Cuando la política se hizo vieja

Es mejor ser un joven abejorro que una vieja ave del Paraíso

Mark Twain

Escrito por Guillermo Cordero y Pablo Simón.

Uno de los dilemas de la democracia representativa es la relación entre quién hace las políticas (la representación descriptiva) y para quién las hace (la representación sustantiva). Sin duda, se trata de un dilema clásico. La clase obrera ya luchaba desde el XIX por entrar en los parlamentos para poder participar de la toma de decisiones y hacer valer sus intereses. Las mujeres, tras la lucha de las sufragistas por el derecho al voto, siguieron un camino similar. Incluso en algunos países existen cuotas obligatorias para minorías étnicas o religiosas justamente para garantizar una mínima representación de las mismas.

Esto no es muy diferente en el caso de los jóvenes. De hecho, una de las explicaciones sobre por las que las políticas en España son tan severas con sus jóvenes es, justamente, el envejecimiento de sus gobernantes. Unos políticos que peinan cada vez más canas son menos capaces de empatizar con las problemáticas de la gente de menor edad. Las viejas aves, instaladas en el paraíso, pueden ignorar displicentes a los jóvenes abejorros. Según se ha apuntado en algunos artículos académicos, esto podría haber sido así para PSOE hasta los años noventa pero no sabemos si esta dinámica está generalizada ¿Hay cada vez menos políticos jóvenes? ¿Se está convirtiendo España en una gerontocracia?

Para intentar responder esas preguntas hemos tomado datos del proyecto de investigación “elites parlamentarias en España” dirigido por el grupo de investigación “Democracia y autonomías: Sociedad y Política” (DASP, Universidad Pablo de Olavide). La verdad es que un primer vistazo da malas noticias para los políticos junior en nuestro país. En el gráfico de abajo se muestra la evolución de la edad media de los diputados españoles por legislatura, desagregando luego esta información por género.

 
Nota: Media de edad e intervalos de confianza al 95%.
Fuente:  Los gráficos en esta entrada proceden de la Base de datos del Proyecto de investigación “Democracia y Autonomías”.

 

Los datos disponibles señalan que la edad media de los diputados en 1979 era de unos 42 años, mientras que en 2008 era de 49. Por lo tanto, es posible ver un claro y sostenido incremento en la edad promedia de los diputados nacionales. Esto no es muy diferente por géneros. Aunque ellas siempre llegan a diputadas más jóvenes que ellos (sobre dos años), las diputadas tenían 40 años de media en 1979 frente a los 47 de 2008. Ellos, en la misma línea, tenían 42 años en promedio en 1979 frente a los 50 de la última legislatura Zapatero. Cada legislatura tenemos diputados más envejecidos.

En el gráfico siguiente se presenta el porcentaje de parlamentarios en función de su intervalo de edad comparando entre los más jóvenes y los mayores de sesenta.

Nota: Las categorías hacen referencia a  diputados con edades ≤ a 35 años, ≤ a 39 años, y a diputados con edades ≥ a 60.

 

Como se puede ver, este gráfico va en el mismo sentido: cada vez menos diputados jóvenes. Los menores de 36 y 40 años sufren una caída sostenida  desde 1982 a 1993, que luego pasa a estabilizarse incluso a remontar ligeramente entre 1996 y 2000. Mientras, los mayores de 60 años van tomando fuerza desde 1989.

La pregunta evidente es ¿En qué medida estos cambios en la composición del Congreso responden al envejecimiento de la población española? ¿Podría ser simplemente que los potenciales candidatos reclutables fueran más viejos? No lo parece. Por ejemplo, el porcentaje de españoles en activo mayores de 60 años en marzo de 2008 (última observación de la serie) era del 10% según la EPA. En el Congreso, sin embargo, un 14%. Así que no, parece que la política ha seguido su propia dinámica.

Una segunda cuestión se refiere al poder relativo que tienen los diputados. Como es conocido, no todos ellos tienen el mismo rango; algunos son jefes de filas o portavoces en comisión, otros diputados “rasos”. Podría ser el caso que, aunque cada vez hubiera diputados más viejos, los junior concentraran un poder constante en sus manos a lo largo de todo el periodo, desempeñando cargos relevantes en sus respectivos grupos parlamentarios.

Para intentar capturar esto nos hemos centrado en la Diputación Permanente, el órgano que se reúne entre periodos de sesiones. En el gráfico siguiente se muestra la edad media de sus integrantes.

 

          Nota: Media de edad e intervalos de confianza al 95%.

