La amnistía fiscal: de ingresos, justicia y expectativas

Antes de la vacaciones el gobierno anunció una amnistía fiscal que, cosa poco común, cogió a casi todo el mundo por sorpresa. La medida consiste en un periodo excepcional para regularizar dinero negro repatriado desde el extranjero u oculto dentro del país tributando al 8% y 10% respectivamente. De esta forma el gobierno pretende recaudar 2.500 millones de euros que contribuyan a reducir el déficit por la vía de los ingresos.

Pese a la sorpresa, lo cierto es que la amnistía fiscal es un instrumento relativamente convencional. Muchos países las han usado antes, como Reino Unido, Irlanda, o Italia hace pocos meses, e incluso España en dos ocasiones, en 1988 y 1991. Podéis leer sobre estas experiencias y sus resultados dispares en dos artículos de la semana pasada, uno de Pablo Rodriguez Suanzes en El Mundo, y otro de Ramón aquí en Politikon. Como curiosidad, en la gráfica que sigue podéis comprobar que el término ‘amnistía fiscal’ no solo es antiguo, sino que su uso está en expansión. (Os dejo el ejercicio de identificar las causas de los picos y valles sucesivos).

Amnisitas

Pero que la medida tenga precedentes no evita que sea polémica. Y es normal que así sea. Pensad que una amnistía fiscal permite que ciertas personas —aquellas que precisamente venían defraudando a Hacienda—, paguen menos impuestos de forma legal. A cambio, claro, conseguimos que paguen una fracción de lo que deberían. Pero, ¿merece la pena? Permitidme analizar el tema con diferentes perspectivas.

  • Perspectiva económica a corto. En términos económicos creo sencillo que la amnistía genere beneficios. Basta que lo que se recaude supere los costes de la medida (gestión y publicidad) más lo que se habría conseguido con inspecciones rutinarias (no sé que porcentaje de economía sumergida emerge con inspecciones, pero entiendo que es pequeño). Anticipar cuánto dinero aflorará es más difícil, pero esa cifra es secundaria para determinar el signo de la medida, así que me atrevo a decir que el saldo positivo está garantizado.
  • Perspectiva de justicia ‘cuantitativa’. Se dice que la amnistía es injusta porque supondrá que unos ciudadanos paguen menos impuestos que otros. Pero el argumento es algo cojo porque esa injusticia ya ocurre: hay personas que no pagan los impuestos que deberían. De hecho, en términos cuantitativos la medida reduce la injusticia.
  • Perspectiva de justicia ‘simbólica’. Al párrafo anterior le falta un apunte: quienes defraudan a Hacienda y quienes se acogen a la amnistía cometen ambos una injusticia, pero los primeros cometen además un delito. El matiz importa. No es elegante, por decirlo suavemente, que un país permita la injusticia legal.
  • Perspectiva comportamiento: señal. Hay quien señala que una amnistía fiscal podría actuar como una señal perniciosa, ya que legalizar cierta forma de fraude lo legitima. Se enviaría el mensaje de que no pagar impuestos no es para tanto. Mi problema con esta idea es que no veo que en España esté muy arraigado el sentido del deber para con los impuestos, así que considero el daño menor.
  • Perspectiva comportamiento: expectativas. La amnistía se presenta como una medida extraordinaria y temporal. Por un lado esto consigue que el dinero aflore rápido, pero sobre todo se busca evitar un razonamiento peligroso: que pagar los impuestos ordinarios es idiota porque cada dos años hay una amnistía. Si se generan expectativas de más amnistías, se reduce la percepción de riesgo del fraude, y aumentaría el fraude (tenéis detalles en el artículo de Ramón). Para evitar esto la medida debe ser excepcional; han pasado dos décadas desde la última amnistía y la percepción tiene que ser que pasarán otras dos antes de la siguiente. Una forma de enfatizar esto es acompañar la amnistía con nuevas medidas contra el fraude o un endurecimiento de las penas.

En resumen, considero que (1) la amnistía fiscal es positiva en términos económicos y (2) injusta sólo simbólicamente, aunque (3) me preocupa su efecto pernicioso sobre las expectativas y el comportamiento futuro de los contribuyentes. Creo que esos efectos serán poco importantes, pero es difícil medirlos y bien podría estar equivocado. Tiendo así a inclinarme a favor de la medida por sus (probables) efectos económicos, pese a sus (inciertos; ¿menores?) perjuicios a largo plazo. Y, claro está, aceptando que es una medida nada elegante, quizás incluso inmoral, que dice mucho sobre los tiempos desagradables que vivimos.

