Notas sueltas sobre el rescate de España

En cierta medida, lo que hemos leído hoy en los periódicos era algo a lo que cualquiera que entendiera tres hechos relativamente aparentes de esta crisis podía haber atribuido una probabilidad significativamente distinta de cero. Estos tres hechos son (1) Teniendo en cuenta de dónde veníamos (la burbuja inmobiliaria) y nuestra situación actual (perspectivas de bajo crecimiento y endeudamiento externo enorme), era muy difícil que nuestro sistema financiera mantuviera su solvencia durante mucho tiempo; (2) que el sistema financiero español era y es demasiado grande como para que sus socios europeos los dejaran caer en una crisis sistémica sin arrastrarlos a ellos detrás (3) que en ausencia de un mecanismo para comprometerse de forma creíble a sanear la economía, un rescate no solucionaría nada. Dejadme extenderme un poco sobre esto.

España lleva unos cuantos años (unos cinco) intentando salir de este atolladero ella sola y sus políticos no han sido capaces de hacer lo necesario o sus ciudadanos no han estado dispuestos a aceptarlo. Esto no es algo demasiado extraño; lo que hay detrás de un 20% de paro, mercados de crédito sostenidos con la respiración artificial del BCE, tasas de crecimiento negativas y un proceso de desapalancamiento doloroso son un conjunto heterogéneo de tragedias individuales contra las que es humanamente comprensible que la gente se rebele. En esta situación y con estos incentivos, como ya puse de relieve en este post, había un problema de incapacidad para llegar a un compromiso creíble: los gobiernos nacionales no podían prometer que harían los ajustes necesarios a cambio de que el BCE aflojara la mano aún más y los costes de la reestructuración fueran compartidos con los países acreedores. Si alguna duda subsistía sobre la posibilidad de una solución “voluntarista”, ésta quedó despejada con la salida a la luz del verdadero tamaño del cráter de Bankia y la incapacidad manifestada por un gobierno como el del PP, que tenía el total control de todas las instituciones políticas del país de llevar a cabo las reformas necesarias. Había por tanto una necesidad real de crear un mecanismo institucional para que un acuerdo de este tipo fuera posible

Ante esto, habrían cabido dos tipos de escenarios. El primero es el que llamaremos el “Escenario Luna Lunera” o “Happy Ending”. En este caso, después de un proceso de duras negociaciones, los líderes Europeos con Francia y Alemania a la cabeza, habrían amanecido creando un esquema de integración masivo, con la puesta en común de las instituciones fiscales, una federalización de facto del presupuesto nacional y un acoplamiento de los mecanismos institucionales comunitarios calcados sobre los de las democracias nacionales para remediar el llamado “deficit democrático”. Había algunas razones para tener esperanza de algo así aparecería. Para empezar, la historia pasada: en los tiempos gloriosos de la Comisión, con Delors y Lamy como empresarios políticos en primera línea, Kohl luchando por la reunificación, etc,… vimos a los líderes Europeos hacer cosas inverosímiles como el Tratado de Maastricht o el Acta Única, que pusieron en común aspectos hasta entonces impensables de las políticas públicas.

El segundo escenario es algo menos halagüeño y es el característico de cuando un deudor es incapaz de pagar sus deudas: el acreedor viene con un mediador y acepta refinanciarlas a cambio de un conjunto de compromisos fuertemente supervisados y una toma de control parcial de lo que el deudor puede o no puede hacer. Esto no es algo “raro” ni sobre lo que no tengamos una cantidad considerable de literatura y experiencia internacional para saber a qué atenernos. Como ya expliqué en este post, cuando un país empieza a ser incapaz de financiarse, lo normal es que acuda a una institución (como el FMI), que acepta proveer una financiación pero solo a cambio cierta condicionalidad, es decir, de que el país se comprometa a poner su casa en orden. En Europa hemos adoptado la política de que preferimos mantener al FMI fuera de esto y hemos creado varios mecanismos alternativos (en esa jungla de siglas que ahora mismo no me siento con fuerzas de enumerar).

