Política

El repago no existe

16 mar, 2012 - - @jorgegalindo

Hace unos meses que lleva por ahí flotando la idea de que hacer pagar a alguien por un bien provisto por el Estado de forma directa, es decir, a través de un precio, es pagar dos veces por la misma cosa, dado que dicho bien ya ha sido financiado por los impuestos. Hoy el tema está especialmente candente por las medidas de copago tomadas en Catalunya. Pero es una falacia lógica, y como consecuencia de esto, el repago no es nada.

El Estado puede financiar los bienes que provee a través de impuestos directos o impuestos indirectos. Normalmente asociamos “impuesto indirecto” con el suplemento sobre el precio de un bien provisto por el sector privado, como el alcohol o el tabaco. Pero tal y como yo lo veo el precio del billete de autobús de cualquier ciudad es una forma de impuesto indirecto porque grava el consumo (actualización: aunque técnicamente, como apuntáis varios, es una tasa; así que digámoslo de otra manera para decir lo mismo: el Gobierno puede elegir si financiarse a través del cobro de un tributo independiente del consumo de los servicios que proporciona, o dependiente del mismo). En función de las características del bien que se esté proporcionando y de toda una serie de preferencias políticas, el Gobierno decidirá aplicar una u otra forma de recaudación.

Ese dinero siempre va a una ‘caja común’, que son los presupuestos de las Administraciones Públicas. Y es repartido entre las distintas partidas en función de las necesidades. Para una explicación más gráfica tenemos una imagen de Ismael Peña-López que me ha parecido particularmente clara:

(…) si hacemos pagar 10€ al paciente cada vez que va a la consulta del médico de la Sanidad Pública, esos 10€ van a pagar el coste de esa consulta, mientras que, por la puerta de atrás, se “liberan” 10€ que, como hemos dicho, o bien irán a poner más médicos y más consultas, irán al presupuesto de Defensa, irán a reducir los impuestos, o simplemente irán a reducir el déficit de la Administración.

Por descontado, se asume que esta ‘caja común’ está dividida en otras cajas, y que si se aplica un precio determinado al billete de autobús es porque la mayor parte de ese dinero va a revertir en transporte. Pero al final la idea es que no hay 10 euros que se van a la basura o al bolsillo de un político corrupto solo por establecer un precio sobre un servicio. Si eso pasa es por otras razones, ajenas a la elección de un modelo u otro.

Otra cosa es que discutamos si nos parece más justo o más eficiente el uso de impuestos directos o indirectos (o tasas), o una combinación, para financiar tal o cual servicio. Esto depende mayormente de entender quién se beneficia del consumo de dicho servicio. Por ejemplo, en el caso del transporte público se considera que hay un fuerte beneficio para quien lo usa y una cierta externalidad positiva para el conjunto de la población (falta de contaminación, etc), por lo que se establece un precio sobre el usuario, pero este normalmente no refleja la totalidad del coste del servicio. Igualmente, pueden introducirse elementos de progresividad en un sistema de precios por servicio, como son los descuentos para estudiantes o tercera edad en transporte público.

Es en estos términos en los que considero que la discusión tiene sentido, fuera de falacias argumentativas.

*Nota: hablo siempre dentro del supuesto de servicios provistos por el Estado. Si la empresa de transportes, por ejemplo, es pasada a manos privadas, entonces ya no hablaríamos de impuestos, por descontado.




42 comentarios

  1. @edulfc dice:

    Creo que el debate está en si realmente tenemos un problema con la sanidad o es todo una invención. El sistema sanitario español funciona perfectamente para lo poco que se invierte en él en comparación a otros estados, o al menos con los datos que he visto yo.

    ¿Hay que recortar? No, hay que emplear el dinero con cabeza. No es lo mismo recortar que gestionar bien.

    La sensación que deja todo esto es que mientras nos entretenemos hablando de copagos y de becas nos la están clavando recortando en partidas presupuestarias en las que NUNCA hay que recortar, mientras que en otras cosas ahorraríamos mucho dinero con el simple hecho de poner gente competente al mando, como por ejemplo RENFE (saludos a Roger).

    Vamos a gestionar, no a recortar por recortar.

  2. Muchas gracias por la cita :)

    No sé si soy yo o hay un redactado que puede inducir a confusión sobre la distinción entre impuesto directo e indirecto.

