Política

Manuel Fraga y el sentido de la historia

16 ene, 2012 - - @egocrata

La muerte de Manuel Fraga ha sacado, como era de esperar, lo mejor de cada uno en internet en España. Hemos visto las habituales elegías de conservadores, glosando sobre toda área oscura del pasado, y las no menos esperables diatribas de la izquierda, recordando todas las maldades cometidas desde 1949.

La verdad, no quiero meterme en esto. Primero, porque no  hay nadie en política, y menos nadie en la política española entre los treinta y cincuenta, que fuera remotamente perfecto, y segundo porque la verdad, no creo que sea la mejor manera de entender la historia, o al menos de alguien como Fraga en ella.

Estoy pensando, más concretamente, sobre los años de la transición, y como Fraga fue “crucial”, como dicen algunos, para llevar la derecha post-franquista al redil de la democracia. Fraga fue instrumental, se dice, en la construcción del consenso como ponente de la constitución, y tuvo un papel clave para conseguir que la derecha admitiera su derrota electoral en 1982 y aceptara el juego democrático. Es indudable que el hombre estuvo ahí, y cuando llegó la hora hizo lo correcto. Lo que no estoy tan seguro, sin embargo, es que eso por sí mismo sea algo demasiado especial.

Las transiciones a la democracia, como he mencionado alguna vez, son básicamente una negociación. A un lado de la mesa tenemos la gente del antiguo régimen, que por un motivo u otro ha llegado a la conclusión que mantener el sistema no vale ya la pena y están buscando una salida más o menos digna. En el otro lado tenemos una oposición que entiende que esto está sucediendo, pero que sabe que si piden demasiado los dirigentes se cerrarán en banda y preferirán represión y conflicto a una transición pacífica. Manuel Fraga, como otros dentro de la dictadura, fue capaz de entender que en 1975 el franquismo era insostenible; España era un país demasiado rico, moderno y abierto al exterior para mantener un régimen autoritario sin fusilar medio Madrid.

¿Qué hizo Fraga durante la transición? Como muchos otros dentro del régimen, fue racional y aceptó lo inevitable. Se puso a jugar a ser independiente, compró un sombrero de demócrata e intentó ser la voz de un cierto sector de la derecha (más conservador que UCD, menos que los pocos ilusos que creían que el franquismo iba a seguir) para conseguir que la transición no rompiera demasiadas cosas. Los herederos del franquismo realmente no tenían una mano negociadora demasiado buena aparte del apoyo de un sector del ejército, así que acabaron con una constitución perfectamente comparable al de otros países europeos y una ley electoral muy favorable.

Es por este motivo, y no otro, que no me acabo de creer esto que Fraga fuera un gran hombre de estado o un salvapatrias clave para explicar por qué triunfó la transición. Es bastante probable que casi cualquier político racional en su situación hubiera hecho algo parecido, en gran medida porque era la estrategia más racional para un hombre del régimen. Lo que distiguió a Don Manuel, en este caso, fue su talento para estar en todas las fiestas y emerger como líder de la derecha post-OCD. También fue excepcionalmente arrogante en no entender que esa derecha nunca podría llegar al poder con un ex-ministro franquista al frente durante casi una década. Su habilidad política es meritoria, igual que su inteligencia, pero eso no basta para que le pueda considerar como un “padre” de la España moderna.

Del mismo modo, creo que todas la acusaciones y todo el rencor contra la carrera política pre-transición de Fraga son un poco injustas. Manuel Fraga era alguien que quería hacer política en la España de postguerra, y compartía, en mayor o menor medida, los objetivos sociales del régimen. Del mismo modo que la decisión racional y razonable en 1975 era pasarse a la democracia, alguien que no prestara demasiada atención a su compás moral esos días se hacía franquista y listo. Don Manuel tenía las ideas claras, ciertamente; lo importante era estar ahí dando la vara y defendiendo sus ideas. Los medios para hacerlo eran un tanto secundarias.