En retrospectiva, es muy tentador considerar el “Escenario Luna Lunera” como ingenuo. Algo que ha caracterizado la crisis ha sido la ausencia de una narrativa compartida entre países europeos sobre la crisis. En España nos poníamos de acuerdo para echarle la culpa a las subprime, a los bancos, y las constructores; en alemania para echársela al conjunto de los españoles que habían vivido por encima de sus posibilidades. En esta situación, llegar a un acuerdo “por las buenas” parecía francamente difícil. Hay además razones para pensar que un país como Alemania tiene mucho que perder de una mayor integración y democratización en el momento actual, dado que a pesar de su peso demográfico, es cada vez menos capaz de mantener un poder de veto basado en éste en un escenario dónde la tendencia es a ampliar el número de países que pertenecen a la unión. Además, el gobierno de Merkel es probablemente el menos europeista de la posguerra- mi teoría personal es que como estrategia de compromiso tanto Alemania como el BCE han gestionado sus estructuras poblándolas de “halcones” de forma que esto les permitiera comprometerse a no ceder y sacar un buen trato.

La pregunta que surge de forma más o menos inmediata es lo que nos queda por delante. Comentaba hace un rato mi amigo Jorge que era improbable que esto nos fuera a salir gratis, como únicamente un crédito blando, por más que el gobierno pretenda lo contrario. Lo que dice tiene cierto sentido. En primer lugar, como he mencionado antes, la gestión de las crisis de deuda internacional vienen siempre acompañadas de condicionalidad. En segundo lugar, una “rule of thumb” que los estudiantes de estudios europeos tenemos siempre en la cabeza es que en la UE existen dos tipos de negociaciones. Por un lado, las que tienen lugar por medio del “método comunitario”, dónde se suceden el COREPER I, II, El consejo de ministros, etc, y que están caracterizadas por ser relativamente técnicas y por no haber concesiones entre áreas (no se intercambia un compromiso en política agraria por uno en política de transportes). Por otro, están las negociaciones intergubernamentales de corte más “high politics” que funcionan como “grand bargain” y dónde este tipo de aspectos más políticos sí están más presentes y las concesiones entre áreas sí son frecuentes. Personalmente, creo que es difícil no ver que el rescate se parece más a este último caso.

Finalmente, vamos con un poco de especulación histórica. El europeista naif que vive en mí está tentado de enunciar que a medio plazo estaremos, tenderemos a estar, ante alguna suerte de encrucijada. Andrew Moravcsik explica y documenta en su libro que lo que hay detrás de las decisiones de los países para lograr más integración es, siempre, o casi siempre, una necesidad de lograr compromisos creíbles. Pensad en el BCE. Después casi dos décadas intentando mantener la coordinación monetaria, alemania llegó al siguiente acuerdo con el resto de países: vosotros tenéis voz y voto en la política monetaria europea y a cambio me prometéis que lo que váis a votar es una política monetaria ortodoxa. La única forma de comprometerse a eso de forma creíble era crear un órgano a imagen y semejanza del Bundesbank. En el escenario actual, uno querría especular que no quedará más remedio que ir hacia un modelo de gestión integrada de este tipo de problemas, después de haber comprobado que la gestión voluntarista no ha funcionado. Mi percepción personal es que las condiciones de ajuste que nos van a imponer, dónde hemos convertido a las instituciones Europeas en el nuevo villano, no son sostenibles sin una buena dosis de -percepción de- legitimidad a medio plazo y que este arreglo solo puede y debe ser temporal. El riesgo es que tarde o temprano empiece a ser rentable para los políticos españoles culpar a bruselas de todos los problemas y el apoyo a la integración se resienta y llegue a desaparecer.

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20 Responses to Notas sueltas sobre el rescate de España

  1. Jorge San Miguel 9 junio, 2012 a las 23:19 #

    “Lo que dice tiene cierto sentido.”

    No, lo que dice tu amigo Jorge tiene TODO el sentido.

  2. Ik 9 junio, 2012 a las 23:20 #

    Es urgente que se aclare quién cobra primero en caso de default bancario o del país. Si es el eurogrupo, las condiciones de financiación podrían endurecerse tremendamente ( siempre que no aparezca el hada de la confianza) ante el pánico a diluirse de los acreedores y este rescate va a ser insuficiente.

  3. Carles Sirera 9 junio, 2012 a las 23:54 #

    Antes de empezar, compruebo que estás leyendo a Thompson. ¿Será un ataque de marxismo nostálgico? Sería revisionista y algo culturalista, pero es historia social clásica. Según Paul Johnson su trabajo no tenía ni pies ni cabeza, pero los libros de Johnson no tienen epígrafes.

