Política

¿Aspira el PSOE a una gran coalición?

14 ago, 2013 - - @egocrata

Viendo la reacción de los líderes del PP ante el inacabable escándalo Bárcenas esta semana no he podido evitar recordar este viejo dicho de la política americana. “It is not the crime but the cover up” (no es el crimen, sino el intento de ocultarlo) es una expresión de los días del Watergate, cuando la prensa se dio cuenta que aunque probablemente nunca nadie sería capaz de demostrar la implicación directa  de Richard Nixon en el intento de robo que inició el escándalo, el intento de ocultarlo y las mentiras asociadas a ello si acabarían siendo obvias.

En el caso Bárcenas empiezo a tener la sensación que acabaremos en un lugar parecido. Demostrar los pagos adicionales puede que acabe siendo posible, aunque probablemente el delito, si lo hubiere, haya prescrito. Los delitos contables seguramente correrán un destino parecido, igual que la financiación ilegal. El cohecho es casi imposible de demostrar ante el tribunal, y muy idiotas deberían ser los abogados del PP para que el juicio acabe remotamente cerca de esa posibilidad. Lo que sí será cada vez más obvio, sin embargo, es que la historia contada por los líderes del partido ha ido cambiando constantemente, todo el mundo habrá hecho auténticas piruetas verbales para ocultar lo sucedido y alguien, tarde o temprano, será cazado mintiendo escandalosamente en algo quizás no del todo ilegal, probablemente no admisible en juicio, pero sí tan obviamente deshonesto que acabará por hacerle caer.

Los dos factores más importantes del caso Bárcenas son  primero que probar un delito de cohecho es increíblemente difícil, y no debería sorprendernos que esto acabara con varias penas menores para gente que no pintaba casi nada. Segundo, y más importante, el hecho que un caso no acabe en condena o sea considerado delito no quiere decir que sea aceptable. Incluso si lo único que llegara a demostrarse es que Rajoy y otros dirigentes del PP cobraron sobresueldos vulnerando la ley de incompatibilidades con dinero de procedencia más que dudosa, este hecho ya debería ser motivo de dimisión. Sea ilegal o no, es una conducta más que dudosa para un cargo público; mentir de forma sistemática durante 20 años a las autoridades con una contabilidad paralela y no hacer nada para arreglarlo es inadmisible. Así de simple.

Lo más patético es que dado que el principal partido de la oposición ni está ni se le espera en esto de tener un candidato alternativo creíble, el PP no tiene demasiados incentivos para forzar la salida de Rajoy o tomar ninguna decisión drástica. Por mucho que la situación política del gobierno sea básicamente insostenible , los socialistas no parecen tener ninguna prisa en reconstruir su liderazgo, atraer la atención del electorado con ideas, propuestas o estilo remotamente nuevas o reconstruir el partido de arriba a abajo de una puñetera vez. Las primarias andaluzas fueron un ejemplo especialmente delirante en este aspecto; la vieja guardia sigue tan atrincherada como siempre, incapaz de autorizar ningún cambio. Tenemos un gobierno que debería estar agónico que sobrevive gracias a la incapacidad del PSOE para asustar a nadie.

La sensación que tengo es que los líderes del PSOE creen que tienen dos opciones. Por un lado pueden apartarse, irse a un rincón y hacer un Almunia, dejando la puerta abierta a un Congreso realmente abierto donde alguien del partido emerja de entre las sombras y dé nueva vida a la organización, cruzando los dedos que sea más competente que Zapatero. Eso daría una probabilidad reducida pero no del todo irrelevante de sacar el partido del pozo a corto plazo, y una posibilidad más o menos real de reconstruirlo a medio o largo. La segunda opción es aprovechar que el PP parece estar haciendo un trabajo realmente admirable implosionando de forma incontrolada y gobernando sin ningún criterio, y apostar por el empate. En el PSOE confían en las encuestas, y supongo que creen que un descalabro de los conservadores en las europeas pueden dejarles en empate técnico con un 25% de los votos cada uno en el 2015. Sería el fin del bipartidismo en España, por un lado, y la entrada del PSOE en el gobierno por la gloriosa puerta de socio minoritario en un gobierno de gran coalición, aprovechando que poner a UPyD y los nacionalistas en ningún sitio es completamente imposible.