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25 Responses to La amnistía fiscal: de ingresos, justicia y expectativas

  1. Fernando 10 abril, 2012 a las 11:09 #

    Digo lo mismo que le dije a Ramon, es inmoral e injusta. Hay un minimo de principios.que se tienen que respetar. Tengo un niño al que le tengo que explicar que si robas mucho te perdonan y te justifican encima. Y el chantaje de decir que si no subo el IVA no tiene un pase (ademas de que no tiene nada que ver una cosa con la otra)

    • Silvia 10 abril, 2012 a las 13:02 #

      Totalmente de acuerdo con Fernando: inmoral e injusta.

      • Kiko Llaneras 10 abril, 2012 a las 14:25 #

        Estoy de acuerdo en que es inmoral. Ofrecemos un plan B, más barato y conveniente, para aquellos que han conseguido engañarnos.

        Pero la injusticia existe sin la medida: es injusto que algunos no paguen impuestos, que no declaren lo que ganan, trabajen en negro, o falsifiquen facturas. El fraude fiscal es una injusticia; unos pagan impuestos y otros no. Esa injusticia existe antes de la amnistía, y está lo que hace es minorarla.

        Lo inmoral viene de que la injusticia pasa a ser legal.

        Pero lo injusto no es la medida, sino la realidad.

        • Rober 12 abril, 2012 a las 00:06 #

          No estoy de acuerdo, para mí, ambas -realidad y medida- son injustas. Cualitativa y cuantitativamente. Como no es justo claudicar ante terroristas, ni en el caso de secuestros, y son vidas humanas las que están en juego en ese caso. Respondo aquí a Y.G.: los procesos de diálogo con los terroristas deberían empezar cuando éstos cesan su actividad. En este caso fiscal, el delito está “fresco”, no es comparable. Sería como iniciar el proceso de diálogo y acercamiento de posturas mientras mantuvieran un secuestro activo. Que a veces haya que hacerlo (véase Colombia, por ejemplo) no implica que la medida sea justa.

          La hipótesis cuantitativa se ve anulada, a mi entender, por la perspectiva del comportamiento. Que cuantitativamente se obtenga un resultado neto positivo no la hace justa, lo mismo que las multas de tráfico no están -o no deberían estar- para recaudar sino para evitar la infracción.

          Otra cosa es que nos veamos abocados a tomar esta clase de medidas: ahí te doy la razón completamente, la realidad es injusta. Y lo es, entre otras cosas, porque nos obliga a tomar medidas injustas.

          • Kiko Llaneras 12 abril, 2012 a las 19:46 #

            Matizo: mi la medida me parece inmoral, porque legaliza una injusticia. Pero la injusticia, medida como la diferencia entre lo que pagan los cumplidores y los incumpliodres se reduce. A eso me refería.

            Pero, vaya, la medida es inmoral y legaliza una injusticia, así que entiendo que se la defina como injusta. Digamos que es una injusticia que, paradójicamente, reduce en cierta forma la injusticia de la realidad.

            Estoy cogiéndole tres pies al gato; soy consciente; es un ejercicio.

  2. Frost 10 abril, 2012 a las 12:39 #

    Una vez más en España, premiamos a quienes nos han metido en la situación en que estamos. Todos aquellos empresarios que llevan años defrudando a Hacienda mediante chanchullos inmobiliarios, podrán ahora tributar menos que si hubieran cumplido con sus obligaciones.

    Cada día más, este país se parece a la Mahagonny de Bertold Brecht: lo único que no está permitido es no tener dinero. Lo demás da todo igual. Y esto pasará factura: si la gente empieza a perder la fe en la justicia, no tardará en perderla en la democracia. A partir de ahí, solo hay dos direcciones: anarquía o totalitarismo. Cada cual, una pesadilla a su manera.

  3. Y.G. 10 abril, 2012 a las 13:31 #

    Como con la negociación con terroristas, hay que ver en qué momento y forma se convierte en algo ético y beneficioso en cuanto a que reduzca notablemente posibles daños o sirvan para conseguir un mayor beneficio cuanto antes

    Yo también entiendo la amnistía como positiva a corto plazo, pero le echo en falta un cariz de ultimátum con la promesa de que más pronto que tarde aparecerán hordas de inspectores de Hacienda a atajar de una vez el problema.