 

Como se puede ver, estos resultados no son muy diferentes a los del conjunto de los diputados. En la Diputación Permanente el promedio de edad ha pasado de 42,5 años en 1979 a 50 en 2008. Por lo tanto, el envejecimiento también se da en los órganos de poder parlamentarios. Nuestros diputados, son cada vez menos jóvenes y, a su vez, con menos peso.

Pero la pregunta del millón es ¿Por qué se produce este envejecimiento de nuestros diputados?  Una posible hipótesis es la madurez de la  democracia en España. En 1979 muchos jóvenes de diferentes partidos habrían entrado en política pero, a medida han pasado legislaturas, éstos habrían ido “envejeciendo” en sus escaños. Es decir, como en el caso de Alfonso Guerra (por poner un ejemplo paradigmático), el político entró joven pero fue envejeciendo en su escaño. Esto llevaría en su conjunto a tener una clase política más senior y experimentada.

Sin embargo, esta idea no se sostiene con los datos en la mano. Si se mira su supervivencia en el puesto, tres de cada cuatro diputados solo permanece dos legislaturas en el escaño. De hecho, los diputados que han permanecido más de cuatro periodos en el Congreso son apenas el 8% del total del periodo democrático. Por lo tanto, el envejecimiento del Congreso no se da por “veteranía” de sus señorías. Para terminar de desmontar esta idea, en el gráfico siguiente se muestra la edad media de incorporación de los diputados.

 

            Nota: Media de edad e intervalos de confianza al 95%.

 

La edad de incorporación ha pasado de los 42,9 años en 1979 a los 47,2 en 2008. Por lo tanto, información relevante, lo que determina el envejecimiento de los diputados es la edad de entrada en el Congreso. Esto apunta a por qué cada vez se tiene diputados más envejecidos: La selección interna de los partidos provoca que hayan ido colocando en sus listas a políticos más maduros a medida iban pasando legislaturas.

Queda pendiente la reflexión sobre cómo se han ido transformando los partidos en España para terminar apartando cada vez más a los jóvenes de sus cargos institucionales. Parece que las juventudes de los partidos han sido incapaces de poner a los suyos en puestos de representación. ¿Quizá los abejorros han mostrado muy poco sus aguijones? Mientras, nuestros políticos (y por lo tanto, su política) siguen envejeciendo. No es descartable que eso sea lo que esté haciendo que una mayoría de jóvenes termine viendo a los partidos políticos como organizaciones caducas, hasta prescindibles en democracia. La lectura final es que a los jóvenes no les queda más remedio que seguir zumbando mientras las viejas aves siguen en su paraíso. Y ojalá eso no les estuviera haciendo pagar un peaje tan alto.

* * *

Agradecemos a Xavier Coller y a Andrés Vázquez el habernos facilitado los datos utilizados en esta entrada, pertenecientes al Proyecto de Investigación Democracia y Autonomías de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla.

 

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13 Responses to Cuando la política se hizo vieja

  1. Alatriste 8 julio, 2013 a las 10:17 #

    Un excelente trabajo, que me ha plantearme una pregunta (es que soy así de tocanarices, lo siento) ¿Hay algún dato sobre cómo ha evolucionado la edad media de los militantes de los partidos? Tengo la sospecha de que mostraría la misma evolución…

    Y también tengo que comentar que hace años resultaba chocante como la edad de Suárez, Felipe González y Aznar era obviamente más joven que la media de los gobernantes europeos (suárez tenía 44 años en 1976, González solo 40 en 1982, Aznar 43 en 1996). Ahora no solo es la edad de Mariano Rajoy – y la de Rubalcaba – más elevada, es que tengo la impresión de que la media europea en contraste ha bajado significativamente desde los tiempos de Mitterrand, Thatcher y Kohl a los de Hollande, Cameron y Merkel.

  2. Alberto Penadés 8 julio, 2013 a las 10:44 #

    Muy interesante y visual. Un punto y una buena pregunta.

    La verdad es que creo que no podéis convencer de que no sea (en gran medida) reflejo del envejecimiento de la población. He buscado una serie pero no la he encontrado en plan rápido (a los demógrafos no parece gustarles la media); pero pienso que es la serie la que debe descartar o reprobar la hipótesis, no un punto. Los políticos pueden haber sido siempre unos pocos años mayores que la media. Creo qu no probáís que tengan una dinámica propia. Estos datos me hacen pensar que tal vez sea moderada http://www.investigacionyciencia.es/files/6824.pdf

    El sistema de selección de los partidos da bastante penita, pero me pregunto por qué no iba a seleccionar jóvenes, como podría seleccionar feos igual que guapos. Me pregunto cuál es el el mecanismo de cooptación por edad. Un año por legislatura, más o menos.