    Cuando hay una quiebra, el problema siempre es el deudor y no el acreedor. El problema es saber en qué gastará, cómo gastará y cómo controlará el gasto el deudor, porque tiene que devolver esas deudas. Nuestro gobierno es soberanamente irresponsable hasta extremos inimaginables y si alguien le tenía tirria a ZP, imagino que ya lo echa de menos.
    Nadie presta a un irresponsable para refinanciar sus deudas y Estados Unidos, entre otros, ha forzado la intervención hoy antes del partido de España, porque el brillante plan de nuestros gobernantes era que el rescate fuera con la Eurocopa ya empezada.
    A eso se limita su inteligencia política (Rajoy, ¡eres un fiera!).
    Por lo tanto, el problema no está en la legitimidad de Europa. Esta en nuestro sistema político: si sólo podemos escoger entre malo o nefasto, ¿Cómo vigila la ciudadanía a sus gobernantes?
    Lo único que preocupa al PP es coger el dinero de Europa sin dimitir y el resto es secundario. Se culpará a quien haga falta para no asumir que estos últimos seis meses han sido nefastos.
    Por cierto, ¿En Bruselas encantó el Plan de reformas del Gobierno?
    En “Nada es Gratis” lo pusieron a parir y por aquí ese plan era de lo mejorcito del mundo.
    Pero bueno, siempre hay que saber gustar a quien controla el presupuesto público, concede las becas, los premios y todo tipo de distinciones.

    • Cives 10 junio, 2012 a las 05:53 #

      Hola Carles;

      Por favor, intenta comentar en un tono un poco más sosegado, así es un poco difícil seguirte y hay sitios dónde pareces hacer referencia a cosas de las que yo no tengo noticia.

  4. Jorge San Miguel 10 junio, 2012 a las 02:24 #

    “siempre hay que saber gustar a quien controla el presupuesto público, concede las becas, los premios y todo tipo de distinciones.”

    ¿Esto es nuestra modesta versión del clásico “FEDEA está a sueldo de la banca”? Porque si ese argumento suele ser una idiotez, imagínense este.

  5. Toni Gas 10 junio, 2012 a las 12:07 #

    Carles tiene una cultura amplia, un compromiso social inmenso y una docencia tan clara y diáfana, que si no lo has tenido como profesor, no lo entenderás

    • McManus 10 junio, 2012 a las 12:37 #

      ¡El ad hominem como arma para afianzar el compromiso social! ¡Di que sí!

    • cives 10 junio, 2012 a las 17:50 #

      Es un consuelo saber que es por eso

    • Ozanúnest 10 junio, 2012 a las 21:48 #

      “que si no lo has tenido como profesor, no lo entenderás”

      ¿Eso no era algo en lo que insistía Heidegger?

    • Alatriste 11 junio, 2012 a las 06:57 #

      ¿Y cómo llegan a entenderlo sus alumnos, que por definición nunca lo han tenido como profesor?

      • cives 11 junio, 2012 a las 07:32 #

        Bueno, vale ya

        • Carles Sirera 13 junio, 2012 a las 00:14 #

          Mi punto está claro: el actual problema es el actual gobierno porque ha demostrado una irresponsabilidad patológica que, personalmente, me deja sin palabras. La solución: ni idea. Pero en seis meses no se ha hecho ni una sola cosa bien (ni la ley de transparencia), por muy entusiasmados que estéis por cómo va ahora Renfe.

          El segundo punto es que sois muy blandos con el gobierno y tras vuestra fachada de supermentes brillantes salidas de Big Bang Theory, esto no es más que una plataforma para la promoción personal ante los que manejan el presupuesto público. Esperáis llamar la atención para que os llamen para grandes tareas reformadoras o para consultores. De este modo, os ahorráis la miserable vida de arribista de partido y esperáis llegar a las cotas más altes de responsabilidad.
          Esa pseudo especie de compromisos intelectuales son los que han llevado a este país a la absoluta quiebra y es bastante triste.
          Por otra parte, como soy un firme defensor de una esfera pública abierta y competitiva (perdón, deliberativa), paso de tanto en tanto por aquí para pinchar vuestro orgullo, por si os sale una profunda reacción de dignidad intelectual y eleváis el nivel medio de vuestros posts. (Por esa razón, las referencias a obras de arte del peloterismo académico como “El Gobierno en acción” o “lo que dice la prima de riesgo”).
          Finalmente, Cives, me parecería perfecto que estuvieras a sueldo de quien os quisiera pagar. La tristeza viene porque todo el mundo se pervirtió con la esperanza futura de una recompensa los halagos vertidos.

