Economía

La autoexpulsión griega

16 May, 2012 - - @egocrata

Algunos han querido ver en las declaraciones de hoy de Hollande y Merkel (Homer) un rayo de esperanza, aunque sea minúsculo, sobre una posible solución al desastre griego. Los dos dirigentes han jurado y perjurado que Grecia no saldrá del euro, aunque no fueran del todo capaces de explicar cómo o por qué.

Lo cierto es que es un secreto a voces que los alemanes llevan semanas preparándose para una salida griega del euro, y muchos analistas están debatiendo estrategias sobre como forzar a los helenos a largarse, para que no digan que les echaron a patadas del club. Bueno, parece que no será necesario. Tras votar, de forma alta, clara y ruidosa por un montón de partidos que quieren enviar a la mierda a Merkel, los griegos están empezando a pedir la expulsión desde su cuenta corriente, sacando el dinero de sus bancos tan rápido como pueden.

¿Por qué esto es relevante? Bueno, uno de los problemas de salir del euro es que el cambio de moneda destruiría casi de inmediato todo el sistema financiero del país, o lo poco que queda de él. La gente que tiene dinero en el banco, anticipando la dracmarización, prefiere sacar el dinero en euros antes que se devalue. Esto se convierte en un pánico bancario, el sistema financiero se seca, los bancos quiebran y todo Dios pierde hasta la camisa.

Si el gobierno griego tuviera dos dedos de frente (mucho pedir, lo sé. No tienen ni gobierno) la única solución racional antes que todos tus bancos se vayan a tomar viento es o bien instaurar controles de capitales, algo que es ilegal en la UE (no que eso importe a los griegos, pero vamos), o bien apretar el acelerador, recuperar el dracma, corralito para todos y salvar lo que puedas fuera de la eurozona. Ya que vas a estrellarte, al menos hazlo con alguien en los mandos; tu sistema financiero va a morirse igual.

Veremos si la retirada de fondos se acelera hoy. Si sigue en esta dirección, los griegos acabarán por autoexpulsarse de la eurozona ellos solitos, sin que les tenga que echar nadie.