Economía

Desigualdad de ingresos: su evolución en 100 años de historia

15 May, 2012 - y - @kikollan,

Este artículo es una colaboración de Cives y Kiko Llaneras.

La Paris School of Economics tiene datos estupendos sobre la distribución de ingresos en distintos países. Han recopilado información sobre ingresos altos (top incomes) como el porcentaje de ingresos que corresponde al 10% de población que más ingresa. Este tipo de métricas son una medida típica de desigualdad. En una sociedad perfectamente igualitaria el 10% de población con más ingresos tendría el 10% del total de ingresos, y en una absolutamente desigual un señor lo cobraría todo. En el gradiente intermedio se mueven las distintas sociedades.

Pero lo mejor de estos datos es que tenemos series muy largas, lo que convierte su inspección en un ejercicio fascinante. A continuación tenéis los datos para una selección de países, desde 1910 hasta 2010; todo un siglo de desigualdad y distribución de ingresos de un solo vistazo.

Inequality

Nota: los datos de arriba se resumen este artículo de Atkinson et al., con detalles para el caso de Estados Unidos en este otro trabajo. También podéis localizar series más largas para España en este artículo de Alvaredo y Saez.

Como ocurre siempre con las series largas, la cantidad de micro-historias que uno captura son casi infinitas. Hay, por tanto, muchas cosas que contar, pero dejadnos destacar algunas que nos llaman más la atención.

  • La semejanza en desigualdad de ingresos entre Francia y España. Pese a que Francia tiene un sector público mayor, España lo hace por el estilo en términos de distribución. Es razonable pensar que un sector público ayudará a reducir la desigualdad, pero queda claro no es el único elemento en juego. En realidad la convergencia entre Francia, Alemania y España es muy llamativa (la franja del 10% es casi idéntica y la del 1% muy similar).
  • Las medidas dirigidas a los “muy ricos” tendrán efectos moderados. Cada día escuchamos hablar de la gente en el 1%, pero a la franja de 10% le corresponden tres o cuatro veces más ingresos. En España el 1% acumula el 8% de los ingresos, mientras que el 10% acumula el 33%. Esto quiere decir que, por ejemplo, subir impuestos a la franja del 10% recaudaría cuatro veces más que hacerlo solo sobre la franja del 1% (aunque, claro, afectará a diez veces más personas).
  • La existencia de una tendencia común entre todos los países. Eso sugiere que (una parte) de la concentración o no de las rentas responde a factores comunes. La evolución en perspectiva histórica ha sido una fuerte tendencia igualitaria desde principios de siglo hasta los ochenta. Después se observa cierta divergencia: algunos países se habrían mantenido relativamente estables (Alemania, Francia, España), mientras que en otros la desigualdad ha aumentado (EEUU, UK, Suecia).
  • La repunte de la desigualdad, especialmente en Estados Unidos, a partir de 1980. Este repunte se da en varios países de Europa, como Reino Unido o Suecia, pero es claramente más acusado en los Estados Unidos. Una explicación (parcial) de este fenómeno es que en la carrera entre educación y tecnología, la primera se está quedando descolgada. (La idea que subyace es que si no se contrarresta con mejoras en educación, el progreso tecnológico tiende a ensanchar las desigualdades entre grupos con distintas habilidades.). Esta es una tesis central de ‘The Race between Education and Technology, el libro de Goldin and Katz. Acemoglu tiene también un artículo muy interesante sobre por qué la tendencia es más acusada en Estados Unidos que en Europa. Como es de esperar, en ese debate surgen otros factores involucrados —aquellos distintos a la carrera entre educación y tecnología— y en particular el papel de las políticas fiscales o de regulación laboral.

Sería interesante ver estos datos junto a datos de ingresos en términos absolutos (con promedios y percentiles). En principio son posibles todas las combinaciones entre desigualdad e ingresos medios: una sociedad puede enriquecer a todas sus clases y que a la vez se vuelva más desigual, o empobrecerse en general pero ver aumentar los ingresos relativos del 10% privilegiado, etc. Como digo, ese un análisis interesante, pero que dejamos para otro día. Mientras, si alguno se ha quedado con ganas de más, puede revisar las lecturas sobre desigualdad que recomendamos hace unos meses o las que hemos ido enlazando.

 

Nota. En general consideramos que una sociedad muy desigual es indeseable, pero pensad que unos ingresos uniformes no son necesariamente lo ideal. Imaginad un mundo utópico donde ganan más quienes más trabajan, y donde cada persona puede elegir su nivel de trabajo/ingreso según sus preferencias. En ese mundo existirá cierta desigualdad de ingresos como resultado (deseable) de dar a cada ciudadano lo que prefiere. Es solo un ejemplo. Esta discusión —la justificación teórica y no teórica de las diferencias de ingresos— es un asunto que ha hecho correr ríos de tinta.