Dicho en breve, El PP  se conforma con sobrevivir, y el PSOE parece tener como principal aspiración en esta vida a ser el socio minoritario de una gran coalición estilo griego, en vez de aspirar a convencer a alguien. Si, es menos divertido esto que tener el partido ganando algo en solitario, pero para que eso suceda deberían estar mandando otros, así que no es plan.  Después estos dos partidos se preguntarán por qué los votantes les están abandonando.

En fin, no sé si este es el plan. La pasividad de los socialistas tras la derrota electoral del 2011 es casi inexplicable; no se me ocurre, viendo las encuestas (especialmente la popularidad de Rubalcaba) ninguna explicación mejor. Quizás en la conferencia política de otoño nos sorprenden, pero lo dudo mucho.

27 comentarios

  1. apuente dice:

    Mi impresión es que el PSOE no se entera de nada y aun cree que va a capitalizar lo que pierda el PP, aunque a largo plazo porque aún está reciente la salida de Zapatero y bla bla, bla bla. La inesperada victoria en Andalucía y que no se fueron definitivamente al carajo en Catalunya les dio la falsa impresión de que el turnismo seguía funcionando y que ganar era tan fácil como que el otro lo hiciera muy mal + esperar.

    Ahora el gobierno lo está haciendo mal y no remontan, pero apuesto a que creen que a largo plazo lo harán. En su esquema mental no caben más de dos contendientes: no conciben enemigos peligrosos fuera del PP y están acostumbrados a que el voto útil de última hora les dé alegrías. Por eso no tienen ninguna prisa. Toda su estrategia pasa por no moverse de la foto para no acusar fallos y esperar el desgaste del otro, sin querer creerse que eso son alas a IU y UPyD.

    A esa miopía general se le suma el “Problema Rubalcaba”. Rubalcaba está ocupando plaza con mano de hierro en contra de casi todo el partido pero, mucho me temo, él no tiene interés en moverse de ahí por propia voluntad. De esa idea buenista de que estaba “pilotando el barco hasta aguas más tranquilas” nada, o al menos lo disimula muy bien (y, lo que es peor, no huele las oportunidades). Y como tampoco hay nadie con suficiente influencia que pueda sacarle la silla de momento, pues ahí andan. Rubalcaba jugando a aguantar por partida doble y sus críticos ocupados en la guerra interna.

  2. Miguel Montero Naranjo dice:

    Según tengo entendido los análisis internos van hacia recuperar el voto de izquierdas por lo que una gran coalición setía totalmente incompatible. La Conferencia Política de otoño es irrelevante porque se supone que “sólo” van a actualizar la propuesta programática sin entrar en cambiar el funcionamiento del partido -en contra de lo aprobafo en el último congreso- y mucho menos a cambiar a una dirección que piensa que lo está haciendo genial y las críticas provienen de aspirantes a sustituirles… un dato que desmonta esta tesis es que se han dado de baja más de 40.000 desde que está Rubalcaba.

  3. Señor amarillo dice:

    El “it is not the crime but the cover up” en España ya tuvo un nombre, Francisco Camps y quizás pueda acabar siendo lo mismo en el caso Palau.

  4. Pedro dice:

    Hola,

    Yo creo que la idea de la gran coalición está presente en la mente de casi todos excepto, quizá, de los afines a los partidos. No es algo que salga de la nada: En Grecia y en Italia hay grandes coaliciones, y en Portugal se ha intentado hace poco todavía sin éxito, aunque todo llegará. Ante la destrucción económica llega la destrucción política y, con ella, un bipartidismo que decae y que se replega sobre si mismo como personificación del orden político y la previsibilidad.

