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Cien años de Norman Borlaug, padre de la «Revolución verde»

25 Mar, 2014 - - @jorgesmiguel


norman_borlaug

Artículo en colaboración con Kiko Llaneras.

Hoy, 25 de marzo, se cumplen 100 años del nacimiento de quien sin duda fue uno de los hombres más importantes —y menos conocidos— del S. XX: Norman Borlaug. Biólogo y padre de la llamada «Revolución verde», Borlaug fue responsable de la creación de cosechas resistentes a las plagas que permitieron aumentar la producción y alimentar a miles de millones de personas en países como India, Pakistán y México. A pesar de ser honrado con el Premio Nobel de la Paz en 197o, su «Revolución verde» no ha estado nunca exenta de controversia. Pero el logro de Borlaug de disparar la productividad agrícola y, con ello, garantizar la seguridad alimentaria y hacer innecesaria la expansión de las tierras roturadas, permanece como una de la grandes hazañas de nuestro tiempo.

Para ilustrar aquel logro, hoy traemos tres gráficos.

El primero, que representa el enorme aumento del rendimiento de los cultivos de trigo (en Kg/hectárea) ocurrido en los países desarrollados desde 1960 en adelante. La productividad casi se multiplicó por tres en unas pocas décadas.

Captura de pantalla 2014-03-25 a la(s) 22.12.08

El segundo, donde se muestra el ahorro hipotético de tierra —hectáreas de terreno que no ha sido necesario dedicar a cultivar alimentos gracias al aumento de la productividad. Si el retorno de un cultivo fuese hoy el mismo que en 1940, EE.UU. tendría que dedicar tres veces más tierra para producir los alimentos que hoy produce (y eso asumiendo que existen tierras aptas y de la misma calidad, cosa dudosa). Este fenómeno, además, no es único de Estados Unidos, sino que se observa también en muchos otros países, como India o China.

Captura de pantalla 2014-03-25 a la(s) 22.11.50

Para terminar, recuperamos uno de los nueve gráficos sobre el progreso, aquel que muestra la creciente disponibilidad de alimentos en todas las regiones del mundo, incluidas África y Asia.

alimentos

 


27 comentarios

  1. Nacho dice:

    me llama la atención el incipiente bajón en consumo calórico en Norte América y Europa…¿crisis? ¿cambios en el estilo de vida y consumo? ¿Demografía?

    • uno_que_pasaba dice:

      Más de 3000 kcal al día para no deportistas o personas que hagan trabajos físicos muy pesados es excesivo. Más tendría que bajar.

  2. AH dice:

    Hola, Jorge. Gracias por éste artículo. Parece que, poco a poco, el legado de Borlaug se va divulgando algo más. De hecho, hoy en el Capitolio de los Estados Unidos el estado de Iowa (donde nació) le ha dedicado una estatua. Esto, que podría parecer una simple banalidad, tiene muchísima importancia: cada estado tiene dos estatuas, por lo que en el fondo se representan a los 100 americanos más ilustres de la historia. Si quitamos que muchos estados le dedican la estatua a Presidentes que han nacido en su estado, el club es aún más selecto.

  3. jetkom dice:

    Bueno, la revolución verde no ha sido solo bendición. El aumento del uso de insumos energéticos con la consecuente dependencia del petróleo de nuestra alimentación, la degradación tremenda y seguramente irreparable del suelo, la expansión de los monocultivos… por lo que tengo entendido (no es mucho) esa explosión de la producción se sustenta en gran medida en pasarse por el forro el concepto de sostenibilidad.

    También un apunte, sobre el tema de la tierra «ahorrada». Leí un artículo en el que hablaban de que un tercio de la tierra arable estaba dedicada a producir la comida para nuestro ganado. Dejando de comer carne también ahorraríamos un montón de tierra, sin los efectos negativos de la revolución verde.

    • Javier dice:

      Bueno, la única alternativa era la muerte de millones. Aún hay ecologistas que la preferirían, literalmente.

