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Cajón de sastre: preguntas sobre la reforma

21 Mar, 2010 - - @egocrata

Una vez aclarado qué va a pasar esta tarde (¡hemos ganado! ¡bieeeeen!), iré actualizando por aquí las preguntas que vayan saliendo en Twitter, comentarios y señales de humo variadas. Empecemos.

  • La estructura básica de la reforma: a riesgo de ser un poco demasiado autoreferencial, la ley final se parece bastante a lo que explicaba aquí. Es una reforma coherente, moderada y -la verdad- bien diseñada. Es una buena guía para seguir lo que iré explicando después.
  • ¿Por qué reduce esta ley el déficit?: es bastante sencillo. La ley tiene un montón de medidas moderando el crecimiento del gasto en sanidad, tanto en el sector público como en el sector privado. Elimina programas ineficientes (Medicare Advantage), cambia como se paga a los médicos (se empieza a pagar por paciente en vez de por cada tratamiento separado), aumenta el número de gente con seguro (mejor tratamiento preventivo), reforma cómo se decide qué procedimientos son cubiertos (a igual efectividad, sólo se pagan los más baratos), etcétera, etcétera. Hay un montón de medidas. De forma paralela, la ley crea algunos impuestos nuevos para pagar por el aumento de cobertura. Recortes más impuestos es una cifra mayor que el gasto adicional (según la CBO), así que el déficit se reduce.
  • Si, la CBO es fiable. Dejadlo ya.

Actualizaciones:

  • ¿Es la ley una “nacionalización“?: en absoluto. De hecho, la inmensa mayoría de americanos seguirán recibiendo su sanidad de compañías privadas. Si todo sale bien, la sanidad americana será básicamente idéntica al sistema que tienen en Suiza. En EUA, por cierto, hay ahora mismo 45 millones sin seguro; la reforma sólo cubre a 32, ya que excluye a inmigrantes ilegales. Por cierto, los americanos están satisfechos con su seguro… hasta que tienen que utilizarlo, y te echan a patadas por estar enfermo. Y sí, pasa a menudo. La ley cambiará esto.
  • ¿Qué impuestos suben con la reforma de la sanidad?: en el texto “final” (senado más enmiendas), básicamente tres. Primero, una tasa que gravará a los “Cadillac Plans“, los seguros ofrecidos por empresa. Ahora mismo están libres de impuestos (es decir, lo que le cuesta a mi jefe darme seguro con cuenta como salario en la declaración de la renta); en unos años, los seguros serán gravados por encima de un cierto límite. Este es un impuesto esencial, ya que contribuye a moderar el aumento de costes de forma muy efectiva. Los otros impuestos son menos importantes: una subida de la cuota de la seguridad social / Medicare para gente que gane más de $200.000 al año (incluyendo -novedad- en el impuesto sobre capitales) y -mi favorito- tasas variadas sobre cirugía estética no terapéutica, bronceados, y cacharros médicos variados.

Más actualizaciones:

  • ¿Qué concesiones ha hecho Obama para aprobar la ley? Es difícil decirlo – la verdad, creo que no demasiadas. La estructura básica de su propuesta (y la de Hillary, y la de John Edwards) durante la campaña no era demasiado distinta a lo que se aprobará hoy. La única diferencia substancial es que Obama durante la campaña dejó fuera la obligatoriedad de contratar un seguro médico, algo que es imprescindible para que el sistema funcione. El tipo corrigió rápido. Pérdidas, lo que se dice pérdidas, la public option, algo que no era estrictamente necesario y puede ser añadido después, y un par de detalles fiscales.
  • Sí, la ley final es parecida a la propuesta del principio, hace catorce meses – o a lo que debatían los demócratas en las primarias. Es bastante chocante, pero los demócratas parece que iban con una propuesta realista. Por supuesto, Obama había dicho allá por la edad de piedra (antes de ser senador) que si de él dependiera, tendríamos Medicare para todos (un sistema single payer puro, a la francesa o canadiense), pero no ha sido así.
  • Quién sale ganando en esta reforma: Ezra Klein lo explica bien. Básicamente, dos grupos. Por un lado, gente entre 18 y 65 años por encima del nivel de pobreza, demasiado jóvenes para ser cubiertos por Medicare (el seguro público para jubilados; single payer puro para la tercera edad, y un programa espléndido) y demasiado “ricos” para recibir Medicaid (el draconiano programa estatal/federal para gente muy pobre). Si estás entre 100% y 400% del nivel de pobreza, recibirás subvenciones para comprar seguro; como menos ganes, menos pagarás. El segundo grupo es gente con enfermedades graves que no pueden conseguir seguros ahora mismo, y todas las víctimas del sistema actual.

Aún más actualizaciones:

  • Diferencias con Suiza: cierto, en Suiza las aseguradoras son sin ánimo de lucro. A medio-largo plazo, sin embargo, creo que el efecto será parecido: un mercado competitivo muy regulado, con márgenes de beneficio básicamente nulos, y empresas precio-aceptantes. No creo que sea un problema, si el resto de piezas funcionan bien.
  • ¿Qué entra en vigor cuando entra la ley?: los republicanos llevan diciendo que los impuestos entran ahora, los beneficios más tarde. Esto es falso. La excise tax no entra en vigor en varios años, sin ir más lejos, y es el impuesto más importante. Muchos de los mecanismos de ahorro entran en vigor de inmediato. Y el día que entra en vigor la ley, algunas medidas se activan de inmediato: los hijos pueden permanecer en el seguro de los padres hasta los 26 (ahora hasta los 21), las aseguradoras no pueden echarte si te pones enfermo (crucial), Medicaid recibe dinero y cobertura extra, las empresas créditos para ofrecer cobertura sanitaria a sus empleados, y se cierran varios agujeros en el programa de medicamentos de Medicare.
  • ¿Quién se queda fuera? Poca gente. No he mirado la última versión en detalle (ni el análisis de la CBO), pero por lo que sé serán los inmigrantes ilegales (10-12 millones) y el grupo de gente que prefiera pagar la penalización en sus impuestos por no tener seguro. Casi seguro, jóvenes “invencibles” (que no creen que lo necesitan) por encima del 400% del nivel de pobreza. Acceder a un seguro será fácil con la reforma sobre la mesa, sin embargo; no te pueden excluir ya por enfermedad previa.

Un poquito más:

  • El coste de los abogados: uno de los tópicos más repetidos por los republicanos es que la sanidad en EUA es cara porque si un médico comete un error se come un pleito millonario. Por eso hacen tantas pruebas, y por eso todo cuesta tanto. La realidad: es un coste adicional casi irrelevante. Algunos estados, como Texas, han aprobado leyes limitando esta clase de pleitos, y el coste de la sanidad no ha variado nada; los estudios más serios hablan de sobrecoste de un 0,5% como máximo en el sistema. La reforma incluye incentivos para los estados para reformar el sistema de pleitos en este aspecto (es una competencia estatal), pero es bastante simbólico – no afecta el coste o precios.