Francia y Alemania en la reunión del G-8 proponen un impuesto sobre el transporte aereo para ayudar a solventar la pobreza en África. La verdad, no lo entiendo. ¿Por qué los aviones? ¿Por qué no los autobuses, coches, el té o el petroleo?. Es ganas de ir a por una industria al azar, la verdad.

Si quieren ayudar a África, que propongan un impuesto de verdad, y que lo paguen sus ciudadanos. Por muy G-8 que sean, no son un gobierno mundial; el resto del mundo no tiene porque comerse billetes de avión más caros así por las buenas. Evidentemente, no pasará de una idea loca, y Chirac podrá seguir diciendo que es buena persona y piensa en los pobres, mientras los altermundistas pueden seguir culpando a Bush de los males del planeta. África lo tiene crudo, pero impuestos mundiales no ayudarían demasiado, especialmente cuando cualquier dinero que reciben esos estados como ayudas se desvanece en el aire.
Los problemas de África son muchos, pero la mayoría son autoinflingidos.