  4. José Luis Fernández 10 abril, 2012 a las 13:41 #

    Fernando, tienes un niño al que -tristemente- le tienes que explicar que el bien no se paga con el bien y que el mundo no es siempre justo.

    Significa eso que no debes animarle a que se porte según unos principios éticos, pues no, tan sólo que si las alternativas que hay son quebrar el país o permitir que unos ladrones roben menos, deberíamos escoger que los ladrones roben menos porque los principios éticos no te dan de comer cuando estás en la ruina.

    Ahora bien, pasada la amnistía fiscal deberían ponerse las medidas necesarias para “crujir” a quien no la haya aprovechado.

    Que triste me resulta asumir que a mi hija, que nacerá en julio, tendré que explicarle las miserias del mundo.

    • Fernando 10 abril, 2012 a las 14:01 #

      El problema es que no van a robar menos por perdonarles, si ya se hizo antes y y siguen robando no vale de nada. Y por encima de todo lps principios no pueden ser tan elasticos.

      Enhorabuena por tu paternidad.

  5. Kiko Llaneras 10 abril, 2012 a las 14:26 #

    Estoy de acuerdo en que es inmoral. Ofrecemos un plan B, más barato y conveniente, para aquellos que han conseguido engañarnos.

    Pero la injusticia existe sin la medida: es injusto que algunos no paguen impuestos, que no declaren lo que ganan, trabajen en negro, o falsifiquen facturas. El fraude fiscal es una injusticia; unos pagan impuestos y otros no. Esa injusticia existe antes de la amnistía, y está lo que hace es minorarla.

    Lo inmoral viene de que la injusticia pasa a ser legal.

    Pero lo injusto no es la medida, sino la realidad.

  6. Kiko Llaneras 10 abril, 2012 a las 14:29 #

    Por cierto, el fraude fiscal no es sólo cosa de grandes empresas ni grandes fortunas. Esto es obvio. El fraude fiscal es el dinero en paraísos fiscales, y hacer chapuzas sin factura, no dar de alta a un trabajador, hacer contabilidad imaginativa, o no declarar un alquiler.

    Gracias a todos por los comentarios, es un debate interesante.

  7. cives 10 abril, 2012 a las 15:41 #

    No creo que nadie de los que dicen que da igual lo eficaz que sea porque es inmoral e injusta -algo que creo que casi nadie discute- y eso es suficiente para rechazarla piense realmente eso.

    Por ejemplo, si fuera suficiente para reducir el deficit a cero este año que corre, imagino que casi todo el mundo estaría de acuerdo con ella.

    Es decir, lo que realmente deberíamos estar discutiendo es qué podemos comprar -cuantas camas de hospital, cuantos pupitres en colegios, cuantas plazas de guardería- con esta cesión a la injusticia y, teniendo en cuenta eso, discutir si vale o no la pena incurrir en esa inmoralidad.

    • Kiko Llaneras 10 abril, 2012 a las 15:48 #

      Exacto. Mi postura es que vale la pena intentarlo.

    • PaulJBis 10 abril, 2012 a las 16:08 #

      “Cariño, ya hemos establecido qué clase de chica eres. Ahora sólo estamos discutiendo el precio”.

    • Fernando 10 abril, 2012 a las 18:46 #

      Injusto e inmoral.. Que tiempos cuando la gente tenia principios. A los ladrones se les persigue y se les castiga, y despues si acaso se les perdona.

    • Zhurrer 10 abril, 2012 a las 19:37 #

      Se cree el ladrón que todos son de su condición. Pero que asco de tío.

      • Kiko Llaneras 10 abril, 2012 a las 21:00 #

        ¿?

    • Frost 11 abril, 2012 a las 08:16 #

      El problema, Kiko, es que ese dinero no va a gastarse ni en escuelas, ni en hospitales, ni en dinero que revierta en prestaciones públicas a los ciudadanos. Va a ir directamente a financiar el sistema financiero, dirigido por los mismos que financiaron a quienes ahora se benefician de la amnistía. Esas personas (banqueros y especuladores) son también los que financian a los partidos políticos. Es un círculo vicioso en el que los ciudadanos asistimos como espectadores mudos.