    • Moisés dice:

      No sé si el artículo al que te refieres es: http://www.fao.org/ag/magazine/0612sp1.htm Si es así, justo al lado del dato que comentas, aparece además que el ganado le salva la vida a mil millones de pobres en el mundo. Sobre todo en zonas secas. La idea de retirar la carne de la alimentación no ayudaría mucho a esa gente. La revolución verde, como cualquier otra cosa, tiene pros y contras pero ha sacado del hambre a mucha gente.

      • jetkom dice:

        No era ese dato, pero le echaré un vistazo más completo al artículo luego.

        En cualquier caso esos pobres a los que la carne les salva la vida, dudo mucho que sean los que proveen a Europa y los EEUU de carne verdad? La foto que ilustra el dato, tiene pinta de ser Mali o algún país así… ahí el consumo de carne ronda los 20kg al año. Y

        El problema no es que los pobres de zonas semidesérticas tengan cuatro vacas escuálidas para sobrevivir porque no tienen otra fuente de nutrientes, sino que los estadounidenses consuman 120kg de carne al día, los españoles 100kg y el resto de europeos ronden los 80-90kg, cuando podrían estar sobreviviendo sin comer carne usando muchísimos menos recursos.

        http://chartsbin.com/view/12730
        http://chartsbin.com/view/12739

        Luego por supuesto que la revolución verde ha hecho mucho, pero ahora mismo estamos sosteniendo niveles de producción con un gasto brutal de recursos que va a ser difícil o imposible mantener a medio/largo plazo. Debería ser una prioridad empezar a buscar modelos alternativos a la revolución verde, de producción y también de consumo y distribución de los alimentos. Porque sobre todo en esto último también hay muchísimo márgen para liberar calorías de poblaciones obesas y alimentar a los desnutridos.

  4. Gaizka dice:

    Y a donde ha ido toda esa tierra que no ha hecho falta cultivar? devuelta a la naturaleza! Eso si que es ecologico. Casi 200 millones de hectareas que ahora son bosques y praderas.

    Los ecologistas preferirian volver al pasado arrasar esas 200 millones de hectareas para cultivar, y dirian que es ecologico.

    ironico, verdad?

    • Joshua dice:

      Javier, Moisés y Gaizka. A juzgar por vuestras críticas, lo único que tenéis claro es que los ecologistas no os caen bien y que al haber más comida, pues se ha dado de comer a más gente (parece bastante claro y no hay que darle muchas vueltas). Siento deciros que los tres comentarios-respuesta mezclan churras con merinas, el tocino con la velocidad y, glorioso Gaizca, contiene un lapsus espacio-temporal. Hay argumentos más correctos para apoyar y justificar la revolución verde, pero con esos no se puede llegar muy lejos. Un poquito menos de prejuicios y un poco más de lectura ayudan bastante.

      • Moisés dice:

        Yo creo que los prejuicios los tienes tú. En mi comentario no aparece la palabra ecologista. Ni crítica alguna a ellos. De hecho, estoy a favor de la mayoría de las causas ecologistas. Serias. Imponer el vegetarianismo global no lo es. Y honestamente creo que la Revolución verde hizo mucho por la ecología del planeta. Eso sí, la gente con hambre es efectivamente menos hoy en el mundo (después de la revolución verde). No es una opinión, es un hecho.

      • Nacho dice:

        Joshua, no has dado ni un sólo argumento. Solo criticas…

  5. Moisés dice:

    Y francamente, si la idea es seguir el debate te puedes ahorrar la mordacidad y la arrogancia de mandarme a leer. No me conoces y no tienes la más puñetera idea de quién soy ni de cuánto he leído. Más argumentos y menos ataques personales ayudarían bastante más.

  6. Javier dice:

    «(La mayoría de los occidentales defensores del medio ambiente) nunca han experimentado la sensación física de hambre. Hacen su lobby desde cómodas oficinas en Washington o Bruselas. Si vivieran tan sólo un mes en medio de la miseria del mundo en desarrollo, como yo lo he hecho durante 50 años, estarían pidiendo a gritos tractores y fertilizantes y canales de riego y estarían indignados de que los elitistas de moda en los países ricos estén tratando de negarles esas cosas.»

