sanidad

Luces y sombras del informe de salud OCDE 2015 para España

14 Ene, 2016 -

Al albor del nuevo año, todos brindamos y nos deseamos felicidad, suerte y, sobre todo, salud, mucha salud, que es lo más importante, que mientras haya salud… Cabe preguntarse si estos buenos deseos tienen efectos reales en la salud de los españoles. Es evidente que no hay relación directa, pero veamos qué pasó con la salud y la longevidad de los españoles en 2015.

Según el informe Health at a Glance 2015 de la OCDE, España se ha aupado al segundo puesto en el ranking de países más longevos del mundo. Si bien todos sabíamos que más o menos se encontraba entre los países con mayor esperanza de vida, no deja de ser una excelente primicia que se constate y que se remonten posiciones.

Sin embargo, dado que una sustantiva proporción de nosotros pecamos de leer generalmente solo los titulares periodísticos, hay que hacer un par de matices iniciales. Primero, los datos se refieren solo a 34 países OCDE, por lo que estamos en la cumbre entre los ricos. Y segundo, que la esperanza de vida al nacimiento es un indicador sintético, una única cifra muy comprensiva para el conocimiento común, pero que resume múltiples y variados factores sobre los que es necesario que ahondar.

Es la idea de este artículo: ver las luces y las sombras de la longevidad y salud españolas a través de cuatro apuntes: 1) panorámica de la esperanza de vida, 2) explicaciones a su aumento, 3) relación con la salud y 4) aspectos en los que aún se puede mejorar.

Algunos datos de esperanza de vida

Comencemos con los buenos datos: la esperanza de vida al nacimiento en España alcanzó en 2013 los 83.2 años, la segunda mayor por detrás de Japón. Por sexo, las mujeres llegaron a los 86.1 años (segunda posición) y los varones a los 80.2 años (quinta posición). Un mejor indicador para medir la longevidad de una población es la esperanza de vida a los 65 años, dato con el que España ocupa la tercera posición en general (21.3 años) y en ambos sexos (23 años, mujeres; 19 años, varones). Por lo tanto, se confirma que España es uno de los países más longevos del mundo.

 

Tabla 1.1

¿Por qué una esperanza de vida tan alta?

Hay básicamente tres razones. Primero, la modernización de la sociedad española, en especial aumento del nivel educativo y la consolidación de un potente sistema nacional de salud público y universal (y el privado que le ha acompañado) y del sistema de pensiones. Segundo, hay menos comportamientos de riesgo en la juventud-adultez (drogas, accidentes de coche, trabajos peligrosos, mayor prevención) y en la vejez (mejores instalaciones y viviendas, mayor prevención, más cuidados). Y tercero, ha habido un monumental descenso de la mortalidad cardiovascular y un mayor control de los tumores, sobre todo en los mayores.

Más años y ¿más salud?

Los españoles dicen en las encuestas (Nacional de Salud, Europea de Salud, Eurostat, por ejemplo) que cada vez tienen mejor salud, sobre todo las personas mayores, que son las que más problemas y enfermedades padecen. Es una gran noticia también: vivimos muchos años y, no solo eso, también gozamos de buena salud. Maticemos antes de sacar el cava, porque no todo son buenas noticias. Sí, tenemos mejor salud, pero entre los mayores de 65 sólo el 40% afirma tener buena o muy buena salud. De esta manera, únicamente alrededor del 75% de los 83 años que vivimos de media lo hacemos con buena salud (healthy life years), bajando así a la clase media de la UE-27. ¿Y a los 65 años? El porcentaje se reduce a un 50%, bajando a casi un 40% en las mujeres. Por lo tanto, ¿qué ocurre con el resto de años que vivimos en mala salud, probablemente con discapacidad y dependencia? Un gran reto para la población española que podremos estudiar más adelante en otro artículo.

¿En qué podemos (y debemos) mejorar?

El informe de la OCDE expone otros cuatro aspectos en los que podemos y debemos mejorar. Me centro en cuatro de ellos. Primero, el tabaquismo en adultos. Aunque el consumo de tabaco ha descendido del 32% al 24% en la población adulta, España ocupa el puesto 29º en menor tabaquismo en el conjunto de países OCDE. Este descenso se sustenta principalmente en los varones, ya que el tabaquismo ha aumentado notablemente entre las mujeres. Es un caballo de Troya para la esperanza de vida, ya que las generaciones de mujeres nacidas desde 1960 han equiparado los niveles de tabaquismo de los varones, y las primeras de esas cohortes están a punto de llegar a las edades avanzadas y sufrir los problemas asociados al consumo de tabaco. Un dato: aunque hablamos de cifras muy bajas, el cáncer de pulmón entre las mujeres se ha doblado en los últimos quince años. Segundo, el consumo de alcohol: España ocupa el 20º puesto. En este caso, la propia OCDE indica en el informe Tackling Harmful Alcohol Use que el problema se encuentra en las generaciones más jóvenes, en concreto las nacidas desde los años 80, que han normalizado los llamados binge drinking, es decir, las borracheras de un día, sobre todo entre los varones y durante la adolescencia. Tercero, la dieta española está dejando de ser mediterránea y equilibrada, teniendo legumbres, vegetales y frutas una presencia cada vez menor en las mesas, como indica el informe Mediterranean Food Consumption Patterns de la FAO y la CIHEAM. Solo un dato: en consumo de vegetales, España ocupa el trigésimo puesto en el informe OCDE a pesar de su excelente (e importadora) huerta. Un cambio cultural (estilo de vida) y generacional según el proyecto PREDIMED, que indica que los generaciones más mayores llevan, con menos recursos, una dieta más saludable que las más jóvenes. Esto lleva a, cuarto, un aumento de la obesidad y el sobrepeso. Los datos OMS indican que el 60% de la población española padece sobrepeso y un 24% padece obesidad, cifras muy inferiores a gran parte de los países OCDE. Además, casi uno de cada tres niños tiene sobrepeso. Y las perspectivas no son halagüeñas. Se corrobora el apunte de PREDIMED: se trata de una cuestión generacional, con unos mayores con menor sobrepeso que los adultos.

Tabla 1.2

En resumen: sí, efectivamente España es el segundo país con mayor esperanza de vida al nacimiento del mundo por las razones que se han dado, pero aún podemos mejorar mucho, especialmente para garantizar que las generaciones más jóvenes, que son las que están experimentando una mayor prevalencia de ciertos factores de riesgo como el sobrepeso, la dieta y los hábitos nocivos del tabaquismo y el alcoholismo, puedan decir en el futuro lo mismo que en la actualidad: que vivimos mucho, de los que más en el mundo, y que lo hacemos con buena salud.

Feliz 2016 y salud, mucha salud, que mientras haya salud…