    Pero me parece interesante ver cómo los datos descartan la idea de que empezáramos con élites sin pasado y ahora sí lo tienen, ni eran tan jóvenes, ni son tan viejos.

    Solo por abejorrear un poco: ¿cómo puede ser que la edad media de los diputados en 1979 fuera de “unos 42″ y la edad media de incorporación en 1979 de 42,9? ;)

    Salud y abrazos

    • Alatriste 8 julio, 2013 a las 11:47 #

      Alberto, un punto sobre los parlamentarios de las primeras legislaturas es que también incluían a gente muy mayor, como La Pasionaria, Alberti, Juan Ajuriaguerra, etc, etc. Así a ojo de buen cubero yo diría que aunque la media no fuera muy distinta eso encubre que en 1977 había un abanico de edades más amplio representado en el congreso.

      Y también hay que decir que en esas elecciones entraron en política personas maduras, de cuarenta para arriba, “sin pasado” en el sentido de que no habían tenido ningún cargo público por razones evidentes. Por poner solo algunos ejemplos, Jordi Pujol, Xabier Arzallus o Enrique Tierno Galván.

    • Guillermo Cordero 9 julio, 2013 a las 10:27 #

      Alberto,

      Es indudable que el envejecimiento poblacional es una de las causas que está detrás del envejecimiento de la élite.

      No obstante, que la edad media de la población española haya subido 7 años desde 1979 hasta 2008 no es comparable a que lo haya hecho la de los diputados, simplemente porque el rango de variación de ambas poblaciones no es el mismo. También es fácil ver que la edad media de los que renuevane escaños es prácticamente la misma de la edad de los que no lo hacen.

      Pero el problema está en el reclutamiento. Como sabemos, no es que los diputados envejezcan en sus escaños, sino que las nuevas incoporaciones son de políticos cada vez más mayores.

      Que esto tenga efectos sobre la el output (la legislación) es otro tema de debate. La literatura sobre género dice que sí. También sería interesante comparlo (por ejemplo) con los índices de afiliación de los jóvenes de los partidos desde los setenta, para comprobar que otro elemento a tener en cuenta en este envejecimiento se encuentre ena oferta (de candidatos).

      Ah! Lo de los 42 y 42.9 años no es una errata. La base de datos incluye (sólo una muestra de) dputados de la legislatura constituteyente. Aunque decidimos no representar esta legislatura en los gráficos (por tratarse de una muestra y no del universo completo), esos diptuados están en la base de datos y para ellos se ha calculado la edad de incoporación, cuando esta fue 1977.

      Muchas gracias por tus comentarios!
      Un abrazo.

  3. Batistuta 8 julio, 2013 a las 12:13 #

    Y no puede ser que, conforme la democracia española se va haciendo mayor, hay más competición por los puestos políticos importantes? Esto significa que más gente lucha por ser diputada, y hace falta un currículum más impresionante para conseguirlo. Esto se refleja en que los que entran como diputados llevan años de carrera y méritos a sus espaldas… Y bastantes canas

    Viendo a nuestra clase política, da hasta risa. Pero el otro día hablé con un profesor de mi universidad, que Mr comentó que los estudiantes de doctorado cada vez empezaban más mayores (casi a los 30) porque hay mucha competición y su no tienes años de experiencia no te aceptan. Extrapolado a la política, tendría sentido…

  4. L 8 julio, 2013 a las 14:31 #

    ¿Qué papel pensáis que tiene la ausencia o existencia de una puerta de salida de la política?

    Si no existen salidas profesionales de la política para los expolíticos, entonces es comprensible que los mayores taponen las cupulas hasta que puedan jubilarse.

    Mi sensación, que puede ser equivocada, es que España solo está haciendo catch up con otras democracias. Inicialmente hubo una sustitución y circulación de élites muy potentes en la transición. Muchos de esos políticos (la generación de la transición) venían de fuera de la política y se fueron al terminar la transición. Una vez que la dinámica se ha estabilizado porque ya no hay shocks como el de la transición y los partidos se han institucionalizado, la política se ha ido profesionalizando y hay una suma de élites más o menos fija en la cúpula que se reparten los puestos (no solo parlamentarios) que solo se va renovando vegetativamente.