    Discrepo, quizá, en un punto. No veo nada claro que en unas futuras elecciones el PP quede por encima del PSOE. Aunque es un detalle intuyo que una gran coalición sería presidida por alguien del PSOE.
    En la última extrapolación de datos que ha hecho la Vanguardia de los datos de la encuesta del CIS vemos que hay dos posibles combinaciones de gobierno: PSOE-PP o PSOE-IU. En este contexto creo honestamente que todas las presiones irían a un gobierno de gran coalición y que el PSOE lo aceptaría. Algo parecido creo que pasará en Portugal con un escenario muy similar.

    ¿La actitud del PSOE está predeterminadamente orientada a eso? Pues no lo sé, supongo que no cierran ninguna puerta y que no desconocen que ese escenario es bastante probable en un futuro cercano.

    Hace dos días colgué un escrito en mi blog sobre previsiones políticas. En una de ellas dije que tendremos un gobierno PSOE-PP, sin embargo la mayoría de lectores no lo ven:
    http://larepublicaheterodoxa.blogspot.com.es/2013/08/un-poco-de-futurismo-politico.html

    Saludos,

    • Ignacio Paredero dice:

      Un comentario solo. En Portugal, el PS se negó, muy recientemente, a entrar en la coalición de gobierno pese a múltiples presiones.

      Y creo que el PSOE haría lo mismo. Eso sí, si le tocase gobernar iba a sudar sangre con un parlamento hiperfragmentado.

      • Pedro dice:

        Hola Ignacio,

        Yo creo que lo del PS portugués tiene una explicación muy sencilla. Este partido está muy por encima en las encuestas y va a ser la fuerza más votada en las próximas elecciones. No tendría sentido, pues, aceptar una posición subalterna en una gran coalición ahora mismo cuando pueden presidir esa gran coalición en cuanto haya elecciones.
        Por eso han rechazado la gran coalición, no porque sean ideológicamente contrarios a ella. Cuando ganen las elecciones y tengan que decidir si gobiernan con el Partido Comunista y el Bloco de Esquerdas, o bien con el partido socialdemócrata, ya veremos que pasa. Yo apuesto claramente por la gran coalición.

        Saludos,

        • Ignacio Paredero dice:

          Y si el PSOE aguanta, el desgaste de la crisis, tarde o temprano le pondrá delante en las encuestas. El suelo que alcance en ese momento, es otro cantar.

          • Pedro dice:

            Exacto, yo creo lo mismo. El PSOE probablemente será la clave y tendrá que decidir, si hacer concentración con el PP o un gobierno de izquierdas. Incluso es posible que ni siquiera tenga opción, pues IU a lo mejor no acepta entrar en un gobierno que tenga que seguir la austeridad.

  5. Hejo dice:

    El PSOE aspira a una feliz vuelta atrás en el tiempo, a los años 90, cuando el bipartidismo estaba bien asentado y alternaban gobiernos con el PP. Su mayor felicidad sería volver a los años 80, cuando conseguían ganarlas por goleada.
    No les cabe en la cabeza que el panorama ha cambiado y su única actividad parece ser la de estudiar detenidamente los partes metereológicos en espera de poder leer la noticia de que ha llegado ya el buen tiempo y han escampado la crisis y la desafección.

    Por su parte el PP se ha esforzado mucho en su viaje por el tiempo, a los felices 60, cuando España era 1, nadie protestaba por nada y se podía construir en la costa por doquier. La persistencia de la crisis y Bárcenas se han cargado el viaje, aunque algo queda (Ley Wert, Gibraltar, y a falta de inaugurar pantanos, por lo menos regadíos y trasvases).

