Economía

Experimentos en voladura incontrolada

24 May, 2012 - - @egocrata

Matthew Yglesias dice a menudo que una de las grandes ventajas de Angela Merkel es que el listón para llegar a ser considerado el peor canciller de la historia de Alemania es imposiblemente bajo. Incluso ser el segundo peor canciller de la historia es harto complicado; realmente es muy difícil destacar.

Esto no quiere decir que Merkel realmente se esté esforzando. La cumbre de ayer, por mucho que fuera un encuentro informal, distendido y sin objetivos definidos, acabo por ser una señal clara (otra más) que Merkel no entiende o no quiere entender el problema. Entiendo que la Canciller sepa que se enfrenta a una opinión pública hostil, nada amiga de vender la salud fiscal alemana a costa de salvar esos desarrapados del sur de Europa, pero una cosa es ser populista y otra es no aceptar absolutamente nada que le pongan delante. Por no querer, Merkel ni siquiera ha aceptado atizar a los bancos con un impuesto a nivel europeo. Nuestros líderes se han visto reducidos, en medio de una crisis económica producida por un fracaso sistémico del sistema político del continente, a tener que sacar un comunicado tan idiota como este*.

Lo cierto es que Alemania parece haber llegado a la conclusión que de la crisis no se sale hasta que todo el mundo se tome la austeridad realmente en serio, y que no habrá manera de que eso suceda hasta que pongan la cabeza de algún despilfarrador en una pica dejándolo caer al abismo. O, dicho en otras palabras, echar a Grecia del euro. La prensa alemana da por hecho que esto es lo que acabará sucediendo; los líderes del continente están preparándose para su salida; los negocios griegos ponen ya cara de circunstancias; los contribuyentes griegos pagan aún menos impuestos. Se acabó rescatar a los que tomaron riesgos, crearon montañas de deuda impagable y escondieron sus miserias en balances imposibles de entender. Es hora de dar ejemplo, volver a poner el miedo al abismo en la mente de los políticos del sur de Europa. Es hora que recuerden el frío que hace fuera de la sombra protectora de la Gran Alemania el Imperio Galáctico Unión Europea.

Allá por el año 2008, el Secretario del Tesoro de Estados Unidos tomó una decisión similar. Rescatar a Bear Sterns no había arreglado nada, decía. Los bancos no habían entendido que debían limpiar sus balances. Dejar que Lehman Brothers, el más irresponsable de todos ellos, entrara en bancarrota sería una señal clara, firma y contundente que el gobierno de Estados Unidos no va a ayudar a los impuros.

No sé si os acordareis, pero la cosa salió bastante mal.

No sé si Merkel quiere dar una lección a Grecia. Como explican en el FT en esta excelente gráfica, una salida incontrolada de Grecia abre la puerta a una cantidad casi infinita de escenarios aterradores. Todo el mundo sabe que la Grexit (como la prensa anglosajona se refiere a la Greek exit, o salida griega) es una posibilidad; basta, sin embargo, que dos o tres actores centrales del sistema hayan pecado de optimistas para que lo que todo el mundo espera se convierta en un problema grave. Aún peor, basta con un par de decisiones estúpidas por parte de otro gobierno de la periferia (y si hay algo que en España no escasea son estúpidos) o unas cuantas cifras mal leídas a destiempo (¿recordais cuando todos nos asustamos de la crisis del Target2?) para empezar un contagio, y en vista de los problemas horriblemente reales de la eurozona no podemos decir que un pánico sea del todo irracional. Los alemanes están apostando que Grecia saldrá, el BCE entrará a saco y detendrá el pánico y será entonces, y sólo entonces, cuando toda Europa vea como Darth Merkel destruye Alderaan que no están para bromas será cuando accederá a salvarnos a todos con una reforma en profundidad de la eurozona.

¿Es convincente este escenario? Aunque tengo una confianza casi ciega en la capacidad de los banqueros del continente para meter la pata (ahora es cuando nos enteramos que Bankia tiene un montón de deuda griega), tengo la sensación que la Grexit puede ser controlada. Lo que realmente me da miedo, sin embargo, es que sea eso lo que suceda: los griegos caen, tenemos un par de días malos, el sistema aguanta… y a la semana siguiente tenemos a los alemanes pidiendo más de lo mismo, el BCE hablando sobre cómo no puede prestar dinero a todo lo que se mueva, y todo el mundo encuentra una excusa para aplazar una solución definitiva a los desequilibrios europeos.  Puede que sobrevivamos a la primera voladura controlada de un país europeo desde 1938. Espero que los líderes europeos no atribuyan su supervivencia a haber arreglado el problema, y nos dejen con una crisis aún más profunda y totalmente insalvable de aquí unos meses.

En fin, tiempos interesantes. Veremos qué sale de las próximas elecciones griegas.

*No, no quiero ni entrar en el esperpento de ver a un Presidente del Gobierno español dando la razón a Merkel sobre los eurobonos o un rescate europeo de la banca mientras su partido pide organizar unas olimpiadas. Ya lo he dado por perdido.