    Supongo que estamos de acuerdo que:
    – impuesto directo es el que grava a la persona, a la renta, al origen, a la fuente del ingreso.
    – impuesto indirecto es el que grava el acto, el consumo, el destino del gasto.
    – por último, un pago por un servicio público es una tasa, ya que ese dinero va destinado sí o sí a cubrir el coste de ese servicio, y no va (en cierta forma) a la “caja única”.

    Un saludo,

    i.

    • Jorge Galindo dice:

      A efectos de este análisis, la diferencia entre tasa e impuesto no es relevante, creo. La imagen de “caja única” era para mostrar que al final la Adminsitración es un proveedor de servicios gigantesco a todos nosotros, que gestiona todos nuestros inputs. Vengan en forma de impuesto directo, indirecto, tasa o donación.

  3. Joe Hey dice:

    Totalmente de acuerdo; hay un millón de cosas que se pueden hacer para que la sanidad (o la educación, o lo que sea) no salga tan cara sin que deje de ser gratis y de calidad para todos.

    Ahora mismo tenemos a recortadores, no a gestores, y recortar lo sabe hacer hasta un niño de 10 años, pero gestionar bien es algo que muy pocos políticos de este país saben hacer (de hecho, no conozco a ninguno).

  4. Antonio dice:

    Todo sea por no introducir la competencia real de mercado.
    Introduzcan en sus cábalas -además de cuántas otras propuestas les parezcan- el cheque sanitario. Y que cada ciudadano vaya con su parte correspondiente de impuestos al centro sanitario de su gusto, donde también probablemente tendrá que desembolsar un plus.

    • Epicureo dice:

      Antonio, en los países donde existe “competencia real de mercado” la sanidad es mucho más cara, tanto para el Estado como para el usuario. Y ahora no estamos para lujos.

      • Antonio dice:

        Eso sólo puede ser cierto si la competencia no viene acompañada de responsabilidad. Usted me habla de precios artificialmente elevados no por la competencia, sino por los seguros.

    • Pablo dice:

      ¿Competencia real de mercado? ¿En España? ¿Está usted bromeando?

  5. cives dice:

    “Pero tal y como yo lo veo el precio del billete de autobús de cualquier ciudad es una forma de impuesto indirecto porque grava el consumo”

    En realidad es una tasa.

    • Jorge Galindo dice:

      Actualización: “el Gobierno puede elegir si financiarse a través del cobro de un tributo independiente del consumo de los servicios que proporciona, o dependiente del mismo” – Mejor así, espero. Pero el fondo del artículo es el mismo.

  6. Dronte dice:

    Yo creo, no obstante, que no es confusión, es una estrategia política. Repago suena peor que copago (término que tampoco tiene mucho sentido en una sanidad pública como la nuestra).

  7. Miguel dice:

    No se liberan. En un contexto de supuesta insuficiencia, se aplica el copago (o repago) para aumentar la financiación. No se libera nada. Tu pagas 10 euros, con esos 10 euros no pagas la consulta (no es una consulta privada, no funciona como una consulta privada, podrías plantear que funcionara como una consulta privada, pero tampoco parece que lo hagas en el artículo, así que tampoco tiene sentido). Los 10 euros que venían del Presupuesto siguen viniendo del Presupuesto para financiar lo mismo, porque se trata de financiar más, no de financiar lo mismo de distinta manera. No se libera, no se puede liberar. El artículo prescinde del contexto. No parece que se pueda prescindir de supuesto contexto.

    • Carlos Jerez dice:

      Si que libera, para ti la idea del copago solo es un financiamiento mayor que se prefiere hacer directamente con el consumo del servicio pero que sería en términos de eficiencia más o menos igual a que si se pagara con el IRPF. Pero la idea del copago no es para eso, sino para evitar un sobreabuso de las consultas médicas (o de los medicamentos) ya que muchas personas van al médico sin necesidad real, ya que el coste entre ir y no ir es 0 (ese es el contexto a mejorar). Esto se da es especialmente entre los jubilados, un porcentaje de la población cada vez mayor.

      Por cierto, siendo más o menos igual de sanos, los españoles vamos más al médico que la mayoría de los europeos (el copago es algo habitual) y consumimos muchos más medicamentos. Para mi es un indicio de que hay un sobreabuso de los mismos y que nos salgan gratis o estén fuertemente subvencionados influye mucho.