    Bárcenas: tengo la sensación que sólo estamos viendo la punta del Iceberg. Este Sr. acumuló un mínimo de 47M€ provenientes según todo indica de las comisiones que se quedaba por sus gestiones recibiendo y repartiendo dinero. Esto significa que el volumen de dinero recibido y repartido durante estos años era mucho mayor: p.ej. 200M€ si se hubiera quedado con un 20% del mismo como comisión por sus gestiones.
    En cambio, los volúmenes que se apuntan en los sobresueldos sólo alcanzan a una mínima parte de este importe. ¿Dónde está el resto ? Y muy importante: ¿quién daba este dinero y a cambio de qué? Hasta ahora casi nada ha trascendido de ello. ( vale, sí, Villar Mir dió 60.000€… ya tenemos un 0,01% controlado).

  6. Ignacio Paredero dice:

    No tengo la sensación de que ese sea el plan.

    Estoy con el anterior: está esperando capitalizar la derrota, el desgaste del PP por la crisis. Llegarán las autonómicas y municipales y se recuperarán plazas. Eso permitirá decir que se está mejorando y el PP va a la baja (por pura regresión a la normalidad). Y entre pitos y flautas, que pase el tiempo y la crisis y, cuando pase, coger la ola que llegue, pensando que llegará tarde o temprano a alguien de 62 años, cuando tenga 64 o 68. En realidad, no es el PSOE el que hace eso: es Rubalcaba, que piensa que la crisis política es contingente, derivada de la económica (y no le falta parte de razón) y que, por tanto, si aguanta gana. Quiere “hacer un Rajoy”, porque, como Rajoy, ha aprendido que una vez arriba en el partido tienes todas las cartas para continuar si tu quieres.

    Sobre la gran coalición, sospecho que no aceptarían, sería un suicidio y la responsabilidad institucional, ahí, tendría claros límites, por mucho que Felipe González se desgañitase pidiendo responsabilidad de estado y blablabla.

    El problema de fondo no es el que la mayor parte de la gente piensa. Aunque parezca mentira, que un partido muestre estabilidad ante la situación actual no es tan negativo. La disolución de una organización es, siempre, un asunto interno: bunkerizarse permite aguantar mucho mas. Además, muchos de los discursos que se articulan sobre la democracia son o exagerados (sueldos, políticos vagos o incompetentes, instituciones insostenibles, todos son corruptos) o pecan de un gran desconocimiento de la política (no nos representan, democracia directa, democracia online, el ultimo articulo de Pablo Iglesias en el que afirma que IU puede dar el sorpasso) siendo incapaz de comprender qué es el poder y qué es la política en si mismo: agregación de voluntades, construcción de coaliciones sociales, gestión del poder existente en la sociedad, no simplemente un proceso de elección que ganen unos u otros.

    El problema real es que los actores protagonistas cuentan, en su idiosincrasia y en sus elecciones. Un PSOE comandado por otro candidato mas renovador, conectaría con facilidad con un sustrato social existente que Rubalcaba no puede de ninguna manera utilizar, por falta de voluntad y falta de credibilidad. No solo eso, otro candidato posiblemente introduciría cambios, muchos de los cuales no van a ser la panacea (ni el sistema electoral, ni las listas abiertas, ni nada de todo eso mejorará mágicamente la democracia), pero si son avances necesarios hacia unos partidos mas porosos con la sociedad, menos cerrados, más democráticos internamente, ante las demandas ciudadanas que no deben ignorarse: la crisis es ya política por méritos propios. También, en este momento de cambio político, alguien más escorado a la izquierda sin llegar a la ruptura total (por ejemplo, con el euro) podría marcar una dirección más clara hacia otro modelo, de cara a europa, desde la socialdemocracia que, al final, es la única que puede hacerlo. Un PSOE gobernando y gobernado por un renovador de izquierdas razonable, sería un aviso muy serio para Europa. Eso si podría cambiar cosas.

