Economía

¿Camino de una solución en Europa?

7 Jun, 2012 - - @egocrata

Tras años de marear al personal, negociar como carcamales y dejar que los problemas del continente destruyan las vidas de millones de familias, parece que los líderes europeos van camino de solucionar el problema. No tenemos ningún plan concreto y nadie está diciendo nada públicamente, algo que creo es buena señal.

Primero, los políticos han dejado de negociar en la prensa, fingiendo estar tan chiflados como sea posible para ganarse una reputación de tipos duros.  El problema de la eurozona es, en el fondo, una negociación más o menos cooperativa, y la única manera de establecer una posición negociadora decente es dejando claro que lo que dices va en serio y tus amenazas son creíbles. En los últimos días hemos escuchado muchas menos bravuconadas de una y otra parte; Alemania ya no sale aullando “NEIN” a toda propuesta salida de París o Bruselas, y España ha dejado de ir por el mundo pidiendo clemencia al BCE, clamando que Bankia es solvente o insinuando que están locos y vamos a hacer que todo salte por los aires (bueno, no todos). El hecho que todo el mundo se haya callado sugiere que todo el mundo ha llegado a la conclusión que no reputación que ganar ya, y es hora de empezar a hablar en serio.

Segundo, y creo que más importante, el objeto inamovible que era Alemania iba camino de chocar con la fuerza imparable que es una salida española del euro. Una de las ventajas de ser un país grandecillo es que cuando decimos que “si nos la pegamos nos vamos a llevar a todo el mundo por delante” estamos hablando en serio. Los griegos pueden decir que el rescate es injusto todo lo que quieran; si se ponen burros podemos echarles del euro a patadas y sobrevivir. Irlanda, Portugal son casos parecidos; pueden llorar todo lo que quieran, pero saben que una salida de la eurozona sería mucho más catastrófica para ellos que para Alemania. España, sin embargo, puede decir sin dudarlo que si no recibimos ayuda podemos volar por los aires la economía del continente, y hacerlo sin pestañear demasiado. Nuestra tasa de paro ya es un desastre de proporciones bíblicas; lo de sufrir nos mola. Y desde luego el gobierno de Rajoy ha dado señales más que evidentes de ser una panda de chiflados inútiles que venderían el futuro del continente para ganar unas elecciones autonómicas en Andalucía.

Ahora falta ver qué aspecto tendran las soluciones concretas a la crisis, y si estas va a ser lo suficiente robustas políticamente para ser aprobadas por todos los socios de la eurozona. Lo más probable, según explica Sala-i-Martín, es un rescate (semi)directo a los bancos vía FROB, supervisión europea del sistema financiero, un seguro de depósitos continental e impuesto sobre alguna parte del sistema bancario para pagar el invento. No son eurobonos o una unión política / financiera real y contundente (los alemanes no van a aceptarlos), pero es un primer paso. Como contrapartida, Alemania conseguiría no sufrir una muerte horrible en la segunda gran depresión y un compromiso claro de europeización en el control de gasto público.

En última instancia supongo que la idea es utilizar el sistema de regulación financiera europeo como un primer paso, siguiendo la vieja tradición incrementalista de la UE; primero carbón y acero, después agricultura, después moneda, después Dios sabe qué. No es un método elegante, ciertamente, y en vista de las periódicas crisis monetarias del mercado común (serpiente monetaria, SME, etcétera) no es demasiado eficiente, pero es un paso. El federalismo de verdad, si lo vemos algún día, será con otra generación de líderes, tras años recuperando la confianza perdida en este desastre. O cuando venga la siguiente crisis.