    Y aquí entiendo que si salir de la política es “facil”, la rotación será mayor, si es más dificil, entonces solo ocurrira cuando los politicos se jubilen y eso hará que aumente la edad media progresivamente.

  5. Pablo Barberá 8 julio, 2013 a las 18:25 #

    Fantástica entrada, muy informativa.

    ¿Tenéis datos desagregados por partidos? Se me ocurren dos mecanismos alternativos que podrían explicar estos resultados, aparte del mecanismo de selección interna, y que se podrían confirmar o descartar con esos datos.

    Por parte de la demanda, ¿quizás los votantes prefieren diputados con más experiencia política ( = mayor edad, ceteris paribus), de manera creciente? Probablemente esto no se manifiesta a nivel de diputado, sino a nivel de partido (PP y PSOE recibiendo cada vez más votos, aunque obviamente otros factores cuentan aquí). Así que sería interesante ver hasta qué punto el cambio en la edad media de los diputados se debe a la variación longitudinal y no entre partidos.

    Por parte de la oferta, es posible que el aumento de edad media se trate simplemente de un “retorno a la media”, debido a la escasez de candidatos jóvenes pero con experiencia política que no estuvieran ligados al régimen (o al partido comunista) en los años 70-80. No creo que la mayor edad de los nuevos diputados sea suficiente justificación como para descartar esta explicación, pero sí encontrar que estos cambios se observan en igual magnitud en UCD, PP o PCE/IU (con una “cantera” de mayor edad) que en el PSOE y partidos nacionalistas.

    • Guillermo Cordero 9 julio, 2013 a las 10:35 #

      Muchas gracias, Pablo.

      Sería interesante desagregar por partidos para ver cómo varía. Lo haremos pronto.

      Mi intuición es que el problema no está tanto en que los votantes prefieran a políticos con más experiencia. Aunque los ministros son mayores, los presidentes (en quienes los votantes piensan cuando votan) son comparativamente hablando bastante jóvenes. De todas formas, no podríamos aislar el efecto de la edad del candidato, puesto que se trata de listas cerradas, claro.

      Habría que comprobar cómo eran los reclutados en los 70 y cómo son en la actualidad. Sobre todo si había más jóvenes entonces que ahora. En esto no hemos entrado, aunque es una posible explicación.

      Lo que sí sabemos de los diputados jóvenes es que son más “radicales” que los mayores, más vinculados al partido (afiliados, juventudes…), seleccionados en mayor medida por la élite, y en consecuencia más dóciles.

  6. Hairanakh 8 julio, 2013 a las 20:21 #

    ¿Hay alguna relación con el tamaño de las cohortes de edad (baby-boomers, etc)?

  7. Epicureo 8 julio, 2013 a las 21:13 #

    Vendría bien comparar con otros países. A ver si encuentro algún dato de media de edades de parlamentarios.

    Media mundial: 53 años (http://www.ipu.org/gpr-e/downloads/facts-figures-e.pdf)

    Reino Unido (Comunes): 50 años (http://www.parliament.uk/ImageVault/Images/storage_Edited/filename_pDYJcMwdrFDTkwOezWf2.jpg/id_6116/ImageVaultHandler.aspx).

    Estados Unidos: Congreso 57 años, Senado 63 años.

    Canadá: 51,73 años.

    Italia: 48 años.

    Francia: 55 años.

    Parlamento europeo: 56 años.

    Finlandia: 48 años.

    Noruega: 50 años.

    Si alguien encuentra un parlamento significativamente más joven que el nuestro que lo diga, porque yo no lo veo.

    La extrema juventud de la época de la transición fue una anomalía histórica, y ahora nos estamos acercando a la media (aunque todavía estamos a mitad de camino).

    Así que no, no estamos en ninguna gerontocracia, ni de lejos.

  8. Batistuta 8 julio, 2013 a las 22:11 #

    Hace poco Suecia era noticia por tener los LÍDERES de partidos políticos más jóvenes de Europa. La media estaba en 41 años, con la pintoresca Annie Lööf (28 años) a la cabeza.

    No tengo datos del parlamento, lamentablemente:

    http://www.sydsvenskan.se/sverige/rekordunga-partiledare/

  9. David mml 13 julio, 2013 a las 21:16 #

    Para completar el análisis, sospecho que habría que atender sobre todo el evejecimiento de los niveles de confianza política de la Administración Pública. Allí es donde se produce la mayor falta de inventiva y el análisis es bizco. Mi idea es que el cuello de botella generacional actúa en esos niveles de manera mucho más eficaz que en las instituciones representativas.