    Todo eso se ve bloqueado por un calculo personal/político de RBCB. Ayer, volvía a ver el video del debate con Rajoy en campaña electoral. Era evidente entonces que el PSOE renunciaba a ganar las elecciones y que, en cambio, se dedico a “envenenar el pozo”, a dejar el campo minado con cosas que sabía que Rajoy haría y que entonces, negó. Ver el video es darse cuenta, con claridad, de que RBCB sabia que perdería (no había que ser un genio) y también, por tanto, que articuló su ciclo en la secretaría general no como un sacrificio que muchos han vendido, sino como un proceso de aguante a medio largo plazo. Quiere ser presidente y pondrá al partido al servicio de ese deseo. Y si eso supone pasar 8 años en la oposición y que, al final, todo quede igual, así sea.

    Asi que no, creo que el PSOE no aspira a una gran coalición. Rubalcaba aspira al desgaste del PP y a que acabe la crisis y gane “en el turno” y una gran coalición obstaculizaría eso. Y ese cálculo de RBCB es lo que tiene al PSOE callando o contemporizando, esperando a que amaine la tormenta económica. Y es un error. Al final, en este caso, la estabilidad e institucionalización de los partidos puede servir, simplemente, para que todo siga estable y las instituciones no cambien. Y si tras lo que está pasando no cambian, me temo que vamos al desastre tarde o temprano.

  7. Uno que pasa dice:

    Un PSOE-IU en el horizonte me da tantísimo miedo. Tened el Pasaporte al día, hamijos.

    • Ignacio Paredero dice:

      A mi esa posibilidad no me daría ningún miedo. Ojalá, de hecho. Ahora toca explorar alternativas institucionales diferentes a lo que nos ha llevado a donde estamos.

  8. Alatriste dice:

    ¿Apostar por ser socio minoritario de una coalición presidida por el PP? Me parece que no… pero en cambio si que creo que consideran una gran coalición presidida por el PSOE y en el que tal vez entraran otros partidos además del PP al menos como una opción aceptable, y hasta puede que la consideren la mejor alternativa dentro de lo previsible: idealmente un gobierno así, de “unión nacional” pero presidido por el PSOE y con presencia de nacionalistas (cof, CiU, cof) podría permitirse reformas radicales, hasta cosas como una reforma federalista de la Constitución (conste que he dicho “idealmente”).

    Como otros, creo que dentro del PSOE consideran que meterse en una renovación a fondo es demasiado peligroso cuando el PP les va dejar la victoria en bandeja, y que en su lugar apuestan por una cadena que empezando por las europeas y siguiendo por las autonómicas y municipales convenza a los votantes de que el PSOE es la única alternativa de gobierno viable y de que un gobierno de IU, aparte de no tener ni de coña votos suficientes, sería lo mismo que tirarse por un barranco (opinión que comparto de corazón).

    ¿Tienen razón? Pues el futuro no está escrito y no lo conoce nadie… pero creo que es muy probable que las cosas salgan más o menos de esa manera. Que ni IU ni UPyD subirán tanto como dicen las encuestas – y mucho menos tanto como sueñan algunos – y que, aún peor para ellos, dejarán claro después de las elecciones municipales y autonómicas dos cosas

    – en cuanto a UPyD, que lo suyo es ser al mismo tiempo de derechas y de izquierdas, progresista y conservadora, democrática y personalista, y que tratará de no mojarse y mantenerse al margen, de no entrar en ningún gobierno, aunque sea la única alternativa posible – como ya ocurrió en Asturias. Vamos, que como hasta ahora su única ideología definida y su gran baza electoral será ser antinacionalista y no ser nada más.

    – y que IU, por su parte, demostrará lo mismo que después de las anteriores. Que sus líderes locales son más que capaces de dejar en ridículo al liderazgo nacional, que es capaz de hacer al mismo tiempo una cosa y la contraria, apoyar al PP en Extremadura, al PSOE en Andalucía y al PNV en Vitoria también si se tercia, y que sus exigencias por apoyar a un gobierno nacional, y no digamos por participar en él, serían de tal calibre que lo más moderado de la lista sería la proclamación inmediata de la República (con mayúsculas, no una república cualquiera).