          • M. Alonso Sierra 13 junio, 2012 a las 08:31 #

            Durante el tiempo que he seguido esta página web, he visto a muchas personas tratar de entrever una «clara» línea editorial en Politikon. No es sorprendente que, a menudo, esas suposiciones fuesen contradictorias entre sí, siendo normal el hecho de que el presunto posicionamiento ideológico de esta página fuese contrario al del comentarista quejumbroso. Normalmente, las acusaciones no son tan detalladas como las que vierte aquí Carles, probablemente porque en la mayoría de los casos no es más que un simple quejido de desaprobación que no pretende ir más allá de eso.

            Me sorprende, sin embargo, que el Sr. Sirera se haya tomado la molestia de elaborar toda una teoría que explicaría cuál es el objetivo del proyecto Politikon, afirmando incluso conocer cuál es la intención psicológica de los colaboradores de esta web.

            Así, nos cuenta por ejemplo que Cives, autor que escribe con pseudónimo para mantener oculta su identidad, busca su “promoción personal ante los que manejan el presupuesto público”. Y ello a pesar de que este autor ha negado que el PP sea mejor que el PSOE en cuestiones económicas ( http://tinyurl.com/cvwza8v
            ), ha criticado la doble moral de los “liberales” españoles ( http://tinyurl.com/btlawgn
            ), se ha mostrado escéptico sobre la amnistía fiscal y se ha burlado de la familia real ( http://tinyurl.com/c8p6qs5
            ) y ha rechazado mostrar respeto intelectual hacia las ideas religiosas ( http://tinyurl.com/c7hszfd
            ).

            Todo lo anterior podría ser interpretado como un signo de que Cives es un malvado izquierdista que usa el vocabulario económico mainstream para atacar al sistema. Sin embargo, el Sr. Sireira opta por la postura que le resulta más útil para criticar el post, algo así como «o estáis a sueldo de la banca, o queréis estar a sueldo de la banca». Lamentablemente, un seguimiento atento de los contenidos de este blog, revela que no es así.

  6. Oriol 10 junio, 2012 a las 23:07 #

    Mejor reír que… curioso post en Passim: El rescate bancario español en viñetas http://www.passimblog.com/el-rescate-bancario-espanol-en-vinetas

  7. rafael 12 junio, 2012 a las 19:22 #

    Sobre ese juego de incentivos, cooperación, negociación y teoría de juegos, dejó aquí lo siguiente para reflexionar (de vuestro amado Vicenç Navarro):
    http://blogs.publico.es/dominiopublico/5287/el-rescate-traera-mas-recortes-y-no-sirve-para-salir-de-la-crisis/

    “Así lo ha demostrado recientemente con datos indiscutibles la periodista Ana Tudela (BCE, la mano que mece la prima, Más Público, 11/05/12):

    ¿Y si la prima (rentabilidad exigida a la deuda de un país respecto a la de Alemania) respondiese a algo más que a un mercado desquiciado? Hay algo más. El Banco Central Europeo (BCE) ha mecido al alza las primas en fechas concretas: las de las cumbres europeas y las semanas en que gobiernos y parlamentos decidían ajustes.

    Como demuestra su propio calendario de actuaciones, el BCE dejó, en esas citas clave, de comprar deuda pública. Dejó solos a los Estados cuando más falta hacía. No una ni dos veces sino de forma sistemática desde hace ya dos años, el tiempo suficiente para cambiar Europa. Las peticiones de ayuda por gobiernos como el español, ante periodos de absoluta inactividad del BCE como el actual, caen en saco roto porque la autoridad monetaria, que se empeña en defender su independencia, tiene un objetivo.

    Aunque desde Frankfurt se niegan a explicar el patrón de sus actuaciones, a concretar por qué han actuado en semanas con las primas relativamente relajadas y desaparecido cuando la tensión se disparaba, su intención no puede ser otra que propiciar reformas en línea con las tesis de la canciller alemana, Angela Merkel, y del Bundesbank”.

    • cives 12 junio, 2012 a las 19:47 #

      Ese artículo es exageradamente malo. Evitad citar a Navarro, a NIño Becerra y a Leticia Savater como autoridad económica en mis posts, por favor

      • rafael 13 junio, 2012 a las 12:33 #

        No son “autoridades económicas”. Pero me pregunto si te has molestado en leer la parte entrecomillada, que es un perfecto ejemplo de los juegos de poder entre agentes con distintos intereses.

