambas dimensiones son probablemente igualmente importantes. Empíricamente, existe cierta asociación entre las dos:

El gráfico de abajo propuesto por Olivetti y Petrongolo muestra que entre países existe una asociación negativa en cada una de esta dimensiones:

crossGaps2

Los países que lo hacen peor logrando que las mujeres se incorporen al mercado laboral, en general las incorporan con mayores diferencias salariales de género. Una relación parecida ocurre a lo largo del tiempo. Si miramos el caso de España:
Rplot01

En los años anteriores a la crisis, se dijo que en España la situación de la mujer había mejorado drásticamente. El año pasado, hizo cierto ruido el hecho de que la brecha salarial había aumentado significativamente desde 2009- algo que se atribuía a los recortes. Sin embargo, el gráfico de arriba muestra que si uno mira también la brecha de empleo, ni la situación antes era tan buena, ni después había empeorado tanto. Desde 2009 las dos brechas han evolucionado en sentidos contrarios: sí, la trabajadora media está peor pagada que antes, pero en comparación con los hombres que trabajan hay relativamente más mujeres que lo hacen. ¿Por qué? No tengo una explicación más allá de la especulación. Sin embargo, uno podría pensar que durante la crisis se destruyó empleo sobre todo en sectores dónde había más hombres -por ejemplo, la construcción- y que estaban peor remunerados. El efecto de que muchos trabajadores mal pagados salgan del mercado laboral es que el trabajador medio (empleado) esté mejor remunerado. Esto podría explicar el efecto de arriba.

Sea como fuere, el valor del ejercicio de arriba es mostrar que ambas brechas son importantes para una comprensión completa de la situación laboral de las mujeres.