    Y después llegarán las generales y se sorprenderán mucho de que el malvado bipartidimo no se haya derrumbado y su disolución haya sido un espejismo, y hablarán del “PPSOE”, y le echarán la culpa a los votantes diciendo que el problema es que somos gilipollas (la frase no es mía, la he tenido que leer mas de una vez últimamente) cuando lo que ocurre es que la mayoría de los votantes ni va a votar a un partido que no se sabe lo que defiende aparte de ser antinacionalista, ni va a votar nunca comunista.

    Las cosas podrían – podrían – ser muy distintas si UPyD decidiera jugar fuerte y poner sus cartas sobre la mesa, y/o si IU aceptara que los votantes españoles no están por apoyar una gloriosa Revolución de Octubre 2.0 y se moderara en lugar de radicalizarse (que su programa de 2011 ya incluía demasiadas cosas que lo dejaban a uno entre la risa y el llanto) pero no parece que las cosas vayan por ahí. De momento, parece todo lo contrario.

    • Ignacio Paredero dice:

      Por ahí creo que va a ir la cosa, si. Desafortunadamente, repito, porque un PSOE sin incentivos para cambiar, no cambiará. Y si no cambia, vamos jodidos.

    • Ignacio Paredero dice:

      Y, ah, una cosa. En las europeas, que es gratis, el PSOE y el PP se la van a pegar. IU subirá bastante aunque no, evidentemente, para ser segundos o primeros, diga lo que diga Cayo Lara (lo dijo, si. Leedlo). Durante un rato, IU seguirá hablando del sorpasso y demás, luego llegarán las municipales, IU entrará en muchos ayuntamientos, el PSOE recuperará muchos otros y… pues eso.

    • Capitalismo y globalización dice:

      Jajaja, lo de que IU es un partido comunista me ha hecho mucha gracia.

      Yo creo que si los votantes quieren votar partidos PPSOE (privatizar servicios públicos, dejar que el libre mercado fije las condiciones laborales empujando salarios hacia la subsistencia y jornadas laborales hasta el máximo viable como ocurre ya en RU, darle 50.000 millones de dinero público a los bancos mientras los obreros se tiran por las ventanas bajo el acoso del sistema judicial de la burguesía, etc) ya tienen PP y PSOE ¿Qué sentido tendría que IU fuese exactamente como el PPSOE y propusiese semejantes cosas en su discurso? ¿Qué cambio supondría para la realidad?

      Los votantes, digo, ya tienen dos opciones de eso. Y luego tienen otras dos opciones que son más de lo mismo (IU y UPyD) pero con una retórica más simpática.

      Y si, los votantes no son gilipollas. Cuidadito con experimentos de izquierdas que son peligrosos, pensarán los padres de los 50.000 niños con carencias alimenticias de cataluña. Virgencita, virgencita que me quede como estoy y viva el mercado y la democracia.

      • Aloe dice:

        A veces otras personas piensan cosas parecidas a las que dices. Entonces sale un dirigente de IU defendiendo Corea del Norte, otro haciendo campaña contra las antenas de telefonía y el resto en general demostrando que no saben hacer números (o saben pero creen que sus oyentes no).

        Y ya con eso a esas personas se les pasa el momento tonto y se dan cuenta de que no pueden votarles.

  9. fr_carrillo dice:

    Yo creo que no hay ningún plan.

    Pensaba que Rubalcaba estaba allí para evitar un desastre con Chacón mayor (que yo también creo que habría pasado) y salir discretamente tras una gestión de un par de años.

    Tal vez fuera el plan de Rubalcaba, pero no el de un par de cientos de vividores de la política con 40-50 años que no tienen intención de irse a buscar el pan a otro sitio hasta que los jubilen con 67. Así que se está presionando a que no se mueva nadie y sostener a un candidato controlado por el puñetero aparato. Si eso supone convertir al PSOE en una copia a gran escala del PSM o del PSPV pues se hace.

