Economía & Internacional

La continuación de la edad dorada

8 mar, 2012 - - @egocrata

El año pasado escribía que la humanidad estaba viviendo una auténtica edad dorada, por mucho que en España no quisiéramos dar cuenta. Los niveles de pobreza estaban cayendo, las desigualdades a nivel planetaria se estaban cerrando, y cada vez más gente en todo el mundo vivía más allá de la pobreza más extrema o la pura subsistencia.

Había cierto temor, sin embargo, que la gran recesión quizás había cambiado esta tendencia, con los países pobres otra vez cayendo en la recesión y millones de personas volviendo a la miseria. Sin embargo, en una demostración más que occidente está ya muy lejos de ser el centro del universo que solía ser, parece que la tendencia no ha cambiado: la pobreza a nivel mundial sigue reduciéndose, hasta el punto que los objetivos del milenio de reducción de pobreza se han cumplido con cuatro años de margen.

¿Por qué estamos viendo esto? Muy simple: tras un siglo largo de estupideces constantes, parece que la mayor parte del planeta entiende que abrir la economía, exportar y dedicarse a crear algo parecido a un capitalismo más o menos regulado es la mejor manera de sacar a gente de la pobreza. No más tontadas de planificación central, capitalismo de estado o populismos de segunda; la política económica de gran parte del mundo desarrollado ha mejorado lo indecible, y eso ha acabado por notarse.

Esto no quiere decir, por cierto, que el mundo por hacerse capitalista se ha hecho de “derechas” o nada por el estilo. Ha sido así en algunos sitios, ciertamente, pero basta echar un vistazo a América Latina para darse cuenta que muchos gobernantes de izquierda han acabado por entender que una cosa es redistribución y justicia social y otra es negar identidades contables y gobernar como si las ley de la gravedad no existiese. Repasando la larga lista de presidentes en la región en los últimos años que fueron recibidos con advertencias de populismo barato, irresponsabilidad variada y retórica guerracivilista (Evo Morales, Guillermo Toledo, Alan García, Lula, etcétera) hemos visto mucho discurso indigenista, algunas medidas populacheras y gobiernos que a la práctica estaban implementando políticas macroeconómicas sorprendentemente cuerdas, sensatas y en absoluto alocadas, a menudo asociadas con reformas estructurales sorprendentemente ambiciosas. Tras años tonteando con políticas entre creativas y estúpidas, las élites gobernantes de gran parte del continente finalmente están haciendo las cosas más o menos bien.

Lo más curioso, por cierto, es que realmente parece que la calidad de los equipos de gobierno en gran parte de América Latina ha aumentado muchísimo. Siguen siendo países con burocracias disfuncionales, grandes problemas estructurales y montones de potenciales catástrofes en cada esquina, pero se están tomando gobernar en serio, con reformas basadas en evidencia empírica, programas sociales creativos, bien diseñados y evaluados, y una conciencia clara sobre los límites de lo posible y la necesidad de tener unos presupuestos sensatos. Incluso en sitios tan aparentemente disfuncionales como Venezuela (¡Venezuela!) el gobierno se las arregla para ser estupendamente corrupto, insensato y autoritario, pero tienen las cuentas más o menos en orden y están reduciendo las desigualdades sociales a un ritmo decente. Y sí, esto parece fácil cuando tienes petróleo, pero los mismos venezolanos se las arreglaron para estrellar la economía incluso con precios energéticos por las nubes en el pasado. El único país que parece consistente en su extraño quijotismo macroeconómico es Argentina, como marca la tradición.

Todo este crecimiento económico y políticas públicas decentes, por cierto, no se limitan a América Latina; los dos estados que concentran la mayor reducción de desigualdad y crecimiento son la India y China. Ambos tuvieron políticas macroeconómicas singularmente estúpidas durante décadas, con un súbito (y bienvenido) retorno a la cordura en los últimos 20-30 años. A la vista esta.  Incluso África, cuando evitan guerras civiles, tienen algunos países con gobiernos decentes, y la revolución digital (vía teléfono móvil, por cierto) está empezando a llegar al continente.

Lo más cargante, por supuesto, es que cuando parece que el resto del mundo parece estar mejor gobernado de lo que solía, la vieja Europa parece estar sumida en un sopor cada vez más profundo. Pero de los problemas de la eurozona, la necesidad de reformas estructurales y por qué queremos un contrato único indefinido en España (no os libráis) hablamos otro día, que este es un artículo optimista.

Vivimos en un mundo mejor – mucho mejor, de hecho, que donde estábamos hace veinte o treinta años. Sé de sobras que no es demasiado consuelo, en vista de como están las cosas en casa, pero es cierto. Debemos trabajar para que el crecimiento sea cada vez más justo, pero las buenas noticias están ahí.

12 comentarios

  1. Realice dice:

    Siempre me ha llamado la atención que habláis poquísimo de América Latina, ya ves…

    Cada vez que pienso que durante los últimos años casi todo el dinero español de cooperación para Sudamérica (en particular a países como Brasil o Uruguay) estaba concentrado en el apoyo al diseño de políticas públicas, no puedo evitar preguntarme si no han tenido suerte de que ya no haya prácticamente presupuesto español de cooperación y que vayamos a dejar de ‘enseñarles’ :)

  2. Frost dice:

    Ains, qué mundo tan bonito. De pronto, me acuerdo de cuando visité Disneylandia, ese mágico y pequeño lugar donde el capitalismo hace posibles los sueños.