      • Frost 11 abril, 2012 a las 11:52 #

        Mis disculpas, mi réplica era a Cives. A veces echo de menos poder editar comentarios.

  8. Alberto García Ortega 10 abril, 2012 a las 16:39 #

    Va a aflorar sólo el dinero que quieran blanquear. Vamos que a mucha gente le dejará de tocar repetidamente la lotería durante un tiempo.
    Como ya dijeron en el otro post, con las medidas antifraude que se esperan, menos de las actuales, y el cachondeo que es España con ese 25% de paro que no se cree nadie. Y no hablamos de grandes fortunas, iletrados o anarcocapitalistas volados, en las profesiones liberales si no defraudas el resto de tus compañeros te trata de tonto en adelante.

  9. rrazo 10 abril, 2012 a las 18:00 #

    Es duro racionalizar la bondad de la medida a pesar de su inmoralidad porque todos nos sentimos agredidos por ella, me explico.

    Si ofrecieran un plan para regularizar a fontaneros que trabajaban sin factura estoy seguro de que el revuelo sería mínimo aparte de unos cuantos autónomos que si facturamos según la ley.

    Esto será así porque nadie tiene una historia de daño propio por un fontanero que no hizo una factura.

    Ahora si pasamos a los grandes números de esas fortunas opacas lo que inmediatamente piensa todo el mundo es en los grandes especuladores que se hicieron de oro gracias al dinero negro y todo el mundo los instancia en los constructores y promotores de los pelotazos urbanísticos y estos elementos si nos han hecho un daño.

    Todo el mundo ha sufrido en mayor o menor medida por culpa de la burbuja mediante una hipoteca pesada, la imposibilidad de comprar la casa que han querido o ver como sus hijos no se van de casa y ahora ven como los que ellos identifican como responsables de sus desgracias se ven beneficiados.

    Yo creo que no es tanto problema de injusticia o inmoralidad, yo creo que la gente está quemada porque se siente personalmente agraviada viendo como los que les han dañado ahora son recompensados.

    PD: no soy partidario de la compra masiva de casas y deseo un mercado de alquiler generalizado tal como establecen los cánones de politkon, sólo dibujo el que yo creo que es el caso general.

  10. Frost 11 abril, 2012 a las 08:26 #

    Sigue pareciéndome muy inocente pensar que quienes estuvieron durante años defraudando y ganó dinero a espuertas (y en esto me vale tanto el director de la inmobiliaria, como el fontanero de turno) vaya ahora a comportarse de otra forma. En primer lugar, ¿qué horda de inspectores de Hacienda va a haber con las oposiciones congeladas y la Administración poniendo el punto de mira en los interinos? Difícilmente puede haber una Agencia Tributaria que pueda hacer una amenaza seria a los defraudadores cuando los recursos dedicados a perseguirlos disminuyen.

    http://www.cotizalia.com/ultima-hora/2012/04/presupuesto-agencia-tributaria-hasta-millones-euros-20120403-471961.html

  11. AF 11 abril, 2012 a las 20:37 #

    A mí me parece injusto. Me disgusta que pueda haber una excusa económica a corto plazo como opción. Está mal la cosa, pero echemosle imaginación y hagamos por salir adelante nosotros, el resto no se preocupa.
    Pero, y sobre todo, espero que no se gasten ni un duro en inspeccionar después de esto, porque no creo que sea el momento de buscar dinero negro después de que lo blanqueen. Si es para gastarlo en inspectores, para eso que estén quietos.

  12. JosepV 16 abril, 2012 a las 15:38 #

    El problema principal es que no se persiga suficientemente el fraude fiscal. Me gustaría ver alguna comparacion entre los principales paises europeos sobre el número de inspectores fiscales (y subinspectore) por cada millón de habitantes, o por producto interior bruto.

    • Kiko Llaneras 16 abril, 2012 a las 15:43 #

      Hice una búsqueda precisamente de eso. Sin éxito.

      Si hay datos de economía sumergida y estimados del fraude, así que teniendo cifras de inspectores se podrían sacar ratios de rendimiento. Si se puede hacer, creo, con gasto dedicado a perseguir el fraude.

      Un estudio de gente de la que me fio (NeG), analizaba esto y decía que se podría aflorar un 0,5% de PIB, pero no mucho más. No tengo el enlace.