    Norman Borlaug

  7. Joshua dice:

    Es verdad que he sido algo mordaz y que no he aportado argumentos. Pero es que me subleva ultimamante que se dispare contra todo lo que suene a ecologista. Esos disparos se hacen contra un hombre de paja que es un «ecologista extremo», que no digo que no exista, pero que es muy minoritario. Si la cosa quedase ahí (atacar a un tipo de ecologismo extremo) pues estupendo. Pero es que, a renglón seguido, te encuentras un exabrupto o una afirmación de esas de elefante entrando en cacharrería que viene a significar algo así: todo lo que suene a ecológico es un bluff, una hipocresía de ricos o una sandez. Y por ahí no paso.
    Moisés: lo del ganado de los pobres y lo de reducir la parte cárnica de la dieta no tienen mucho que ver. Lo primero, el ganado de los pobres, es un aprovechamiento «in situ» totalmente adaptado porque lleva ahí miles de años. Cuando se habla de reducir la parte cárnica se está pensando en la dieta occidental (y ya de paso que la oriental no nos alcance en la cantidad actual sino en un punto medio). El motivo es que la carne precisa una cantidad mucho más grande de todo: tierra (para piensos y forrajes), agua y energía para producir una proteína. Consiguiendo que los Massai se vuelvan algo vegetarianos no creo que resolvamos ningún problema del planeta.
    Las otras dos cuestiones son dos falacias temporales.
    A ver, no es que esuviésemos ahí y de pronto nos surgiese la disyuntiva de hacer la revolución verde o dejar morir de hambre a un montón de gente. La revolucion verde ha sido rápida pero no para tanto. En términos dinámicos, la cosa se complica, y hay una cuestión muy delicada en la que no se quiere entrar pero que es clave: el crecimiento demográfico debería ser acorde con las posibilidades alimentarias. Bueno, ese es un problema moral-político y es en cierto modo un asunto del huevo y la gallina, pero habrá que entrar en él alguna vez.
    Y los 200 millones de hectáreas que dice Gaizca que hemos «recuperado» no las estábamos arando antes de la revolución verde, son las hectáreas hipotéticas que hubiésemos tenido que arar para dar de comer a la gente que estamos si no hubiese aumentado la productividad por hectárea. No serían tierra recuperada para bosques sino tierra no utilizada. Entre otras cosas, porque no existe, a menos que pensemos que el norte de Siberia, el Sahara y tantos otros sitios así son susceptibles de ello. El argumento resulta especialmente absurdo cuando ves que precisamente allí donde hay bosques se ha deforestado para cultivar.
    Y la pregunta del millón: ¿hubiése muerto más gente de hambre sin la revolución verde? Yo no lo sé.