      En cuanto el término repago, comparto la tesis del artículo, y la de uno de los comentarios, es falso y es más una herramienta de protesta, porque suena mucho peor.

  8. Miguel dice:

    Por otro lado hay que aclarar un aspecto importante, y es que nadie está planteando un copago no proporcional, y seguramente no se planteará un copago a consultas como planteas en el artículo, porque rozaría lo inconstitucional. En derecho algo tiene que ser, al final, en la práctica, como dice el texto de una ley, sino nada tendría sentido. Es otro elemento a tener en cuenta.

    De nuevo un saludo.

  9. Juan dice:

    Perdona, pero discrepo contigo. En este caso por un mismo bien se estaría pagando dos veces. Una vez mediante los impuestos indirectos y otra mediante los directos. Eso es pagar dos veces, y lo es desde el momento en el cual el que no haga uso del servicio pagaría una vez. Y como el prefijo re indica repetición es un repago en toda regla.

    • Ramón Mateo dice:

      Juan, lo que Jorge trata de transmitir en su artículo es que precisamente eso que dices no es realmente cierto. Cuando tú pagas impuestos la recaudación va a una ‘caja común’ a partir de la cual se financian todos los servicios públicos (dentro de los cuales entra por supuesto la sanidad).

      Supongamos que subiesen el IRPF, como han hecho hace poco, de forma que el montante total que va a esa ‘caja común’ aumenta. ¿Deberíamos pensar entonces que esa subida de impuestos supone un ‘repago’ porque los servicios que financia ya se pagaban con los fondos anteriores a la subida impositiva? Eso sería absurdo. El error consiste en suponer o bien que existe una fracción predeterminada de los impuestos para cada servicio en particular, o que cualquier variación en la recaudación se distribuye de forma proporcional entre todos los bienes o servicios públicos. Ninguno de los dos casos es cierto.

      Así pues, si se introdujese algún tipo de copago en ningún caso pagarías dos veces por el mismo servicio. Simplemente, en vez de pagarlo a través de impuestos directos, pasarías a pagar parte del mismo a través de una tasa (el copago) y el resto seguiría financiándose a través de impuestos directos. De esta forma, la parte del coste que quedaría cubierta por el copago y que antes se financiaba a través de impuestos quedaría ‘libre’ para cubrir otros servicios o simplemente cubrir parte del déficit, que es lo que se pretende.

      En ese sentido, a solos efectos de financiación (no me meto en cuestiones redistributivas o de equidad) lo mismo daría que la sanidad pública se cubriese con impuestos directos o tasas. En definitiva, la introducción del copago no sería más que otra subida de impuestos. Ni más, ni menos. ¿Que es un fastidio tener que pagar más? No lo niego, pero no añadamos confusión introduciendo más términos de los necesarios en el debate, a poder ser.

      • Juan dice:

        Gracias por la explicación pero me expliqué yo mal anoche. Entiendo que es otro impuesto. Como si lo pusieran a los que consumen piruletas pero la diferencia está en que sí que está destinado a la sanidad que es el servicio que estamos usando. Así que solo pagará el que lo use. Es como el céntimo sanitario de la gasolina. También se dedica a sanidad pero no es repago ya que no está vinculado al uso del servicio sanitario.

        Simplificando: si yo estoy enfermo pagaré dos veces si no una. En cambio con el céntimo sanitario esté enfermo o no pagaré lo mismo.

        Todo esto sin entrar en cuestiones éticas de cómo tiene que funcionar una sanidad pública. No veo problema repago para el transporte público, pero sí para algo que afecta a la salud de las personas.

  10. atroma dice:

    En la práctica es cierto lo de la caja común, pero en la teoría, no. no lo es porque en los orígenes de los impuestos, de cada uno de ellos, se implantaban por un servicio concreto; así como la cotización a la seguridad social es un porcentaje calculado por la cantidad cotizante, los impuestos a las importaciones se crearon para suplir los inconvenientes de competencia dentro del mismo sector de la nación, y el de la gasolina fue impuesto para construir carreteras… así en todos y en cada uno de ellos. Como la excepción de algunos impuestos en algunas partes del territorio como Ceuta o canarias, responde al mismo criterio. Aun en día, cuando se habla de legislar entorno a nuevos derechos, se busca el cómo dotarlo de presupuesto, y lógicamente, algunos impuestos son destinados a ellos. Por citar otro ejemplo, antes se pagaba la recogida de la basura dentro del recibo del agua.

