Economía

Cuando el dinero es caro: neodracmas en Grecia

28 Mar, 2012 - - @egocrata

Grecia es una economía en una recesión terrible ahora mismo; hay poco dinero y  la actividad económica está cayendo en picado. Aún así, el país sigue estando lleno de gente que necesita cosas y gente que está dispuesta a ofrecerlas; el hecho que ni uno ni otro tengan euros para completar una transacción mutuamente beneficiosa no quiere decir que no exista un mercado. Lo único que no tienen a mano es billetitos con puentes y puertas para pagarse unos a otros.

El resultado es un dilema bastante obvia. En el Guardian explican  (vía)  como en algunos barrios ha aparecido algo que sólo se puede llamar una moneda alternativa: el tem. La idea es realmente simple; la gente da servicios a cambio de esta especie de “neodracma” y los utiliza para para comprar productos de gente que esté dispuesta a aceptarlos. Obviamente, los tems como depósito de valor no son un instrumento especialmente seguro o eficaz, ya que no los aceptan más que unos pocos centenares o miles de personas, pero como substituto a los euros que nadie puede obtener no están del todo mal.

Lo que estamos viendo, aparte de una solución ingeniosa para sobrevivir, es una demostración clara y sencilla que el euro es una moneda imposiblemente cara para Grecia. Los griegos no puede permitirse pagar en euros o utilizarlos; viven en un país donde la divisa oficial es un lujo al alcance de pocos. Es algo parecido a que el instrumento de pago fuera oro o piedras preciosas (nota: la eurozona se parece horriblemente al patrón oro) . Dado que los líderes europeos han decidido que los griegos deben seguir utilizando este instrumento de cambio inalcanzable para ellos, es natural que algunos decidan “devaluar” de forma espontánea y usar otra divisa más barata.

Quién sabe, a lo mejor Grecia sale del euro no porque el gobierno del país decida usar otra moneda, sino porque los griegos sencillamente dejen de usarlo. No hace falta que diga que los costes de transacción de usar estas monedas alternativas es colosal y que cualquier transición será patéticamente complicada  a no ser que el gobierno empiece a aceptar y pagar facturas en neodracmas. Aún así, la aparición de economías de trueque y pseudo-monedas alternativas es una muestra clara del colosal fracaso de los políticos europeos en toda esta juerga.