  8. Moisés dice:

    Joshua: tiene todo que ver. Jetkom decía arriba que » Leí un artículo en el que hablaban de que un tercio de la tierra arable estaba dedicada a producir la comida para nuestro ganado. Dejando de comer carne también ahorraríamos un montón de tierra, sin los efectos negativos de la revolución verde.» Y el artículo al que creo que se refería (y otros cuantos) explican que «Despite its wide-ranging environmental impacts, livestock is not a major force in the global economy, generating just under 1.5 percent of total GDP. But the livestock sector is socially and politically very significant in developing countries: it provides food and income for one billion of the world’s poor, especially in dry areas, where livestock are often the only source of livelihoods. «Since livestock production is an expression of the poverty of people who have no other options,» FAO says, «the huge number of people involved in livestock for lack of alternatives, particularly in Africa and Asia, is a major consideration for policy makers.» O sea que el ganado de los pobres es significativo (aunque no se lo coman ellos:http://www.fao.org/ag/againfo/resources/en/publications/sector_reports/lsr_IGAD.pdf).
    Tú dices que «el crecimiento demográfico debería ser acorde con las posibilidades alimentarias. Bueno, ese es un problema moral-político y es en cierto modo un asunto del huevo y la gallina, pero habrá que entrar en él alguna vez». Ya se ha entrado, un montón. Pero introducir programas de planificación familiar en lugares donde la gente no sabe leer o las mujeres no tienen casi derechos a decidir cuántos hijos paren no es algo que puedas hacer en 3 días. Mientras tanto, digo yo, si aparece un tío con una cepa de trigo que aumenta la producción de alimentos exponencialmente habrá más para comer. Y si tú dudas que el hecho de que haya mayor disponibilidad de alimentos influye en la reducción de la gente que pasa hambre…bueno, pues a mi me parece que blanco y en botella..
    Y el hecho de reaccionar a la defensiva y del modo en que lo hiciste constituye exactamente un ejemplo de lo que le imputas a quién ataca a los ecologistas: generalizar sin distinguir al individuo del grupo.

  9. Joshua dice:

    Bastante de acuerdo con tu párrafo final. Mi primer comentario lo escribí con las tripas y haciendo aparentemente casi lo mismo que critico. Digo casi porque considero que si que le he dedicado bastante tiempo a estas cosas. Lo que pasa es que no se me ocurre la forma de luchar contra eso que critico y que hago, aunque cada vez veo que es más necesario hacerlo. Me da la impresión de que hay bastante gente que solo se comunica así y con la gente que piensa igual y que determinadas falacias no surgen espontáneamente. En fin, que eso es otro rollo…
    Respecto a los otros dos puntos, discrepo profundamente de ese análisis de la FAO. Decir que las naciones y territorios pobres dependen del ganado que venden es una muy mala representación de su situación. Otra cosa es que necesiten el ganado para autoconsumo. EL grueso de las proteínas cárnicas que acaban en nuestra dieta occidental no son producidas en explotaciones de países pobres sino en explotaciones intensivas y extensivas en países desarrollados o países por encima de la línea de la pobreza (al menos en términos agregados). Y sí, esas explotaciones necesitan directa (extensiva) o indirectamente (intensiva) grandes superficies de cultivo para poder funcionar. Ese es el meollo del asunto y no hay por qué mezclarlo con la ganadería de subsistencia como hace la FAO. Los suecos, como en tantas otras cosas, tienen bastante estudiado esto. Falkenmark y Rockström son una mejor referencia para las cuentas agua-tierra-alimentación mundial. Allí esa gente son considerados y respetados científicos y como buenos divulgadores, supongo que aquí habría gente que los calificaría de peligrosos ecologistas al servicio de no se qué que nos quiern imponer la dieta…
    Respecto a la DISPONIBILIDAD de alimentos y a la gente que pasa hambre o que come fatal, qué quieres que te diga. Todo depende de como se reparta esa disponibilidad. Está claro que en el mundo desarrollado tenemos mucha disponibilidad de alimentos a precios mucho más baratos que si no hubiese existido la revolución verde. En eso todos estaremos de acuerdo. Pero para hablar de hambre o de mala nutrición (con sus correspondientes enfermedades) hay unas cuantas variables más. Los mundos lineales no existen, aunque dan mucho juego para la demagogia.

    • jetkom dice:

      «O sea que el ganado de los pobres es significativo (aunque no se lo coman ellos)»

      Arriba puse el gráfico de la producción de carne por países:

      http://chartsbin.com/view/12739

      Como dice Joshua me parece fantasioso pensar que países con producciones de carne diez o más veces menores que la nuestra, vivan de proporcionarnos carne. Y efectivamente en estas listas de exportaciones de carne de cerdo y vacuno, los países realmente pobres a los que interpreto que se refiere la FAO (África sobre todo), ni están ni parece que se les espere:

      http://www.indexmundi.com/agriculture/?commodity=beef-and-veal-meat&graph=exports
      http://www.indexmundi.com/agriculture/?commodity=swine-meat&graph=exports
      (No son datos demasiado exactos, pero creo que como indicador de por donde van los tiros deberían servir)

      Es cierto que no lo dije en mi post inicial, pero obviamente con la propuesta de eliminar el consumo de carne (o reducirlo mucho), me refería obviamente a los países ricos que producimos y consumimos burradas, cuando podríamos alimentarnos perfectamente sin carne.