¿Era Fraga una mala persona, o un ángel democrático? La verdad, no lo sé. No creo que sea relevante. Lo que podemos ver en su vida es en toco caso un bello ejemplo biográfico de políticos respondiendo a incentivos racionales, y cómo los “grandes hombres” tienen mucho menos control sobre el destino de su país de lo que parece. Las semillas de la democracia en España se plantan en 1959 con el plan de estabilización económica. La transición no hizo más que confirmar el nuevo equilibrio político.




15 comentarios

  1. apuente dice:

    Un artículo excelente, acierta de pleno.
    Sólo tengo una objeción, cuando en el 4º párrafo dices aquello de “…para conseguir que la transición no rompiera demasiadas cosas. Los herederos del franquismo realmente no tenían una mano negociadora demasiado buena aparte del apoyo de un sector del ejército, así que acabaron con una constitución perfectamente comparable al de otros países europeos y una ley electoral muy favorable”, parece que das a entender que lo que los políticos “del antiguo régimen” consiguieron poco. Nada más lejos de la realidad.
    En primer lugar cabe preguntarnos cuales eran los objetivos y las líneas rojas de ese sector político. Así, a vuela pluma, podrían decirse 4 importantes:
    – Unidad de España e igualdad territorial
    – Poder de la iglesia
    – Restauración monárquica
    – Que no se juzgara al régimen
    Podría pararme a detallar como consiguieron cada una y por qué, pero no quiero extenderme demasiado. Sólo decir que lo consiguieron todo con mínimas excepciones.

  2. Feto dice:

    ¿”Don Manuel”? Me he quedado un poco loco. Si es ironía no se capta, y si es sincero afecto por el personaje me ha chocado en este blog.

  3. Olli dice:

    Roger, tu post era digerible hasta el último párrafo. ¿Las semillas de la democracia en España se sentaron en 1959? Casi te acusaría de revisionista, porque te has pulido de golpe todo el trabajo de la oposición, de la gente que salía a la calle a correr delante de los grises y de quienes se comieron años y años de cárcel, de represión y de exilio. Fraga fue un fascista, un animal de derechas y, sobre todo, un chaquetero que siempre se puso a favor del viento que más soplaba. Lo suyo no fue instinto político, sino mera capacidad de supervivencia y no creo que hoy merezca más crédito que el de detallar todos los crímenes que cometió y en los que se vio implicado, sin que la justicia le haya hecho pagar por ello. Cualquier buena acción que haya podido cometer queda ensombrecida por su historial de asesinatos y torturas.

  4. Carlos dice:

    El papel de las clases medias es indispensable para la creación de la democracia. Es de ahí de dónde sale la masa social que viene a engrosar las filas de la oposición, los jóvenes universitarios que corrieron delante de los grises.

    Y la aparición de la clase media viene por el cambio económico del 59. Sin él ni clase media, ni jóvenes universitarios. Solo familias pensando más en un pedazo de pan que llevarse a la boca que en votar cada 4 años.

  5. Vellana dice:

    Olli, Olli,
    esa bilis…

    “de la gente que salía a la calle a correr delante de los grises y de quienes se comieron años y años de cárcel”
    que eran 4 y de demócratas tenían lo que Mao.

    “Fraga fue un fascista, un animal de derechas y, sobre todo, un chaquetero que siempre se puso a favor del viento que más soplaba” Está bien, una contradicción en la misma frase.

    “más crédito que el de detallar todos los crímenes que cometió y en los que se vio implicado, sin que la justicia le haya hecho pagar por ello.” y los que tú, gran conocedor de los mismos y cumplidor de la ley, denunciaste ante la justicia. ¿Nos enseñas las denuncias? Anda ya.

    Un cordial saludo.

  6. Carlos dice:

    Por cierto, mi comentario no expresa un «gracias a Franco tenemos una democracia», sino que el régimen cavó su fosa sin saberlo. El aumento del nivel de vida es lo que tiene. De hecho creo que fue en este blog donde alguien escribió que a partir de X renta por cápita los países se vuelven democráticos. Salvo que sea gracias a los petrodólares.