    Creo que estos no tienen un plan, igual que Gomez no tiene un plan para Madrid más que seguir siendo candidato, si un día gana pondrá cara de felicidad y sorpresa sincera.

    Si no hay una revolución del siguiente nivel, si ninguno de ellos está dispuesto a decir lo que debe aunque se tenga que ir a dar clases a un colegio de primaria después de hacerlo como un Vestrynge low-cost no hay solución para el partido más que rezar para que el PP se de aún más torta electoral que ellos y gobernando aparezca alguien entre las CCAA o un gobierno de coalición que yo opino que le PSOE ve más con el PP fuera que con el PP dentro.

    • apuente dice:

      Yo creo que es exactamente al revés: un par de cientos de cuadros medios aceptaron a Rubalcaba para pasar el trago de las elecciones y hacer la transición precisamente porque no tenían interés alguno en irse a buscar las lentejas a otro sitio, con tan mala suerte que Alfredo –recapitulemos: un señor muy veterano, que conoce al dedillo las cloacas de la política estatal, que lleva en cargos públicos más de 25 años, que se ha fraguado como eterno número dos y se ha comido ya bastantes balas que no llevaban su nombre, sin hijos ni aficiones más interesantes que el Real Madrid y cuya personalidad casi puede resumirse con el único rasgo de una ambición política desmedida–, se apoltronó en la silla y dijo que de ahí ni con agua caliente. Rubalcaba no está manejado por el aparato; él es el aparato.

      Él cree que todavía tiene mecha, más aún, que se merece la oportunidad por la trayectoria y los servicios prestados. Y apuesto a que mientras el partido no lo saque a patadas piensa quedarse justo donde está.

  10. Epicureo dice:

    Según mi bola de cristal, lo más probable es que nada cambie mucho hasta las próximas elecciones, que serán en diciembre de 2015 porque Rajoy agotará su mandato hasta el último día que permita la ley. Y Rubalcaba seguirá a verlas venir. La competencia para las primarias no va a ser nada terrible.

    Únicamente si uno de los dos partidos o los dos sufre un gran descalabro en las europeas (sorpasso de IU, avance preocupante de UPyD) podría el miedo llevar a que se agite algo dentro de los partidos. Y aún así no se garantiza que pase nada, porque el poder del líder en nuestros partidos es omnímodo.

    Lo de Bárcenas supondría la dimisión de Rajoy en cualquier país civilizado, pero como a los votantes del PP la corrupción les da exactamente igual, pues no pasa nada, se espera a que se olvide la cosa y listo.

  11. José A. dice:

    Dada la situación, y coincidiendo con la mayoría de análisis que aquí se han hecho sobre los resultados de las próximas Europeas (mucha abstención, sendos batacazos de PP y PSOE, subidas relativamente espectaculares de UPyD e IU, aparición de otros movimientos, etc…), hay que tener en cuenta que es más que posible que Rubalcaba no sea el próximo candidato del PSOE para las generales. Conociendo el partido como lo conozco, cualquier alternativa encabezada por alguien más joven y medianamente seria, con un discurso más cañero y más cercano, tiene visos de triunfar, tanto en unas primarias versión tradicional como en las que parece serán primarias “abiertas” (recordemos que el PSOE lo hizo en los setenta, lo volvió a hacer en el 2000 y casi lo hizo en 2012). Eso plantearía un panorama relativamente complejo para el PP, porque si un Mariano Rajoy de 60 años tiene que enfrentarse a un/a rival de en torno a 15-20 años menos, que dé sensación de frescura, los votantes van a ir tenerlo claro.

    Es evidente que ésto no hará que el PSOE tenga más de 135/140 escaños, pero previsiblemente será la primera fuerza política. Sobre lo que ocurra después no me atrevo a hacer cábalas a día de hoy, puesto que dependerá en mucho de lo que suceda en las elecciones autonómicas en lugares como la Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Murcia y algún lugar más, como el Ayuntamiento de Madrid y tal. Pero sí me atrevo a decir que el PSOE no aceptará una gran coalición: las dos que ha tenido hasta ahora (País Vasco y Navarra) han acabado estrepitosamente mal.