        Que el resto del artículo sea malo porque,para empezar, no se puede hacer economía del simple (o no tan simple) juego de poder político, es otra cosa.
        Y donde hay política, hay ideología. Lo queramos ver o no. Y condiciona nuestras vidas tanto o más como el comportamiento económico o racional de los agentes.

      • Nostromo 13 junio, 2012 a las 18:39 #

        I’m sorry. Mi querido amigo, disiento. Poner al mismo nivel a Niño Becerra (que practica -y, en este punto, no puedo estar mas de acuerdo- la tan poco cientifica y escasamente inteligente ‘quiromancia economica’) con Navarro, catedratico de la Pompeu Fabra (http://www.upf.edu/enoticies/es/1112/1011.html) y profesor, durante 35 años (pregunta: cuantos de por aqui lo consiguen?), de la Johns Hopkins University (,http://www.topuniversities.com/institution/johns-hopkins-university), con una intachable trayectoria academica y profesional, no me parece muy inteligente, ni ecuanime, la verdad. Se puede estar en desacuerdo con la ideologia de Navarro, que la tiene, como todos (solo que la mayoria la ocultan para no significarse, ya sabes: hay que vivir, caramba, que esperabas); pero, siendo intelectualmente honestos, cada dia que pasa y a tenor de los acontecimientos, una mente inteligente y libre tiene dificultades crecientes para estar en desacuerdo con sus explicaciones, ideas y pronosticos. La mejor vacuna: leerlo con espiritu critico, con conocimiento, profesionalidad y mentalidad abierta. Eso si: dejando de lado los prejuicios, padres putativos de la intolerancia. Y continuemos: mencion aparte merece la absurda (por infantil) comparacion con L.S. expresion que indica, criticamente, la extraccion educacional, cultural y de madurez del autor de la desafortunada cita. En resumen, aunque respetable opinion, como todas (en definitiva, las opiniones son como los culos… todo el mundo tiene uno; os suena? Una pista, Clint Eastwood, y una pelicula, ‘Sin perdon’), es ciertamente poco solvente intelectualemente y, esto me cuesta mas decirlo, poco apropiada en un blog como el vuestro que, creemos, aspira a algo mas que a recibir parabienes y acriticos panegiricos de los lectores a las ideas vertidas por sus autores. Citando al clasico: ‘Cuan arrogante es el ignorante’… Y para terminar. Me hubiese encantado escribir algo muy diferente (un panegirico, tal vez?), pero no me lo permites. De nuevo lo siento. Y no me guardes rencor. La inteligencia y la honestidad intelectual han de estar muy por encima del orgullo y la arrogancia. De las criticas se debe aprender. Y de los errores tambien.

  8. Carles Sirera 14 junio, 2012 a las 13:47 #

    Como no puedo replicar M. Alonso Sierra, pego este post al final del hilo de comentarios.

    1º) ¡Grande tu post sobre las libertades en la Segunda República!

    2º) Comparto con Skinner la imposibilidad de la instrospección psicológica. No he expresado ninguna teoría. He expresado mi impresión personal (lo siento, no suelo tener mejor instrumento, pero con él me va mucho mejor que al resto): En este blog se hace peloterismo académico al Gobierno. ¿La razón? No lo sé, pero supongo que es medrar, como siempre. ¿Por qué supongo esto? Porque os considero suficientemente capaces y competentes para ver las burradas que están pasando. Si no las queréis ver y/o criticar, deduzco que es por interés personal. De todas formas, ante el colapso que estamos viviendo, ya veo que pasito a pasito, vais cambiando de rumbo. (¡Imagínate que ahora viene un gobierno de concentración nacional y hemos apostado a la carta equivocada!)

    3º) He citado varios posts que he criticado. El más antológico: “El Gobierno en acción” es paradigmático de la situación que describo. Se puede criticar que mi teoría no tiene fundamento, pero criticarla sin entrar en sus fundamentos es soberbia intelectual (otro vicio que todos los de por aquí compartimos, pero yo intento que la autoexigencia justifique la soberbia).

    4º) Los lectores no son idiotas y se enteran. Supongo que el nivel de tráfico y consultas de la página bajaron cuando el sesgo pro-Gobierno alcanzó cotas insultantes a nuestra inteligencia (que tristeza que la inteligencia se venda tan barata). Por cierto, ¿Qué nos dice hoy la prima de riesgo? ¿Que los alemanes están muy bien y Mariano es cojonudo?
    Por favor, un poco de rubor intelectual en los blogs. ¿Si eso falla, qué nos queda? Porque hemos demostrado que en ninguna otra institución del país conoce de eso.

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