    Ironías aparte:
    -América Latina es un polo de estabilidad y progreso, pero hay gente que todavía se muere de hambre allí, donde a pesar de los esfuerzos militares (no policiales, no; estamos hablando de tanques, aviones, barcos de guerra, esa clase de cosas), los narcotraficantes siguen teniendo más poder que los gobiernos y en donde el soborno es tan habitual, que un funcionario que no lo pida es visto como peligroso para la sociedad.
    -India sigue batiendo récords en cuanto a hambre, enfermedades olvidadas hace tiempo, políticas sociales y protección de los derechos civiles (especialmente, de las mujeres).
    -China es un Estado totalitario en donde no puedes decir tacos en Internet. O buscar la palabra libertad en Google, si vamos al caso. Un país en donde te descuentan de tu sueldo los minutos que tardes en ir al baño, y donde no existe ninguna clase de control sanitario en la fabricación de sus productos.
    -África tiene cierto progreso, en algunos puntos (minúsculos), pero sigue un continente donde un mercenario cualquiera (P. ej. Joseph Kony) puede montar su culto animista, crear un ejército de niños-soldado, y someter a más de 40.000 menores como esclavas sexuales, sin que se ponga el grito en el cielo.

    Vamos, un mundo maravilloso.

  3. Roger S. dice:

    Comparado con como era el mundo hace 30 años, sí, es una mejora.

    1. Al menos ahora hay funcionarios, y las guerrillas no controlan medio país.
    2. India es mucho más rica por cápita hoy que hace 30 años, las hambrunas son cada vez más infrecuentes, y la mortalidad infantil está bajando.
    3. Antes eran el mismo estado totalitario, pero te fusilaban por más cosas, y lo único que podías hacer como salida económica era cultivar arroz y comer arroz.
    4. Mejor eso que cuando Mugabe lo hacía con un país entero.

    • Frost dice:

      Vale, en eso te doy la razón. Aunque hace treinta años teníamos medio planeta gobernado por unos dinosaurios que no se enteraban de la misa la mitad respecto de los problemas endémicos de su sistema; y el otro medio gobernado por Margharet Thatcher y Ronald Reagan. En esa época, quitando los países de Europa, los demás estaban gobernados o por dictadores sanguinarios, por burócratas ineficientes o por políticos corruptos. O una mezcla de los tres.

      A lo que quiero llegar, es que todo va mucho mejor con democracias serias y sin Guerra Fría. Yo no lo achacaría tanto a las bondades del capitalismo, como a la estabilidad que trae la paz y la democracia.

  4. spartan dice:

    Sin embargo, si le preguntas a una persona que no lee información económica (más allá de los telediarios), seguramente te dirá que es al revés, que la pobreza aumenta y las desigualdades crecen. Y si le preguntas la causa, seguramente te dirá que es el malvado capitalismo. Creo que esto es bastante general entre la izquierda, pero también entre bastantes sectores de la derecha.

    Supongo que esta manera de ver las cosas tiene que ver con los medios de comunicación que llegan a más gente que en épocas pasadas y dan más prioridad a las malas noticias que a las buenas. Más información pero no siempre de mayor calidad/rigor.

  5. Epicureo dice:

    Es verdad que gran parte de los países de Latinoamérica, de Asia e incluso algunos de África están mejor gobernados y prosperan, sobre todo China (que es el que más controlada tiene la economía y el que sólo se ha abierto para lo que le conviene).
    Los países se enriquecen, aunque esa prosperidad no llega a todos por igual: las desigualdades entre países se reducen, las desigualdades dentro de los países aumentan. Cada vez hay más billonarios, y sigue habiendo pobres.

    Y hay que tener en cuenta que esa prosperidad se basa en gran parte en dos fenómenos: el precio creciente de las materias primas (normal, en un mundo limitado que se acerca al agotamiento) y las inversiones productivas en países con mano de obra barata.

    Esto ha generado un desequilibrio comercial crónico: los países del Sur producen y los países del Norte consumen. El tinglado se mantiene porque los países productores nos han ido prestando para que podamos seguir consumiendo. Pero esto no es sostenible, ya no se sostiene. Cuando Estados Unidos deje de tener crédito ilimitado y caiga, como está cayendo Europa, habrá que ver lo que queda de esa prosperidad.

    • José Manuel dice:

      ” …los países del Sur producen y los países del Norte consumen”

      Claro, los alemanes consumen lo que producen Italia y España, claro.

      Las desigualdades entre personas disminuyen, aunque eso no quiere decir que estamos a la perfección, si no simplemente que antes estabamos mucho peor.

      El mundo mejora.

      • Epicureo dice:

        Lo de Norte y Sur era una forma de hablar, claro.

        Quiero decir que el crecimiento de los países subdesarrollados se basa en el desequilibrio comercial: 800.000 M$ de déficit entre USA y la UE (consumidores), que van a parar a los productores de petróleo y materias primas, y a China y los demás países fabricantes de Extremo Oriente.

        Esa situación no puede durar mucho tiempo: o se equilibran las balanzas comerciales, o la cosa va a acabar mal.

  6. jago dice:

    Guillermo Toledo for president, claro que sí

Comments are closed.