      • Moisés dice:

        Joshua, la frase que citas se refería al hecho precisamente de que el ganado en regiones muy pobres (el cuerno de África) no se refleja en el consumo de proteína animal. Lo menciona el estudio que citaba antes. Así y todo el ganado es significativo para ellos. No digo en ningún lado que sea así porque lo importemos nosotros. Lo de si podemos vivir (como especie que pretende seguir evolucionando, no como individuos) sin comer carne es otro tema. Muy discutible. Y discutido. Yo no voy a entrar en tal discusión aquí porque no va de eso ni el post ni mi comentario.

  10. Moisés dice:

    Joshua y Jetkom. Me parece que nos hemos ido por las ramas. Obviamente estoy de acuerdo en que el consumo irresponsable de alimentos en el primer mundo trae consigo modelos intensivos de producción agropecuaria y eso no es sostenible. Pero el post hablaba de la revolución verde, que ayudó a mucha gente en países como India y México a salir del hambre y el comentario inicial de jetkom hablaba de que dejáramos de comer carne….
    El consumo de carne en el primer mundo no viene de importaciones del tercero, pero la cantidad de tierra dedicada al ganado, sí está en su mayoría en AL y Asia. Así que aunque dejáramos de comer carne aquí en Europa, esa tierra seguiría siendo usada. No es una alternativa a la revolución verde. Obviamente no es linear el tema y hay un montón de variables a tener en cuenta, Para mi está claro que el aumento de la disponibilidad de alimentos en el el mundo subdesarrollado es algo que ha impactado favorablemente en la reducción del hambre y la malnutrición.

    • jetkom dice:

      Comparto tu opinión de que nos hemos ido por las ramas. Además, mi comentario inicial no está muy bien planteado. Yo pretendía criticar no tanto la revolución verde en su momento, sino el modelo actual que de ella se ha derivado, que para mi se caracteriza por una sobreexplotación despiadada de los recursos y lo que es peor: un posterior desperdicio y eso es un problema que deberíamos arreglar. Un problema que se deriva en parte por la revolución verde pero sobre todo del uso que de ella hemos hecho. Tratamos constantemente de aumentar la producción para combatir el hambre, cuando una mejor distribución y un consumo más racional, solucionaría también algunas cosas y evitaría además la sobreexplotación que comentaba. Creo que es hora de una nueva revolución verde, en la que se ponga un claro foco sobre como aunar la alimentación mundial con la sostenibilidad medioambiental. Y eso pasa inevitablemente por racionalizar el consumo.

      En este sentido considero dejar* de comer carne es importante porque por norma general es un alimento ineficiente, al menos en nuestra sociedad.

      «la cantidad de tierra dedicada al ganado, sí está en su mayoría en AL y Asia.» Esta tierra podría dedicarse pues, a cultivar alimentos para ellos y así podría paliarse más hambre. No olvidemos que los animales consumen muchísimos más nutrientes vegetales de los que acabamos obteniendo de ellos.

      Finalmente, un place leer tu mensaje Moisés. En Internet lo habitual sería que nos estuviesemos insultando… XD

      *Entiendase dejar de comer carne como moderar muchísimo el consumo.

      • Joshua dice:

        Había estado ausente.
        vaaale! a mí también me parece que la rama principal era las alabanzas a la revolución verde y estábamos discutiendo sobre si se ha convertido en una revolución «marrón».
        Pero también creo que esa rama, aunque no es la principal del post, no es tan delgada como para que no discutamos sobre ella.
        También me ha gustado el intercambio y me ha hecho plantear cosas que no había pensado, aunque seguro que están por ahí en alguna parte bien estudiadas.

