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Primary Colors (XLIII): lo previsible

1 Feb, 2012 - - @egocrata

No ha habido sorpresa. Mitt Romney ha ganado con facilidad las primarias en Florida, 46-32, tras gastarse cinco veces más en la campaña que Newt Gingrich.

Los medios americanos, siempre tan encantadoramente ciclotímicos, han abandonado la retórica de “Romney se hunde” de hace diez días y ya están hablando sobre como Gingrich está muerto y que es cuestión de diez minutos antes que todo el mundo le abandone y las primarias se acaben. Bueno, ni tan pronto ni tan poco. Newt, ciertamente, no tiene ni la más mínima opción de ganar la nominación; tampoco la tenía hace dos semanas. Ser una persona detestable tiene estas cosas. Lo que no estoy tan seguro, sin embargo, es que Gingrich no vaya a seguir dando la vara una buena temporada.

Echad un vistazo al mapa electoral de Florida. El sur del estado es un lugar diverso, rico y bastante parecido al resto del país, exceptuando todos esos jubilados. El norte es habitualmente conocido como “Alabama del Sur”; es una zona más rural, mucho más conservadora y sociológicamente más parecida al resto de estados sureños que al resto de Florida. Gingrich ha ganado en el norte del estado, y lo ha hecho con un margen considerable. Esto es una señal bastante clara que aunque Romney le ha pegado una paliza en las zonas más pobladas, los estados sureños, el auténtico corazón del partido republicano, son probablemente terreno fertil para Gingrich.

Este es el motivo por el que Newt es competitivo en encuestas a nivel nacional, y este es el motivo por el que el tipo puede seguir dando la vara una temporada, ganando primarias de vez en cuando. Es probable que sepa que no tiene la más mínima opción de victoria (su discurso hoy ha sido significativo), pero el tipo parece estar profundamente cabreado con la brutal campaña de Romney  estos últimos días. No le  culpo: cuando alguien lanza quince millones de dólares en  13.000 anuncios televisivos contra tí (no, no es una exageración) con 92% insultándote de forma entusiasta yo también estaría mosqueado.

Gingrich parece estar en esto para hacer daño, pero tiene el pequeño problema que el calendario no tiene estados favorables a corto plazo. Missouri, el primer estado sureño, vota en un par de semanas, pero la chapucera campaña de Newt se olvidó apuntarse a tiempo. Los dos próximos estados favorables, Alabama y Mississippi, son después del supermartes, a mediados de marzo. Por medio está Georgia, pero Gingrich es de ahí, y no se le dará importancia. Lo más probable, en vista del rapapolvo de hoy, es que Romney sea ya inalcanzable después del supermartes, y los medios ignoren la campaña hasta la convención, ahogando a Gingrich.

Una nota final: la campaña en Florida, viciosamente negativa, ha acabado por asquear los votantes. Los republicanos esperaban dos millones de votantes en estas primarias, y parece que la cifra final quedará en 1,65 millones. Los medios están hablando de falta de entusiasmo de las bases, pero no es tal; las campañas negativas tienden a aumentar la abstención, y esta ha sido horrenda.