    Lo que sucede es que nos hemos acostumbrado a pagar impuestos sin más consideración que la obligatoriedad, y eso nos desvirtúa de razón.

  11. Lino dice:

    No me convence ni el artículo ni ninguna de las explicaciones posteriores. Es repago, ya que hasta ahora todos los servicios públicos están financiados con nuestro dinero. Como ya no hay más, la fórmula consiste en hacer pagar de nuevo al usuario/ciudadano. No hay más.

    Otra cosa es la fórmula que han elegido, en la que se paga según el uso y supuestamente va destinada directamente a ese servicio. No me parecería mal si además, se redujera el total destinado a la caja común, de forma que cada ciudadano pagara los impuestos en función de los servicios que utiliza de este.

    En todo caso, es un aumento de impuestos, en la que es una vez más, el simple ciudadano de a pie el que paga los platos rotos de políticos corruptos.

    A ver si decimos las cosas claras de una vez

    • Pablo dice:

      ” (…) de forma que cada ciudadano pagara los impuestos en función de los servicios que utiliza de este (…)”

      Es decir, que un anciano con una pensión no contributiva (no sé si llegará a los 600 euros netos mensuales) enfermo de cáncer de próstata, por ejemplo, pagaría miles de euros por utilizar los servicios públicos sanitarios, mientras que un joven ejecutivo con un salario neto de 2500 euros mensuales y una salud de hierro no pagaría absolutamente nada.

      Eso sí es beneficiar al “ciudadano de a pie”, ¿verdad?

      • Lino dice:

        Pablo, para empezar, no te has enterado de lo que he dicho. Y encima, muestras un ejemplo extremo, cuando yo no he hablado ni de servicios médicos, ni de gente que se está muriendo, ni de gente que no tiene ingresos. Puede poner todos los casos extremos que quieras, pero obviamente, en un breve comentario sólo puedo hablar de lo habitual.

        Y la idea sería esa, que cada ciudadano pagara en función de los servicios que utiliza de este. Demagogias baratas aparte.

        A ver si leemos con más detenimiento.

        • Pablo dice:

          ¿Y de qué se supone que estamos hablando aquí? ¿de la cría de mejillones asiáticos en cautividad?

          Si no quiere reconocer que ha escrito una estupidez, creo lo más elegante sería no insistir.

  12. Miguel dice:

    No se liberaría dinero del Presupuesto. Se sumaría a lo recaudado por el copago. Estamos en un contexto de insuficiencia. Se busca mayor financiación, no la misma vehiculizada de otra manera. Si se “liberara” lo mismo en el Presupuesto que lo que se recauda vía copago la financiación sería la misma. Contradice el inicio del planteamiento del problema.

    Nadie está planteando un cambio en la naturaleza de la financiación, se está planteando nuevas vías de financiación por un problema práctico subyacente.

    Por otro lado sí es repago. Si el repago es obligatorio, y solo lo paga quien va, y quien no asiste al hospital paga sus impuestos igual y potencialmente tiene el mismo derecho, quien lo usa está pagando dos veces (el copago es prácticamente simbólico porque se calcula que se recaudaría muy poquito), y el que no está enfermo solo paga una.

    Sin necesidad de entrar si es justo o no, pero empíricamente sí paga dos veces, paga dos veces porque acude a un hospital, pero paga. Si no pagara dos veces el copago no existiría. Es decir que en realidad sí es un repago.

    En realidad solo castigaría a quienes necesitan ir a un Hospital realmente (nadie va a un Hospital por gusto) y si es igual para todos, y no proporcional, castigaría a las rentas y patrimonios más reducidos, por lo tanto sería una progresividad inversa; exigiría más esfuerzo a los más humildes y mucho menos a los más ricos. Es de una perversidad bastante enfermiza.

  13. elchepas dice:

    Pues yo en mi nómina pago unas “contingencias comunes” que no deberían ir a ninguna caja común. Van a una caja para específicamente los tratamientos de las enfermades comunes que me puedan acaecer. Hasta ahora con esto era suficiente pero ahora además tendría que pagar una tasa adicional. Para mi es repago en toda regla.

