Sociedad

Comité en defensa de la estupidez

15 Mar, 2013 - - @egocrata

La noticia que un 86% de aspirantes a profesor de primaria en la Comunidad de Madrid fue incapaz de aprobar un examen de conocimientos generales para niños de doce años debería haber dejado a todo el país universalmente horrorizado. Estamos hablando de gente que quiere dar clases en el sistema de educación pública que son incapaces de responder las preguntas que estarán haciendo a sus alumnos. Son tipos que presuntamente se han tirado cuatro años en la universidad aprendiendo cómo educar a chavales, y que tienen problemas graves con el sistema métrico decimal. Es sencillamente patético.

La reacción de los sindicatos, sin embargo, ha sido aún peor. Ante la evidencia que un 86% de tipos que aspiran a maestro la comunidad son más estúpidos de lo que la sociedad requiere de un niño de doce años, se han quejado primero que hacer públicas las notas de los exámenes son un ataque a la educación pública, y segundo que lo importante en todo caso no es que el profesor sepa cosas, sino que tenga antigüedad experiencia.

La verdad, es que uno ya no sabe qué cara poner. Entiendo que los sindicatos quieren proteger a los suyos, etcétera, pero decir que uno no puede llegar a aprobar un examen para pre-adolescentes porque el temario se hizo público sólo con cinco meses de antelación y hablar de armas arrojadizas da vergüenza ajena. Sabemos que tener buenos maestros mejora el aprendizaje de los alumnos, y sabemos que la experiencia docente tiene poca relación con lo bueno que es un profesor. Creo que lo mínimo exigible es que el tipo al menos sepa de los que habla, algo que en vista de los resultados no es nada habitual.

Es vergonzoso. Es vergonzoso tener un país donde un 86% de sus opositores (más de 10.000 personas, por Dios) no se hayan dignado a estudiar para ello, confiando en antigüedad y demás. Es vergonzoso que sólo un 14% de adultos que se presentan a oposiciones puedan aprobar un examen tan rematadamente simple (insisto: niños de doce años). Es vergonzoso que los sindicatos crean que esto es normal, y que se opongan a que alguien incapaz de aprobar este examen puede estar dando clases en algún sitio. Es vergonzoso tener un sistema de selección de personal tan rematadamente absurdo, kafkiano y estúpido como estas oposiciones. Y no que el sistema nuevo sea mejor. Sea cuales sean las intenciones de la Comunidad de Madrid publicando este informe, el asunto es un fracaso horripilante del país entero como sociedad.

Lo peor de todo, sin embargo, es que nos tomamos esto como algo normal. Como comentaba Luís Garicano no hace demasiado, hemos hecho de la estulticia y la mediocridad en algo socialmente aceptable. No sé si es parte de la decadencia de las instituciones de la que hablábamos el otro día, o no sé si toda esta dejadez, estas indiferencia ante el fracaso ya estaba antes. La verdad, es para enviar todo el país a la mierda. No hay mucho más que añadir.