Economía & Hispania. & Política

“Izquierdas” no equivale a “bueno”

13 Oct, 2010 - - @egocrata

Cuando digo que el gobierno de Zapatero ha actuado como un ejecutivo de izquierdas, algunos parecen haber confundido la valoración ideológica con la calidad de las medidas. El PSOE está intentando salir del berenjenal donde nos hemos (¿han?) metido con políticas que intentan preservar el estado del bienestar tanto como sea buenamente posible, ciertamente, pero eso no quiere decir que las medidas que están tomando sean “buenas”, o que no haya alternativas decentes.

Un ejemplo relativamente claro es el ajuste fiscal. Aunque los cambios introducidos por el gobierno son bastante decentes (y no especialmente regresivos), nada les impedía ser más creativos con ello. Una alternativa (relativamente) obvia hubiera sido arreglar de una puñetera vez el tremendo desbarajuste de subvenciones a energías renovables y compensaciones por déficit tarifario en el sector eléctrico. Algo del estilo de eliminar todas las subvenciones, crear un impuesto sobre emisiones para el sector (penalizando una externalidad y haciendo que las renovables se paguen sólas) y dejar que el precio de la energía suba no hubiera sido mala idea, especialmente si se compensa con recortes fiscales a las rentas más bajas.

Otra posibilidad hubiera sido subir el impuesto sobre hidrocarburos (y mantener la inversión en infraestructuras con ello), pasar una reforma seria para simplificar el horrible sistema fiscal que tiene el país (eliminando la horda de deducciones, excepciones y extrañas piruetas impositivas que tienen muchos impuestos) o incluso privatizar unos cuantos dinosaurios (empezando por Aena y Renfe Larga Distancia).

Las medidas tomadas por el gobierno no por ser de izquierdas son realmente medidas ideales. En muchos casos son las opciones más sencillas de implementar dentro del menú de políticas posibles, ya que tuvieron que ser aprobadas en el último momento, rápido y de mala manera, con el mercado de la deuda completamente aterrorizado y la Unión Europea apretándonos de mala manera. Al gobierno se le puede alabar el hecho que una vez metido en ese callejón no tuvo un ataque de pánico y se lanzó a un ajuste brutal, directo y tremendamente regresivo como hicieron Irlanda, Portugal o Reino Unido (lo de Grecia es un caso perdido), pero la improvisación hizo que en vez de cambios estructurales serios y reformas bien pensadas se acabara tirando por lo fácil.

Si Zapatero y sus muchachos no se hubieran pasado casi dos años diciendo eso de “¿Crisis? ¿Qué crisis?“, es bastante probable que las cosas hubieran ido mejor. En vez de recortes fiscales apresurados recurriendo a lo primero que pillas en la estanteria (o subidas de impuestos fáciles de recaudar, como es el IVA), el gobierno podría haber dedicado su tiempo a hacer cosas más complicadas de implementar pero más efectivas a largo plazo, menos regresivas.  El hecho que las decisiones tomadas sea de izquierdas no implica que sean las mejores posibles, o que el gobierno haya hecho un buen trabajo.

Lo que si debemos recordar, sin embargo, es que muchas de las propuestas alternativas (y “más de izquierdas”) que se lanzan a menudo son realmente muy poco practicables. Mi favorita es el impuesto sobre grandes fortunas y provincias adyacentes (patrimonio), algo que suena muy fácil y redistributivo pero que es espantosamente difícil de recaudar. Me paso la vida diciendo lo mismo, pero es algo que debemos recordar siempre: la redistribución no se hace vía recaudación, se hace vía gasto. No hay ningún país (ninguno. Ni Suecia, oiga) que se las arregle para tener un sistema fiscal realmente progresivo; la mayoría de países (España incluída) se las apañan paran tener algo más o menos proporcional. El gasto público es el gran igualador, no los impuestos – aquí y en todas partes.

El otro gran fantasma de las políticas de izquierda nunca realizadas, aparte de las subvenciones a la Iglesia (relativamente poco dinero, y España, mal que nos pese, es un país católico…) son las ayudas a los bancos. Primero, recordad que sin sistema financiero, la economía se va a la mierda prácticamente de inmediato. Lo probamos en los años treinta, con eso de ser duros con los imprudentes, y la cosa no fue precisamente bien. Segundo, la banca española no lo ha pasado demasiado mal durante la crisis; las pruebas de estrés, de hecho, salieron bien. El dinero que el gobierno ha colocado en los bancos (préstamos, no subvenciones) está siendo devuelto sin problema. Nuestro agujero negro son las cajas de ahorros, que han funcionado espantosamente mal y han necesitado dinero a espuertas – ayudas directas, no préstamos.

Resumiendo: ¿ha tomado el gobierno medidas básicamente progresistas? Sí, hasta cierto punto. ¿Eran las mejores posibles? Cuando las aprobaron, probablemente sí – eran rápidas, eficaces y fáciles de implementar. ¿Ha hecho Zapatero un buen trabajo? No, la verdad. Llegaron tarde, improvisaron y acabaron poniendo parches en algo que era una oportunidad para aprobar reformas serias. No es suficiente.