  7. cives dice:

    Hay una frase mítica de Przeworski que decía eso de (cito de memoria)

    “the strategic problem of transitions is to get to deocracy without being starved by those who control the capital goods or being killed by those who have the guns”

  8. cives dice:

    “En primer lugar cabe preguntarnos cuales eran los objetivos y las líneas rojas de ese sector político.”

    ¿Y la legalización del PCE?

  9. Lole dice:

    Ahora no estaría mal un artículo sobre la trayectoria de Fraga como gobernante autonómico. Ahí hay mucha leña.

  10. Frost dice:

    @Feto #2: creo que Roger se refiere a la forma en que los gallegos llamaron durante décadas a su presidente. No me incluyo entre ellos por ser demasiado joven para verlo de otra forma que la de un zombie ocupando el Palacio de Raxoi. En perspectiva con quien tenemos ahora, casi se echa de menos. Al menos nos divertíamos más viéndole en el Parlamento que con el abúlico tecnócrata que es Feijoó.

  11. carlos dice:

    Hombre, creo que se puede resumir lo que dices en “hizo lo que tenía que hacer” y entonces das a entender que por eso deja de ser especial y meritorio.

    Pues yo creo que la política y la historia española está abarrotada de políticos que no hicieron lo que tenían que hacer, ¡así que tiene lamentablemente mérito encontrar alguno que responde racionalmente a los incentivos de su época!

  12. claudio dice:

    Un par de cosas:

    1. Es muy difícil analizar trayectorias como las de Fraga en un país en el que derecha, ultra-derecha, reaccionario y conservador se usan como sinónimos.

    2. Fraga no era tonto, pero Franco tampoco:

    “Nixon, que estaba muy preocupado con la situación en España, me dijo: ‘Quiero que vayas y que hables con Franco sobre lo que acontecerá después de él.’ Franco me recibió en pie. Me dijo: ‘Lo que interesa realmente a su presidente es lo que acontecerá en España después de mi muerte, ¿no? Siéntese, se lo voy a decir. Yo he creado instituciones y nadie piensa que funcionarán. Están equivocados. El Príncipe será Rey, porque no hay alternativa. España irá lejos en el camino que desean ustedes, los ingleses y los franceses: democracia, pornografía, droga y qué sé yo. Habrá grandes locuras, pero ninguna de ellas será fatal para España.’ Yo le dije: ‘Pero, mi general, ¿cómo puede estar usted seguro?’ ‘Porque yo voy a dejar algo que no encontré hace cuarenta años.’ Yo pensé que iba a decir las Fuerzas Armadas, pero dijo: ‘La clase media española.’ Se levantó, me dio la mano y ya había terminado la entrevista.”

    Vernon Walters, militar y diplomático norteamericano, en ABC, 15 de Agosto de 2000.

  13. oalfonso dice:

    Como gallego tengo que decir que el sentido de estado del que se habla no lo demostró al servicio de la Xunta. La Galicia que construyó tenía muchos males, localismo, clientelísmo y falta de un proyecto de crecimiento, se limitó a tener el poder sin aportar nada.

    Tuvo su gran momento en el Franquismo y en la Transición, supo ver el cambio y liderar a muchos en el camino a la democracia. Sin él y Carrillo probablemente hubiésemos seguido en nuestro eterno enfrentamiento entre facciones.

  14. alter_ego dice:

    La importancia del Fraga franquista la tenemos en las elegías que la prensa conservadora española (rotundamente mayoritaria) le ha dedicado con motivo de su muerte: casi total ausencia de dicho pasado en ellas. Es un reconocimiento tácito de que aquello apesta y que cuanto menos lo paseen mejor. Al menos si es para elevar a los altares a uno de sus paladines, que luego bien que se quejan cuando les tocan la memoria histórica, el valle de los caídos y la iglesia.

    Fraga fue el Otegui del franquismo. Izquierdas y derechas tienen para una buena reflexión con esta frase :P

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