  11. Moisés dice:

    El placer es mío 😉
    A ver si nos vemos todos más a menudo online.

  12. Javier dice:

    «¿hubiése muerto más gente de hambre sin la revolución verde?»

    Claro que sí. En los 60, había sequías y hambrunas por toda Asia. Países como la India o Pakistan pasaron a ser autosuficientes en pocos años y a no tenerlas.

    Hay un hecho que los que critican el el crecimiento demográfico no quieren ver. Y es que allí donde es bajo, no lo es porque la gente no tenga hijos. Es porque se mueren de hambre. La revolución verde no aumentó el crecimiento demográfico allí donde llegó porque la gente se pusiera a tener más hijos, sino porque dejaron de morirse de hambre.

    Y sí, «es que estuviésemos ahí y de pronto nos surgiese la disyuntiva de hacer la revolución verde o dejar morir de hambre a un montón de gente». Los ecologistas (sí, en general, fue un esfuerzo en el que ningún partido ecologista se abstuvo) consiguieron que se prohibiera la exportación de fertilizantes de casi toda Europa (menos Noruega) a África. Y están consiguiendo que muchos países africanos no empleen semillas genéticamente modificadas. No bastan para frenar del todo las innovaciones, y África tiene problemas de logistica etc. que vienen impidiendo que se exiendan estas técnicas. Pero el resultado neto de los esfuerzos ecologistas es más muerte por hambre.

    • jetkom dice:

      Reconozco que me faltan los conocimientos para valorar el peligro real de los transgénicos. Me inclino a pensar que no deben ser el demonio que algunos pintan, pero lo desconozco. Pero personalmente creo que como mínimo igual de nutritivo sería dejar de derrochar ingentes cantidades de nutrientes en criar ganado, haciendolas llegar a África. Por no hablar de limitar un poco el descaro con el que derrochamos alimentos, ya sea tirando a la basura o dejando de recogerlos del campo.

      (Sí, soy un poco de metas utópicas… pero creo que en el mundo que vivimos aspirar a menos es perpetuar la inmoralidad)

    • Joshua dice:

      Pues nada, habrá que llevar a esos ecologistas al Tribunal Internacional de La Haya por genocidio.
      Los que están cultivando en Africa son los los indios, que no han tenido bastante con alimentar a los ciudadanos de su país y ahora van allí a alimentar a los africanos para que no se mueran de hambre. Con tanto benefactor bienintencionado no hace falta más ayudas a África. Esperemos acontecimientos.
      La Monsanto usa argumentos más elaborados.

  13. Molari dice:

    Estas estadísticas son tramposas, la agricultura orgánica no debe medirse con la convencional sumando un único cultivo, pues uno de los principios de un buen manejo agreocológico es el policultivo, es decir, una finca agroecológica no producirá solo maiz, sino también varios otros cultivos simultáneos por lo que si solamente medimos el maiz obviamente la producción será menor.

    También es cierto que las técnicas agroecologicas han avanzado mucho en 60 años, por lo que muy probablemente en los tiempos del señor Borlaug las cosas eran distintas. Hoy día la producción orgánica es similar a la convencional, pero más difícil de distribuir (por eso de tener cosechas parciales a menudo).

  14. Molari dice:

    Por otro lado, parte de los rendimientos de la revolución verde se explican por el desgaste del «capital suelo», mientras que la agroecología incrementa este capital natural.

    Además la agricultura convencional (hija de la revolución verde) produce alimentos menos nutritivos y con una proporción mucho mayor de trazas de agrotoxicos (sí, la agrocología no siempre está libre de ellos pues suele estar rodeada de agricultores químicos).

    Y por el lado de las externalidades, la agricultura de forma sistemática y habitual contamina suelos y aguas, reduce dramáticamente la biodiversidad, promueve la concentración de la propiedad (por tanto la desigualdad), y la lista sigue…

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