    Entiendo que hagan falta más impuestos, pero creo que hay otros sitios mucho mejores para aplicarlos (todos sabemos lo que tributan las grandes empresas y grandes fortunas) en vez de aplicarlo a uno de los pilares básicos del estado de bienestar que es la sanidad.

    Racionalizar de arriba hacia abajo y no penalizar a los que menos tienen.

    • Pablo dice:

      Hombre, las contigencias comunes, precisamente, sí deben ir a una caja común. De esto se trata: de un seguro colectivo a través del cual podamos beneficiarnos de servicios más baratos que los que obtendríamos si los contratásemos de forma individual.

      Por favor, infórmese un poco (aunque sea sólo un poco) antes de opinar, que así no vamos a ninguna parte.

      Le sugiero que comienze buscando información, aunque sea en Google, sobre el Principio de caja única.

      • elchepas dice:

        A ver, creo que el impuesto que más directamente se puede relacionar con la atención sanitaria sería el de las contingencias comunes. Evidentemente si nos atenemos al concepto de caja única (del que solo tengo una idea genérica de como funciona) está claro que nunca habría repago de nada porque nunca “pagas” nada “directamente” pero si pensamos en que pagamos unos impuestos para, sobre todo, unos servicios básicos como la educación y la sanidad y hasta en eso tenemos que volver a pagar, pues si creo que hay un repago claro.

        Por cierto, se me ocurre la analogía de que podrían cobrarnos por votar, también hay que pagarlo de los impuestos, así el coste total de las elecciones recaería algo más sobre la gente que lo utiliza…

        PD: Gracias por lo de google, no lo conocía, la próxima vez me informaré antes de hablar para no molestar

        • Pablo dice:

          La cotización por contingencias comunes no es exactamente un impuesto, si no, precisamente, una cotización. Es decir, una aportación a una caja común para constituir un fondo del cual se detrae la financiación necesaria para dar cobertura económica ante la existencia de determinadas eventualidades (siniestros, hechos causantes)

          El problema comienza a plantearse cuando la entrada de fondos vía cotizaciones no es suficiente (y desde antes de la tan traída y llevada crisis, por cierto) para cubrir las salidas necesarias para dar servicios de cobertura obligatoria previstos por el ordenamiento jurídico.

          No es “repago” desde el momento en el cual las cotizaciones son insuficientes para cubrir el coste del servicio. Simplemente, los impuestos y cotizaciones que ingresamos no son suficientes para mantener los servicios públicos de los que hoy disfrutamos.

          Y ya puestos a sacar analogías, a ver qué piensa de ésta: las autovías con peaje.

  14. Shine dice:

    El autor obvia lo principal, ¿por qué pagamos impuestos? O mejor dicho, ¿qué justifica el pago de impuestos? O más claro aún, ¿qué espero a cambio de mis impuestos? Por ello no existiendo el repago, el repago sí que existe.

  15. [...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos El repago no existe politikon.es/2012/03/16/el-repago-no-existe/  por andresrguez hace [...]

  16. Mackero dice:

    Esos hipotéticos 10€, sin tardar mucho, irán a aumentar las nóminas del personal que trabaja en la sanidad pública, de modo que, de ahorro, nada.¿De verdad no os imaginais las huelgas pidiendo aumentos brutales de sueldo?

  17. [...] de Politikon respecto el término repago sanitario. Jorge Galindo es taxativo en este ámbito: el repago sanitario no existe. Y estoy de acuerdo con él. Los impuestos se pagan a todos los niveles sin exigir contrapartida [...]

  18. [...] de Politikon respecto el término repago sanitario. Jorge Galindo es taxativo en este ámbito: el repago sanitario no existe. Y estoy de acuerdo con él. Los impuestos se pagan a todos los niveles sin exigir contrapartida [...]

  19. [...] de Politikon respecto el término repago sanitario. Jorge Galindo es taxativo en este ámbito: el repago sanitario no existe. Y estoy de acuerdo con él. Los impuestos se pagan a todos los niveles sin exigir contrapartida [...]

  20. [...] de Politikon respecto el término repago sanitario. Jorge Galindo es taxativo en este ámbito: el repago sanitario no existe. Y estoy de acuerdo con él. Los impuestos se pagan a todos los niveles sin exigir contrapartida [...]