    • Carlos Jerez dice:

      La gracia, es que el futuro de España, tanto sea gran coalición como PSOE IU está en manos del futuro líder del PSOE. Si este partido es capaz de tener un líder medianamente bueno, ganara como has dicho tu claramente al PP y podrá formar un gobierno con IU (si a estos les da por ser racionales, que algunas posibilidades tienen, tantas como el PSOE eligir un líder decente) pero si en cambio se presenta Rubalcaba o alguien peor, nos veremos abocados a una gran coalición, que si tienen más de medio cerebro no tiene porque ser mala, recordemos el primer gobierno de Merkel.

      En cualquier caso, mejor no ilusionarse, ya lo pensaba cuando iba a llegar a Rajoy, por un lado me alegra del margen de maniobra que le daba la mayoría absoluta y pensaba que alguna oportunidad había de que no fuera malo. Por otro, le había visto hacer oposición, así que muchas esperanzas no tenía. Al final, tras la experiencia de ZP preferí ser conservador en mis esperanzas y acerté de pleno, se podía ser peor, pero también mucho mejor.

    • apuente dice:

      En Euskadi no hubo ninguna coalición y en Navarra llevan tres legislaturas en las que solo cabe la posibilidad de que estén intentando batir su propio récord a ver cuánto de mal se puede hacer. Pero son testarudos: en las siguientes forales lo volverán a intentar.

  12. Javier dice:

    Como han dicho más arriba, la crisis política no es más que una derivación de la económica. Si hubiera empleo como antes a la gente se la sudarían Bárcenas, los pelotazos urbanísticos, el bipartidismo, el Pueblo, los derechos civiles y demás… eso lo sabe perfectamente Rubalcaba, así que yo también creo que está pensando: “lo que dure duro”. Aunque es probable que el aparato esté ya pensando en cambiarlo, simplemente por cuestión de márketing (un candidato más joven tipo Patxi vendería mucho más en campaña) para arañar votos, pero de cambiar la estructura nada…

    Así que no creo ni de coña que aspiren a ser socio minoritario porque no creo que se produzca esa situación. Que UPyD fuera socio gobernante (intuyo que es lo que sugiere el artículo) me parece muy muy improbable. Veo más al PSOE, a las malas, formando Gobierno con IU como socio minoritario, a lo Griñán… pero UPyD presidiendo y el PSOE recogiendo migajas, o la crisis empeora muchísimo más (y tampoco creo que lleguemos al 50% de paro…) o UPyD ha tocado techo.

  13. Pescador dice:

    ¿ De verdad alguien piensa que el problema del PsoE es un problema de un rostro más joven y un programa refrescantey chachi piruli?
    Creo que Zapatero ha vacunado a todos los menores de 45 años contra esa teoría. Si la solución es una fachada vacía y un programa que ya tenemos claro que no se va a cumplir, bueno, queda muy bien para eso tan castellano de ” en tiempos de tribulación no hacer mudanza” pero no va a resolver el problema de que su base electoral está estrechandose por abajo y por arriba.
    Tienen el serio problema de que gran parte electorado potencial se siente bastante más que traicionado y tiene ganas de sangre.

  14. carmen sánchez dice:

    Es lógico que el PSOE quiera gobernar pero sería bueno que, a estas alturas, nos preguntáramos si realmente tiene nuevas ideas y proyectos alternativos a los del señor Rajoy. En un contexto donde casi no hay margen para aumentar el gasto público, ¿qué puede ofrecer la izquierda? Esta es, en mi opinión, la gran pregunta. Recomiendo este artículo: http://www.otraspoliticas.com/politica/%C2%BFle-queda-algo-que-aportar-a-la-izquierda

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