Economía

Veinte motivos para no fiarse de España

24 Jul, 2012 - - @egocrata

Este artículo de Eduardo Garzón sobre la prima de riesgo ha tenido bastante difusión estos días. La idea básica, si no me equivoco, es que si miramos las cifras de déficit y deuda pública de España y las comparamos con otros países, vemos que el país de hecho no está tan mal. Los Gnomos de Zurich “especuladores”, sin embargo, nos odian secretamente, y están atacando nuestra deuda en los mercados para que les paguemos más dinero.

Esta idea que a España nos están maltratando porque somos bajitos, feos y periféricos, sin embargo, es poco creíble. Supongamos, por ejemplo, que trabajáis en un pequeño Landesbank aleman, uno de esas entidades públicas que se pilló los dedos el 2007 comprando toneladas de derivadas basura (otro éxito de la banca pública). Vuestro trabajo es gestionar el dinero de la gente que tiene sus ahorros en el banco haciendo la actividad más arriesgada de cualquier entidad financiera, concediendo créditos a quien pide dinero. Siendo como eres un aburrido gestor de un aburrido banco público, una de los créditos más habituales es prestarle dinero a los gobiernos de la eurozona, países aburridos, bien gestionados y que pagan sus deudas religiosamente. Entre tus clientes habituales está, de forma más o menos directa, el Reino de España, un país bonito, que crecía mucho y construía muchos, muchos trenes, pero que ahora está metido en problemas serios.

Ahora imaginad la situación de estos últimos meses, vista desde el punto de vista de un aburrido banquero alemán. España, un país con un 24% de paro y al borde de una emergencia económica, empieza el año con un nuevo gobierno. Desde entonces, las noticias se suceden:

  1. Rajoy declara, un par de semanas después de las elecciones, que él sabe quién va a ser el próximo ministro de economía, pero que el afortunado aún no lo sabe. En un país en una crisis económica demencial, un número no precisamente trivial de ministros no se enteran que van a estar en el gobierno hasta el día antes de jurar el cargo.  El nuevo Presidente del gobierno parece haber llegado a Moncloa sin tener un plan de acción claro.
  2. El gobierno abre el año con una subida de impuestos que va en el sentido opuesto de lo que todos los expertos piden: una subida del IRPF. Para compensar, el gobierno recupera una medida que todo el mundo coincide era una estupidez, la deducción por compra de vivienda.
  3. La primera medida económica de calado del ejecutivo de Rajoy es retrasar la aprobación de los presupuestos tres meses largos por motivos puramente políticos: las elecciones andaluzas.
  4. El gobierno anuncia que todas las cifras de déficit que había dado el ejecutivo anterior son mentira, y que de hecho estamos mucho peor de lo que decíamos. La culpa de todo, además, es de unos gobiernos autonómicos que no han reducido su déficit un céntimo durante todo el 2011.
  5. La primera gran reforma estructural es un retoque del mercado laboral que apenas cambia nada importante.
  6. La segunda gran reforma es un “ambicioso” plan de saneamiento del sistema financiero. Bankia implosiona espectacularmente unos meses después.
  7. Un miembro de la familia real es cazado robando dinero a manos llenas. Unos días después, el Rey se rompe la cadera cazando elefantes por Botswana con su amante.
  8. El presidente del Consejo General del Poder Judicial lleva años cargando viajes a Marbella al erario público, y el tipo lo ve como algo perfectamente normal. Cuesta lo indecible hacerle dimitir.
  9. Rajoy, mientras tanto, decide “negociar” con sus socios europeos subiéndose el límite de déficit unilateralmente.  El tipo no habla inglés, ni tampoco su ministro de hacienda, así que entender qué narices quiere es complicado. Cuando ve que Europa entera se le echa encima, el tipo tira marcha atrás.
  10. Después se pasa meses diciendo que si no le hacen caso va a romper el euro. Nadie le hace caso, ya que todo el mundo sabe que romper el euro sería un desastre para Alemania, pero un apocalipsis inaudito para España.
  11. Rajoy se va a la Eurocopa tras una semana de pánico en los mercados, a grito de esto está todo solucionado.
  12. La enorme chapuza que fue la quiebra e intervención de Bankia, con Rodrigo Rato anunciando su dimisión sin avisar.
  13. Madrid presenta candidatura a los juegos olímpicos del 2020. Porque dinero sobra.
  14. Las “grandes reformas” del gobierno incluyen una liberalización de horarios comerciales restringida a menos de veinte ciudades y sólo bajo autorización administrativa, una página de internet con horarios de autobuses, y una liberalización del mercado ferroviario que incluye la creación de cuatro empresas públicas.
  15. El gobierno procede a decir en Bruselas que España ha hecho todo lo que podía y que es hora que los ayuden. En Bruselas le dan una larga lista de cosas pendientes de hacer, y lo añaden a las condicionalidades del rescate bancario. El gobierno insiste que el rescate viene sin condiciones.
  16. Valencia, ese jardín lleno de elefantes blancos incapaz de pagar sus deudas,  pide ser rescatada por el estado. No saben cuánto dinero necesitan o pedirán, ya que el estado no ha aclarado cómo funcionara el mecanismo de rescate.
  17. El gobierno presenta un recorte presupuestario brutal que incluye varias medidas que el mismo gobierno había recuperado en enero, incluyendo la singularmente estúpida deducción por compra de vivienda.
  18. Murcia anuncia que necesitará ser rescatada el domingo. Murcia desmiente el rescate el mismo domingo. Murcia descubre el lunes que efectivamente no tiene dinero y que pedirá el rescate en septiembre.
  19. Un puñado de comunidades autónomas dicen que van a pedir ser rescatadas también, o pedirán “liquidez” del estado. Nadie sabe cuánto pedirán ni cuanto, ya que nadie parece entender el galimatías presupuestario que es el sistema de financiación autonómica.
  20. Cataluña, una de la regiones más ricas del país, pide ser rescatada también, mientras insiste en demandar un pacto fiscal.

Ahora contadme que clase de aburrido banquero alemán, danés, suizo, americano o de donde sea puede ver esta lista y decidir de buena fe que prestarnos 90.000 millones de euros al año es buena idea. España quizás deba menos dinero que otros países, pero desde luego parece estar trabajando muy duro ocultando problemas, aplazando reformas o echando la culpa a otros, mientras que la economía del país no deja de empeorar. Quizás tendremos menos deuda, pero nuestras instituciones son una auténtica verbena, y los gobernantes, con un 24% de paro, parecen completamente incapaces de entender que algo deben estar haciendo mal.

Y después nos preguntamos por qué sube la prima de riesgo.