  21. [...] Galindo parte de la idea de que el repago existe ya y nadie lo llama así. Efectivamente hay muchos servicios que se financian principalmente con transferencias de las [...]

  22. Javier dice:

    Yo también discrepo sobre el fondo del artículo. Destaco el primer comentario de Miguel.

    Se da por supuesto que el aporte (sean 10€ o cualquier otra cifra) se “libera”, lo cual no es así necesariamente. Teniendo en cuenta que se trata de hacer la Sanidad menos deficitaria, lo más probable es que la tasa directa simplemente se añada en cuyo caso ya no estaríamos hablando de reorganización sino de sobrecoste para el contribuyente.

    Incluso aceptando que lo aportado directamente se libere de los presupuestos no directos, se da por supuesto que van a volver al sistema por otro lado, lo cual no tiene por qué ser. Puede sencillamente suprimirse esa cantidad del sistema para reducir las cantidades generales de gasto público, ¿no?

    Por otro lado el concepto “copago” creo que nace de la idea de pagar dos veces. Lo que razonas en el artículo es que se va a pagar lo mismo que antes de otra forma distinta (en dos partes en vez de en una, directa/indirecta en vez de sólo indirecta) pero esto sólo sería acertado (en mi opinión) si no hubiera sobrecoste o si estuviéramos hablando de las mismas cantidades, lo cual no es así en este contexto.

    En cualquier caso llevaba leyendo por Tw desde hace meses que “repago” es un término falaz y tenía ganas de leer una racionalización para explicar esa postura, independientemente de que no la comparta.

    Un saludo.

  23. Manu dice:

    Todo es precio, todo es coste y dejarse llevar por esa moda del micromanagement o tratar de perseverar en la parálisis a través del análisis son, a la fin y a la postre, las tristes armas de la entropía y la contra-revolución ciudadana.

    Estoy a favor del copago por un sólo motivo.

    No soy usuario de la Sanidad Pública. Me ha expulsado el Gobierno que pago y lo ha hecho trayendo 8 millones de seres humanos para tratar de esconder su clamoroso fracaso inepto, traidor y tramposo.

    Estas queridas personas, estos hemanos de clase, han copado los servicios por los que no han pagado y a mi y a millones nos han echado en brazos de las “caca-privada”.

    Es decir, pagamos dos veces por estar peor. Tenemos una sanidad pública y otra de back-up que se nutre de lo que el gobierno les manda.
    Crowding out de Diccioonario.

    Pero, claro, esto era una “política” keynesiana, la importación desesperada de generadores de demanda a crédito de…..las cajas Alemanas. Le llaman….Demand Shock.
    Cojonudo, el Shock nos lo llevamos unos y la pasta otros.

    El copago debe producir un necesario efecto deflacionario, la reducción de un gigantesco número de Free-Riders (por cuya causa estamos así).

    La siguiente etapa es el Down Sizing de toda la estructura política: El Motor Creador de Free Riders de donde salen sus votos presentes y futuros.

    No perdamos el tiempo, es Cartesiano, intuitivo, evidente, pasa delante de nuestros ojos.

  24. Manu dice:

    Reflexión final.

    El copago lleva mucho tiempo entre nosotros.

    1. Millones de familias estamos pagando al tiempo la sanidad pública y la privada expulsados por los gobiernos y sus políticas.

    2. No se paga uno o diez euros, no. Son más de cien al mes para cada uno, la pública y la privada.

    3. No pensemos nunca que los políticos no lo saben. Para ocultarlo lanzan la carnaza del copago de un euro como si estuviese comenzando ahora.

    4. No entremos al trapo. Exijamos que se acabe el vigente “cojo-copago”.

    Geroarte.

  25. Miguel dice:

    “Inepto, traidor”.

    Madredelamorhermoso….

  26. Miguel dice:

    ¿Ya sabéis que hoy en día la Sanidad no depende de la Seguridad Social verdad?, lo digo por el entretenido debate que tenéis algunos sobre las cotizaciones sobre contingencias comunes.

  27. [...] derechas” (porque países tan radicalmente derechosos como Francia o Suecia lo aplican). Y no soy el primero que se pregunta por esta cuestión. Que se va a implantar, me temo que en mayor o menor medida lo [...]

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