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Algunas notas sobre las elecciones

23 may, 2011 - - @

Hace unos meses, el gran Jorge Galindo me concedió el honor de escribir un artículo en Politikon.es acerca de la situación en Egipto. Resulta que, no escarmentados con eso, los hombres sabios que llevan éste blog colectivo han decidido persistir en el error y me han ofrecido un espacio donde soltar a berridos lo que yo llamo análisis. En realidad, se equivocan, porque me considero más un cronista que un científico, pero ellos sabrán lo que se hacen. Obviamente, no se esperen de mí el nivel técnico y la erudición que le ofrecen los otros escritores de ésta casa. Lo único que espero es estar a la altura y que no me corran a gorrazos a las tres semanas.

Como no hay forma de que no se hayan enterado, ayer fueron las elecciones locales y autonómicas. Ya habrán leído el artículo de don Roger, así que únicamente quiero añadir unas notas más:

Éstas no fueron unas elecciones locales y autonómicas. Yo lo llamo el Síndrome del 14 de Abril: el plantearse unas elecciones municipales como una suerte de encuesta electoral sobredimensionada, cuyas repercusiones políticas han de ser fundamentalmente de ámbito nacional. Al menos desde lo que se ha visto en Madrid, todos los partidos excepto el PSOE han orientado ésta campaña en éste sentido, y aun el PSOE, que era el más interesado en centrar la campaña en base local, se ha mostrado tibio a ese respecto: en lugar de guardar a los miembros del Gobierno en un armario ropero hasta el final de la campaña, les han tenido dando vueltas por ahí, sacando el dóberman y dándose abrazos con líderes regionales que, en algunos casos, hubiesen preferido sumergirse en alguna cueva discreta.

Rajoy no sale fortalecido. Una marea creciente levanta todos los barcos, y la apabullante victoria de ayer hace que en el PP las riñas y cuchilladas de esquina queden aparcadas hasta, al menos, el día después de las elecciones generales. Pero tras la jornada de ayer Rajoy pasa a ser prácticamente el único en Génova sin un sillón al que llamar suyo, y mientras que los caciques regionales han ganado todos sin excepción, en las dos comunidades donde Génova había dado un golpe de timón y había impuesto las tesis de la dirección, las apuestas de Rajoy han salido perdiendo. En Navarra, la escisión con UPN ha salido espantosamente mal, con el PP como quinta fuerza política detrás de UPN, PSN-PSOE, Nafarroa Bai y (¡horror!) Bildu, mientras que en Asturias Rajoy decidió descabalgar a Cascos de la carrera, pensando que no era un candidato presentable. ‘Nuff said.

UPyD frente a la hora de la verdad. UPyD ha ascendido, conforme todas las previsiones, alimentándose del ala más conservadora del PSOE. Pero ahora que es la llave de la gobernabilidad en algunos ayuntamientos, especialmente en Madrid – sin ir más lejos, en el de Alcalá de Henares – queda ver por donde van a caer los votos magenta. Si se alinean con el PP, pierden gran parte de atractivo para su electorado; si pactan con el PSOE, la tendencia natural es quedarse con el partido original en las siguientes elecciones.

El éxito de Bildu, una repetición del crecimiento del EH pos-tregua en las elecciones de 1999, junto con los espectaculares resultados del Sinn Féin pos-IRA en las elecciones al Dáil de principios de éste año, debería dejar bastante claro a ETA que, por increíble que pueda parecerles a éstas alturas, la gente en general, incluida la vasca, es más receptiva a tus ideas si no las respaldas con amonal. La heterogeneidad de Bildu – básicamente un conglomerado de la izquierda nacionalista – hace que las políticas que vaya a aplicar (excepto en los municipios del Valle del Oria, donde supongo que habrá más de lo mismo de siempre) sean un misterio.

Quien ha apostado por el extremismo antiinmigración ha ganado. Los autores catalanes de Politikon podrán decirnos más, pero el hecho de que el melón de la inmigración haya dado réditos, especialmente en la conurbación barcelonesa, abre puertas a una tendencia preocupante de cara a las generales.

Y, por supuesto, no habrá elecciones generales tan pronto. Lo que es evidente es que que las haya o no ya no depende del gobierno – que ya ha dejado clara su intención de ganar tiempo y esperar a que la recuperación económica suceda de una santa vez – sino de los nacionalistas, y éstos no tienen ninguna gana de cambiar un gobierno en minoría que, pueda gustarles o no, les deja margen de maniobra, por un gobierno del PP que ya ha anunciado a todo aquél que quiera oírle que les va a ser abiertamente hostil.

Seguiremos informando.

Un comentario

  1. mictter dice:

    Evidentemente, lo primero que he hecho ha sido suscribirme al feed. Descubriendo un fallo: el enlace de ‘pedradas sueltas’ apunta al blog de Jorge Galindo (‘de lo posible’).

    Y por favor, siga usted informado.

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